Lo repito por si no ha quedado claro con el título: The Expanse es una de las mejores series de ciencia ficción de todos los tiempos. Top 3 sin duda y, para mí, la mejor.
Lo tiene todo: buenos personajes, una trama interesante, un universo rico y verosímil, enemigos que quieres ver morir cruelmente y una forma de entender la ciencia ficción más realista.
Dura, seria, sin florituras y sin esa tendencia a lo Star Wars de convertir el espacio en una excusa para meter efectos especiales por doquier.
Eso sí, no es una serie fácil. Hay muchos personajes, muchas facciones, muchas traiciones y una jerga belter que exige estar bastante atento e incluso pausar la serie, sobre todo si la ves en versión original.
Lo bueno es que, pese a que las tramas se cocinan en varios capítulos (y temporadas) no es una serie lenta. En casi todos los capítulos pasa algo, la historia avanza y te vas dando cuenta que todo forma parte de un universo mucho más grande.
Por eso, pese a no ser ligera, la serie te empuja a verla del tirón. Es difícil salirse de ella una vez entras en su universo.
Esa parte en la que realmente entras es la siguiente.
Índice de Contenidos del Artículo
- El final de la primera temporada: cuando todo encaja
- Ciencia ficción dura
- Un elenco de personajes interesantes
- Por qué merece la pena ver The Expanse hoy
- Lo peor de The Expanse
- Conclusión: lo peor es que vas a querer más
- Ficha técnica de The Expanse
- Preguntas frecuentes
- ¿Merece la pena ver The Expanse?
- ¿The Expanse tiene un final cerrado?
- ¿Hace falta leer los libros para entender The Expanse?
- ¿The Expanse es ciencia ficción dura?
- ¿The Expanse es mejor que Battlestar Galactica?
- ¿The Expanse se parece a Star Trek?
- ¿Dónde ver The Expanse?
- ¿Cuántas temporadas tiene The Expanse?
El final de la primera temporada: cuando todo encaja
La serie empieza bien, pero creo que al final de la primera temporada ya queda claro que estamos ante otra cosa.
Hasta ese momento parece que la serie está mezclando varias ideas: la trama noir de Miller, la ciencia ficción de naves y tecnología pseudorrealista, la intriga política a lo Juego de tronos en el espacio y un futuro más que plausible donde Tierra, Marte y el Cinturón son ¿estados? con intereses, culturas, odios y formas distintas de entender la vida.
Pero, de repente, en ese momento, todo encaja.
Y es cuando ese universo mucho más oscuro que el de Star Trek, por poner un ejemplo de ciencia ficción buenísima pero con otro espíritu, te atrapa.
Aquí no hay una mirada idealista hacia el futuro ni una exploración limpia del universo. The Expanse es más sucia, muchísimo más política, más realista y menos optimista. Su futuro no parece una fantasía tecnológica, sino una extrapolación de nuestro mundo actual.

Ciencia ficción dura
Una de las cosas que más me gusta de la serie es que se toma en serio lo que está contando, probablemente por su origen literario. No necesita recordarte constantemente que es adulta, oscura o compleja. Simplemente lo es.
Y eso aplica a la física. La parte de ciencia de su género ciencia-ficción aplica tanto como la de ficción.
La gravedad importa. La aceleración importa. Las maniobras importan. El vacío importa.
Una nave no se mueve como un X-Wing y desde luego, una batalla no es un intercambio de rayos rojos y verdes hasta que ganan los buenos.
Aquí hay distancia, arsenal limitado, cálculo, velocidad, daño, miedo y sangre. Bastante sangre.
Y consecuencias.
Un futuro que podría ser
Uno de los grandes aciertos de la serie es que construye un universo que existe con y fuera de los protagonistas. Se podrían contar mil historias diferentes en ese entorno, como por ejemplo, la de Erich (un secundario de la parte avanzada).
Y es que Tierra, Marte y el Cinturón no son el decorado, sino también protagonistas. Son bloques políticos, sociales y culturales. Se sienten.
La Tierra es el viejo centro de poder. Marte es la ambición tecnológica y militar de una civilización construida alrededor de un proyecto común. El Cinturón es explotación, supervivencia, resentimiento y adaptación.
Los belters por ejemplo son muy diferentes a los inners (terrestres y marcianos). Su estilo -peinados estrambóticos y llenos de tatuajes- y su forma de hablar -su acento, su idioma- y su manera de moverse por el mundo dificultan en ocasiones seguir la serie, sobre todo en versión original, pero también son uno de sus mayores aciertos.
No hablan así por una decisión arbitraria de guion, sino porque han evolucionado desde los inners, porque viven en otro entorno y porque su identidad nace de esa distancia física y social.
Y te lo crees, Beltalowda.
Batallas espaciales: una lección de física aplicada
Las batallas de The Expanse están entre lo mejorcito que se ha hecho en televisión dentro de la ciencia ficción.
No son las más grandes o las más espectaculares en términos visuales, pero sí que reflejan mejor que cualquier otra lo que cabría esperar.
Esos giros y las aceleraciones-g que provocan en los tripulantes, la propulsión de masa, los impactos de las railguns, circuitos eléctricos que se rompen en el peor momento… Todo parece verosímil.
Y es que cada maniobra está pensada y decidida con motivo. Cada arma, muy creíbles todas, funciona como esperarías que lo hiciera. Cada decisión puede matar, o dejar vivir, a alguien.
De alguna manera recuerdan a batallas de barcos, pero en el espacio, lo que me parece mucho más creíble que lo que vemos en otras series similares.

Una escena que resume por qué The Expanse es tan buena
Hay una escena en la que Drummer y Ashford están físicamente atrapados por máquinas de varias toneladas.
Hay un comunicador flotando en el vacío con el que podrían avisar a sus compañeros. Y controlan un gancho mecánico para alcanzarlo.
Lo intentan y fallan.
Lo intentan de nuevo y fallan.
Y, a la tercera, lo que en cualquier otra serie se hubiera resuelto con que, ahora sí, el gancho habría cogido el comunicador y problema resuelto, aquí no funciona así. Aquí parece que lo han conseguido… y entonces se rompe.
Eso es The Expanse.
Las cosas fallan, las soluciones nunca son fáciles y el espacio es cruel para el ser humano.
Pero es que hay más: mientras se desarrolla toda la escena, la serie aprovecha esa tensión y situación límite para construir una conversación genial entre dos personajes que podrían haber sido los típicos secundarios que aparecen en un momento puntual para hacer avanzar la trama y que, sin embargo, acaban teniendo muchísimo más peso..
La escena funciona en esta doble vía: tanto por la tensión física, como también por sus diálogos. Drummer y Ashford no están ahí para que veas las graves consecuencias de un problema y la serie lo aprovecha para hacernos ver mejor quiénes y cómo realmente son.
Un elenco de personajes interesantes
The Expanse tiene muchos personales. Varios muy buenos y, aunque no todos rayan al mismo nivel, protagonistas principales, secundarios y enemigos tienen un “algo” que hace que funcionen muy bien en pantalla.
Sea por los personajes en sí, sus caracterizaciones, sus acciones, las actuaciones o los diálogos, pero el caso es que cada escena te muestra algo interesante.
Drummer

No podía empezar por otro, ya que es mi personaje favorito.
Lo tiene todo. Puede ser una gran lider o una gran ayuda para otros. Sabe tomar las riendas cuando debe y apartarse cuando toca. Es inteligente, dura, carismática y una heroína de acción, sin perder complejidad política ni emocional.
Además, se nota que la serie ha concentrado en ella elementos de varios personajes de las novelas. Eso podría haber salido mal (lo hemos visto en otras series), pero aquí ocurre justo lo contrario: Drummer gana intensidad, peso y relevancia.
Imposible apartar la vista cada vez que aparece en pantalla.
Amos
No es porque sea uno de mis favoritos, que lo es, sino que lo destaco por ser una de las evoluciones más creíbles de la serie.
Lo fácil habría sido dejarlo estar en el típico bruto con buen corazón que aprende a ser mejor persona.
Pero The Expanse no hace exactamente eso. Amos pasa de ser un tipo que necesita usar a otros como brújula moral a alguien capaz de tomar sus propias decisiones.
Sigue siendo peligroso, sigue siendo seco y sigue teniendo esa forma tan particular de entender el mundo, pero ya no es solo músculo.
Amos no deja de ser Amos, pero si es (mucho) más que en la primera temporada.

Holden
Me gusta el personaje precisamente porque es un protagonista bastante particular.
No es especialmente bueno en nada: Amos y Bobbie son mejores luchando, Naomi es mucho mejor ingeniera, Alex le pule como piloto, Avasarala le da mil vueltas cuando se trata de política…
Holden, en realidad, es “solamente” la brújula moral y el pegamento del grupo.
Es el protagonista menos protagonista que recuerdo en una serie de este tipo. Un héroe casi sin querer.
Incluso aunque no quede del todo claro en la serie, no es ningún “elegido”. La protomolécula lo escoge, no porque sea especial en un sentido mesiánico a lo Neo en Matrix, sino porque está en el lugar adecuado, con la nave adecuada, el vínculo adecuado con Miller y esa tendencia suya a meterse donde no le llaman.
Además, Holden tiene debilidades. En ocasiones es pesado, ingenuo, le utilizan y toma decisiones cuanto menos discutibles. Pero sin él la Rocinante no sería lo mismo.
Avasarala, Naomi y Bobbie
Avasarala funciona muy bien como política. Es manipuladora, dura y claramente favorece a la Tierra siempre que puede.
Pero también tiene una idea más amplia de la humanidad. Juega sucio, pero no es una burócrata ciega. Entiende que, por encima de Tierra, Marte o el Cinturón, hay algo mayor, que es la supervivencia de la especie humana.
Por el contrario, Naomi me funciona a ratos. Es inteligente, valiente y muy válida, ya que demuestra su capacidad en múltiples ocasiones a lo largo de la historia, pero también puede resultar demasiado idealista y egoísta.
Su trama con Filip e Inaros es relevante, aunque, sinceramente, es de lo menos interesante de la serie.
Bobbie, en cambio, tiene una evolución curiosa y bastante amplia: de militar marciana top a trabajadora obrero tras ser repudiada. Y de ahí, al fondo: formando parte de un grupo que comete actividades ilegales. Más tarde se acerca a la política de la mano de Avasarala para, finalmente, encontrar su sitio como miembro de la Rocinante.
Nadie cambia tanto de situación en la serie. Solo por eso, me cae simpática.
Los antagonistas: muy buenos, pero uno (muy) por encima de todos
Marco Inaros es el gran antagonista de The Expanse.
Mao tiene su papel, Errinwright es odioso, Murtry es extremadamente divertido y, bueno, yo no considero enemiga a la protomolécula, pese a ser una amenaza fascinante.
Pero Inaros es el top porque es insoportable en el mejor sentido posible.
Es carismático, manipulador, profético y tremendamente odioso. Entiende perfectamente la psicología humana y coje el resentimiento de los belters y lo convierte en arma.
Y se come la pantalla en cada aparición, con ese look tan particular.
Quieres que pierda. Está a punto dos veces, pero no cae y te hierve la sangre. Quieres que alguien se lo cargue de una vez.. Pero no puedes dejar de mirar hasta que ocurra.

Por qué merece la pena ver The Expanse hoy
Comparándola con otras series del género, The Expanse está muy por encima de casi toda la ciencia ficción reciente, principalmente porque entiende que lo más interesante del género es construir un mundo atractivo con sus reglas, conflictos y consecuencias.
Por eso me parece muchísimo más sólida que Foundation como adaptación de ciencia ficción clásica. La ¿adaptación? de la obra de Asimov tiene más empaque visual, presupuesto y ambición de parecer enorme, pero se le notan todas las costuras.
Sin embargo, The Expanse, ataca las raíces, sabe lo que está contando y por qué importa.
Con Battlestar Galactica la comparación es más justa. Battlestar tiene picos enormes y momentos memorables, pero The Expanse me parece más consistente como universo, más precisa en su construcción política y más redonda en general.
Star Trek tiene series muy buenas y que se pueden asemejar algo en concepto (hola Picard) pero su universo es mucho más ideal. Y bueno, Star Wars es otra cosa: entretenimiento puro y duro sin nada de reflexión.
The Expanse son seis temporadas, el arco principal queda cerrado y la serie se ve con una facilidad sorprendente. Además, tiene esa cualidad de las grandes obras de género: cuando termina, no quieres salir de su mundo.
Créeme que querrás leer las novelas. Saber qué pasa con Laconia. Entender más cosas de la protomolécula. Saber más sobre el futuro de personajes como Erich o Filip Nagata. Quieres extraer todo su jugo, hasta la última gota.
Y eso lo consiguen muy, pero que muy poquitas obras.
Lo peor de The Expanse
The Expanse no es perfecta, aunque se acerque.
La quinta temporada me parece la más floja porque separa a los protagonistas y se pierde parte de la química de grupo. A cambio, es verdad, gana profundidad individual, pero te pasas toda la temporada esperando que se reencuentren.
También, y esto es problema de su origen literario y de la dificultad de mostrar en pantalla ciertos conceptos, hay momentos en los que parece que te falta una pieza del puzle. En la translación, algunas explicaciones se quedan por el camino.
Ilus es el mejor ejemplo: todo lo que ocurre con la protomolécula, Miller, la activación de la tecnología alienígena y los cambios que se producen en el planeta se entienden por separado, pero no queda claro cuál es la causa y cuál la consecuencia..
Por otro lado, la sexta temporada tiene un problema: debido al Covid, cuenta con seis capítulos solamente, lo que condiciona por el contexto de producción. Es muy buena, pero es corta y todo parece un pelín acelerado.
Cierra el conflicto principal, sí, pero deja Laconia completamente abierta y la sensación de que este universo podía haber seguido mucho más, que era la intención de sus productores, por cierto, por si en algún momento se continuaba.
Hay detalles menores, como la salida poco épica de un personaje querido por motivos externos a la propia historia. Se entiende el contexto, pero dramáticamente se nota muy poco épica y rechina.
Por último, y ligado probablemente al cierre de la adaptación en el sexto libro de los nueve principales que de momento hay, están los futuros de Erich, Filip Nagata y otros personajes que quedan en el aire.
No es algo malo en el sentido estricto, sino que te gustaría saber más de ello. Es parte de esa hambre que deja la serie.
Conclusión: lo peor es que vas a querer más
Creo que he dejado muy claro que considero The Expanse la mejor serie de ciencia ficción de todos los tiempos.
No por una sola cosa, sino por la suma del conjunto: universo, personajes, política, física realista, ritmo, antagonistas, batallas y una forma de entender el género que respeta al espectador.
No te lo da todo mascado y no confunde espectáculo con ruido.
Es exigente, sí. A veces demasiado. Hay momentos en los que te gustaría que explicara mejor alguna pieza, que se alargara más su última temporada o incluso que hubiera continuado más allá de donde decide parar.
Pero también por eso se queda en tu cabeza.
The Expanse termina y tú sigues pensando en su mundo. En Laconia. En Filip. En Erich. En Drummer. En Amos. En todo lo que podría venir después.
Por eso lo peor de The Expanse no es que termine. No.
Lo peor es que termina y tú te quedas con todas las ganas de saber qué hay más allá del anillo.
Ficha técnica de The Expanse
| Campo | Dato |
| Título | The Expanse |
| Año | 2015-2022 |
| Temporadas | 6 |
| Episodios | 62 |
| Duración | 42-63 minutos por episodio |
| Creadores | Mark Fergus, Hawk Ostby, Daniel Abraham y Ty Franck |
| Reparto principal | Steven Strait, Dominique Tipper, Wes Chatham, Shohreh Aghdashloo, Cas Anvar, Thomas Jane, Frankie Adams, Cara Gee |
| Género | Ciencia ficción |
| País | Estados Unidos |
| Disponible en | Prime Video |
Nota
Para quien es
✔️ Para quien quiere ciencia ficción seria y adulta.✔️ Para quien disfruta los universos complejos, atractivos y verosímiles.
✔️ Para quien quiere personajes bien construidos y que evolucionan.
✔️ Para quien valora batallas espaciales con física, tensión y consecuencias.
Para quien NO es
❌ Para quien quiere ciencia ficción ligera, efectos especiales y frases épicas sin demasiada sustancia debajo.❌ Para quien espera algo más parecido a Star Wars, Star Trek o una aventura espacial limpia.
❌ Para quien necesita que todo se explique mascado.
Preguntas frecuentes
¿Merece la pena ver The Expanse?
Sí. Muchísimo. Si te gusta la ciencia ficción seria, política y con un universo coherente, The Expanse es una de las mejores series que puedes ver.
¿The Expanse tiene un final cerrado?
Sí y no. Cierra el arco principal de la serie, pero deja abiertas partes importantes del universo, especialmente todo lo relacionado con Laconia y algunos personajes secundarios.
¿Hace falta leer los libros para entender The Expanse?
No. La serie se entiende por sí sola. Pero a veces se nota que viene de una obra más amplia y que algunas explicaciones o transiciones han quedado comprimidas.
¿The Expanse es ciencia ficción dura?
Sí, al menos dentro de lo que puede ser una serie de televisión. La física, la gravedad, las maniobras, la aceleración y las batallas espaciales importan mucho más que en la mayoría de producciones del género.
¿The Expanse es mejor que Battlestar Galactica?
Para mí, sí. Battlestar Galactica tiene momentos enormes, pero The Expanse me parece más consistente como universo, más coherente políticamente y más sólida en su evolución.
¿The Expanse se parece a Star Trek?
No demasiado. Star Trek tiene una mirada más idealista y exploratoria. The Expanse es más sucia, más política, más física y más cercana.
¿Dónde ver The Expanse?
The Expanse está disponible en Prime Video, aunque conviene revisar la plataforma antes de verla porque los catálogos cambian.
¿Cuántas temporadas tiene The Expanse?
The Expanse tiene 6 temporadas y 62 episodios.

Deja una respuesta