Invertir siempre implica riesgo. No existe la inversión sin ningún riesgo, y quien te diga lo contrario está simplificando demasiado. O directamente engañándote.
Porque si no hay riesgo no hay beneficio potencial, es así de sencillo.
Sin embargo, hay distintos niveles de riesgo: del muy pequeño de las cuentas remuneradas o los bonos al elevadísimo de las memecoins. Y también hay ciertas garantías, que varían del vehículo mediante el que has comprado un activo y del sitio donde lo has hecho, además de en función del activo que hayas comprado.
En este artículo voy a intentar resumirte ambos puntos, para que te hagas una idea más clara de si esto de la inversión es para ti (spoiler: lo es) y cuál se adapta mejor a tu situación.
Éste artículo es el quinto de la saga en la que te explico por qué tienes que invertir, cómo y dónde, para que aprendas lo imprescindible aunque partas de cero:
- Invertir desde cero: dónde invertir tu dinero.
- Tipos de activos en los que puedes invertir según su función en la cartera.
- Cómo comprar activos: los vehículos de inversión.
- Plataformas de inversión: dónde comprar vehículos o activos de inversión.
- Riesgos y garantías de invertir. (Es éste que estás leyendo).
- Mi sistema de inversión.
- Patrimonio: cómo aumentarlo, protegerlo y legarlo.
Índice de Contenidos del Artículo
- Riesgos de invertir tu dinero
- Garantías a las que te puedes acoger cuando inviertes
- Conclusiones
- Siguientes pasos
- Preguntas frecuentes
- ¿Cuál es el principal riesgo al invertir?
- ¿Por qué es peligroso intentar hacer trading?
- ¿Qué pasa si no diversificas tus inversiones?
- ¿Cómo influyen las emociones al invertir?
- ¿Qué es el riesgo de plataforma?
- ¿Qué cubren las garantías al invertir?
- ¿Las garantías cubren pérdidas de inversión?
- ¿Qué pasa si un broker quiebra?
- ¿Es seguro invertir en criptomonedas desde el punto de vista de garantías?
- ¿Cuál es la mejor forma de reducir riesgos al invertir?
Riesgos de invertir tu dinero
Te cuento los principales.
Riesgo de mercado
El riesgo más evidente es el de mercado: los precios suben y bajan. Esto es inevitable.
A esto que ya sabías, se une otro: el de creernos capaces de acertar cuando van a subir o bajar los activos. E invertir en función de ello.
Esto es lo que se conoce como trading y te daré un dato:
El 90% de las personas que hacen trading pierden el 90% de lo que han invertido en menos de 90 días.
No hay más que decir, señoría.
O sí, porque los anglosajones tienen una frase muy buena al respecto:
«Time in the market beats timing the market.»
Es decir, que el rendimiento conseguido por estar más tiempo invertido siempre bate al rendimiento que consigues por acertar con el momento de la inversión.
Por eso, cuando alguien me pregunta: “¿y cuándo lo saco?” mi respuesta es siempre la misma: nunca, si puedes evitarlo. Deja que el interés compuesto haga su magia.
Poca diversificación
Otro riesgo importante es la mala diversificación. Si concentras demasiado en un solo activo o sector, te expones más de la cuenta a sus vaivenes de precio.
Por eso, cuando tienes ciertos importes en tu cartera, lo normal será que no tengas todo en oro, bitcoin o inmobiliario, sino que escojas varios y tengas una parte en cada uno.
En este sentido, te recomiendo que investigues sobre la cartera permanente o de las cuatro estaciones.
Se trata de una forma de invertir pensada para funcionar en cualquier escenario económico, sin necesidad de predecir qué va a pasar.
Así, utiliza un activo para cada uno de los cuatro escenarios económicos posibles:
- Crecimiento económico: 25% de acciones.
- Recesión: 25% de bonos.
- Inflación: 25% de oro.
- Deflación: 25% de liquidez.
Este tipo de cartera nunca será la que más rente, pero no lo hará muy mal en ninguno de los cuatro escenarios anteriores.
Por supuesto, han surgido variaciones, añadiendo inmobiliario o bitcoin, o cambiando porcentajes, pero la idea subyacente es siempre la misma.
Riesgo de nuestras decisiones
Obviamente está el riesgo de tomar malas decisiones: comprar en mal momento por FOMO, vender por miedo o dejarte llevar por modas.
Este es, en la práctica, uno de los riesgos más peligrosos. No somos tan racionales como creemos y, cuando hay dinero de por medio, las emociones suelen pesar más de lo que pensamos.
El economista Daniel Kahneman, Premio Nobel, estudió durante décadas cómo tomamos decisiones y demostró que estamos llenos de sesgos. Algunos de los más relevantes en inversión son:
- Aversión a la pérdida: el dolor de perder es mayor que la satisfacción de ganar, lo que nos lleva a vender en mal momento.
- Exceso de confianza: creemos que sabemos más de lo que realmente sabemos.
- Sesgo de confirmación: buscamos información que refuerce nuestras ideas y evitamos la que las contradice.
Por eso, una de las mejores formas de protegerte es tener un sistema claro y ceñirte a él, tanto cuando todo va bien como, sobre todo, cuando vienen mal dadas.
No en vano, estudios de grandes gestoras como Fidelity Investments han mostrado un resultado curioso: muchas de las carteras con mejores rentabilidades eran aquellas en las que el inversor no había hecho prácticamente nada durante años. En algunos casos porque el inversor había fallecido y en otros porque habían olvidado la cuenta y no operaban con ella.
La conclusión es clara: cuando inviertes, muchas veces hacer menos es hacer más.
Riesgo de plataforma
Éste es uno que siempre se nos viene a la cabeza cuando empezamos, pero que no solemos analizar bien.
Consiste en pensar qué pasaría si un broker o entidad financiera en la que hemos invertido o queremos hacerlo tuviera problemas.
Te puedo decir que es un riesgo real (Lehman Brothers, por ejemplo), pero suele ser menor que los anteriores y que es mucho más probable perder dinero por malas decisiones o haciendo trading que por la quiebra de un broker.
Porque además tenemos ciertas garantías por si eso ocurriera.
Garantías a las que te puedes acoger cuando inviertes
Aquí entra uno de los conceptos peor entendidos en inversión: las garantías.
Hay personas creen que su dinero está protegido sin más. Otras piensan que pueden perderlo todo si el banco se va a tomar por saco.
Lo cierto es que ninguno de los dos grupos tiene razón, ya que existen ciertas coberturas que dependen de dónde esté regulado el intermediario y del fondo que lo cubra.
Así, en España, los bancos y brokers están cubiertos hasta 100.000 euros por titular (FOGAIN).
En otros países europeos, esa cifra suele estar en torno a 20.000 euros.
En Reino Unido puede llegar a 85.000 libras y en Estados Unidos hasta 500.000 dólares bajo ciertos sistemas.
Pero hay un matiz clave: esta protección solo aplica si la entidad quiebra y falta dinero o activos. No cubre pérdidas de mercado.
Es decir, que si compras acciones y bajan un 30%, nadie te compensa esa caída. La garantía no funciona así.
Por eso es importante entender antes de invertir dos cosas:
- Que hay ciertas garantías para tu dinero.
- Que estas garantías protegen frente a problemas operativos, no frente a decisiones de inversión.
Y esto es así en el mundo de la banca tradicional y centralizada. Porque, si hablamos de DeFi y criptomonedas, la situación es distinta. No existe una garantía pública.
Si el exchange en el que guardas tus fondos (mal hecho por tu parte) tiene problemas o pierdes el acceso a tus fondos, la responsabilidad es tuya.
Es decir, que te la comes con patatas.
DeFi de ofrece muchas posibilidades imposibles en las finanzas tradicionales, pero a cambio no hay un servicio de atención al cliente si la lías.
Como decía el Tío Ben: un gran poder conlleva una gran responsabilidad.
En el mundo cripto, no hay nada más cierto.
Conclusiones
Si inviertes, tienes que tener clara una cosa desde el principio: que tu dinero esté “protegido” porque hay ciertas garantías no significa que no puedas perderlo.
Hay varios riesgos en juego:
Está el riesgo de mercado, donde el precio del activo sube y baja.
El riesgo de hacer timing o trading, creyendo que puedes acertar cuándo entrar y salir.
El riesgo de poca diversificación, al concentrar demasiado en un solo activo.
El riesgo de tus propias decisiones, marcado por emociones y sesgos como el miedo, el FOMO o el exceso de confianza.
Además, existe el riesgo de plataforma, que es que el banco, broker o exchange tenga problemas o quiebre. Este es el único escenario donde entran en juego las garantías, pero solo bajo ciertas condiciones.
En España y la mayoría de países existen fondos que te protegen si el banco o broker quiebra y falta dinero, pero esa protección no cubre pérdidas de mercado. Si compras algo y baja, nadie te compensa.
Eso sí, cada país tiene un fondo de cobertura diferente: en España es hasta 100.000€ por titular, en muchos países de Europa sólo hasta 20.000€.
Otro punto clave es dónde estás invirtiendo. No es lo mismo hacerlo a través de un banco, un broker o un exchange. La regulación, cómo se custodian los activos y el tipo de entidad marcan el nivel de seguridad real.
La idea que quiero que te lleves es sencilla: antes de invertir, necesitas saber exactamente qué riesgos estás asumiendo y que sepas diferenciar entre el comportamiento del activo y los posibles problemas del intermediario, que, por cierto, suelen ser mucho menores y ser menos relevantes para nuestro capital que el resto.
Siguientes pasos
Si quieres avanzar un poquito más, te invito a que continúes con el siguiente artículo de la serie:
- Invertir desde cero: dónde invertir tu dinero.
- Tipos de activos en los que puedes invertir según su función en la cartera.
- Cómo comprar activos: los vehículos de inversión.
- Plataformas de inversión: dónde comprar vehículos o activos de inversión.
- Riesgos y garantías de invertir. (Es éste que estás leyendo).
- Mi sistema de inversión.
- Patrimonio: cómo aumentarlo, protegerlo y legarlo.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el principal riesgo al invertir?
El riesgo de mercado: que el valor de los activos suba o baje. Es inevitable y forma parte de cualquier inversión.
¿Por qué es peligroso intentar hacer trading?
Porque implica intentar acertar cuándo comprar y vender. La mayoría de personas falla y acaba perdiendo dinero en poco tiempo.
¿Qué pasa si no diversificas tus inversiones?
Que concentras demasiado riesgo en un solo activo o sector, lo que aumenta el impacto de sus caídas en tu cartera.
¿Cómo influyen las emociones al invertir?
Pueden llevarte a tomar malas decisiones, como comprar por FOMO o vender por miedo. Los sesgos psicológicos son uno de los mayores riesgos.
¿Qué es el riesgo de plataforma?
Es la posibilidad de que el banco, broker o exchange tenga problemas o quiebre y no pueda devolverte tus activos.
¿Qué cubren las garantías al invertir?
Solo cubren problemas del intermediario, como su quiebra, y hasta ciertos límites según el país y la regulación.
¿Las garantías cubren pérdidas de inversión?
No. Si el valor de tus activos baja, nadie te compensa esa pérdida.
¿Qué pasa si un broker quiebra?
Depende del caso, pero existen sistemas de protección que pueden cubrirte hasta ciertos importes si faltan activos.
¿Es seguro invertir en criptomonedas desde el punto de vista de garantías?
No existe una garantía pública como en la banca tradicional. Si pierdes el acceso o el exchange tiene problemas, la responsabilidad es tuya.
¿Cuál es la mejor forma de reducir riesgos al invertir?
Tener una estrategia clara, diversificar y evitar tomar decisiones impulsivas basadas en emociones o modas.

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