Leviathan Wakes tiene muchas cosas buenas.
Entre otras, una de las cosas que más valoro en las obras de ciencia ficción: puedo creerme el universo en el que se desarrolla. Sus reglas, entornos y comportamientos humanos son verosímiles.
Podríamos llegar ahí.
Y no es un universo sencillo con reglas inventadas.
En este caso, no estamos a 20.000 años en el futuro en una galaxia muy, muy lejana. No.
Aquí la humanidad sigue atrapada en el Sistema Solar, pero ya ha colonizado Marte, el Cinturón de Asteroides entre Marte y Júpiter y buena parte de sus alrededores. Me referiré en ocasiones a él como Belt y a las personas nacidas allí como belters, ya que “cinturionianos”, como se traduce en español, me suena bastante feo.
La Tierra sigue siendo la Tierra, solo que muchísimo más poblada y con vecinos con los que no se lleva demasiado bien.
James S. A. Corey -seudónimo de dos escritores, Daniel Abraham y Ty Franck- construye un futuro que funciona muy bien como puente entre nuestro presente y esa ciencia ficción mucho más lejana a la que estamos más acostumbrados.
Hay naves espaciales, pero no se acercan a la velocidad de la luz; colonias, pero no terraformadas; batallas muy poco épicas o heroicas y una amenaza extraterrestre.
También hay leyes gravitatorias, problemas políticos y humanos que han cambiado físicamente después de generaciones viviendo lejos de la Tierra.
Todo ello envuelto en una novela de aventuras en la que siempre está pasando algo.
A veces, incluso demasiado.
El argumento de Leviathan Wakes
La historia parte de dos líneas argumentales diferentes.
Por un lado tenemos a Jim Holden, segundo al mando de una nave que transporta hielo por el Sistema Solar y que termina metido sin quererlo ni beberlo en un incidente capaz de alterar el equilibrio entre Tierra, Marte y el Cinturón.
Por otro está Miller, un detective de Ceres que recibe el encargo de encontrar a Julie Mao, una joven desaparecida. Lo que inicialmente parece un trabajo rutinario, de repente está relacionado con algo muchísimo más grande.
No voy a entrar más porque es relativamente fácil destripar cosas de Leviathan Wakes que es mejor que descubra tu mismo.
Lo importante es que ambas historias recorren el mismo camino desde lugares completamente diferentes. Holden está metido de lleno en el ajo desde el minuto uno mientras Miller llega a él desde fuera.
Y mientras tanto nosotros nos empapamos del verdadero punto fuerte del libro: el Sistema Solar que han construido los autores.
Tierra, Marte y el Cinturón están perfectamente diferenciados. Tienen intereses distintos, recursos diferentes y también puntos fuertes y débiles. Fruto de estas diferencias, los conflictos entre ellos resultan creíbles y no parecen una mera excusa para que haya una guerra espacial de fondo.
Marte tiene sus objetivos, la Tierra otros y los habitantes del Cinturón llevan demasiado tiempo oprimidos y dependiendo de los planetas interiores como para no estar resentidos.
Además, esas diferencias no son únicamente políticas.
Los belters son más altos y delgados debido a generaciones viviendo con menor gravedad. De hecho, una persona criada en Marte o en el espacio tampoco soporta las mismas condiciones físicas que alguien nacido en la Tierra.
Son detalles de la novela que consiguen que parezcan realmente sociedades que evolucionan de forma distinta. Estos puntos, junto a la problemática del viaje -y de las batallas espaciales- y algunos aspectos más donde Leviathan Wakes tiene algo de ciencia ficción dura.
Pero no te engañes, estamos ante una space opera en toda regla. La aventura y todo lo relacionado con su trama es lo principal aquí. Sobre todo cuando empiezan a dispararse.
Por cierto, el título, Leviathan Wakes, alude al despertar de algo antiguo y monstruoso, con una referencia clara al Leviatán bíblico. En la novela, esa idea está ligada a la protomolécula, una amenaza extraterrestre a la amenaza que empieza a revelarse detrás del conflicto humano.
Dos miradas, mucha acción y alguna cosita cogida con pinzas
Prácticamente toda la novela va alternando capítulos entre Holden y Miller y la decisión funciona.
Pese a que los dos son personajes un tanto arquetípicos y no están especialmente desarrollados en este primer libro tienen sus puntos.
Holden sorprende más por sus intuiciones y Miller, por sus deducciones. Dos formas de encarar decisiones. Son personajes bastante diferentes, pero ambos están impulsados por una idea de justicia, a la que llegan a ella desde polos opuestos.
Un punto a comentar aquí es que la parte detectivesca de Miller añade un tono de novela negra, que, realmente creo que el libro no necesita. En cualquier caso, funciona como herramienta para generar contraste y hacer avanzar la historia.
Dicho esto y hablando de personajes, el secundario más interesante es Fred Johnson.
Su pasado como militar terrestre le acarreó el sobrenombre de Carnicero de la Estación Anderson y es algo siempre está ahí, pero también su inteligencia militar y su visión política.
Nunca tienes claro lo que realmente pasa por su cabeza. De hecho, da la impresión de querer resolver determinadas situaciones de otra manera, pero se reprime porque tiene algo más importante que defender que sus propios impulsos.
Es un gran líder y el personaje que más ganas deja de conocer mejor.
Naomi también tiene bastante peso en esta primera novela. Junto con Amos y Alex conforma “la tripulación de Holden”, pero la muchacha destaca sobre los otros dos. Ya habrá tiempo de conocerla mejor en los futuros libros de la serie.
Y si los personajes no es lo más destacado de la obra, la acción sí lo es.
Las batallas entre naves están muy bien contadas. Recuerdan en ocasiones más a una batalla naval que al típico combate espacial de película con armas láser. Aquí las distancias importan, las trayectorias importan, apuntar a otra nave no es trivial y acelerar y maniobrar tiene consecuencias para la gente que está dentro.
Hay varios momentos en los que realmente sientes la tensión y te relajas cuando acaban. Aquí es donde destaca mucho el libro. Porque estos momentos concretos, desde algunas muertes hasta determinadas persecuciones, dejan bastante poso.
Y es curioso que lo haga, porque sí hablamos del tipo de novela de ciencia ficción, estamos en el extremo contrario a escritores como Asimov, que puede pasar páginas desarrollando una sola idea mediante conversaciones entre dos personajes.
Aquí no. En Leviathan Wakes cada vez que terminas de entender lo que acaba de pasar ya está ocurriendo otra cosa.
El libro va a 5G, haciendo un chiste fácil por si ya lo has leído y sabes a lo que me refiero.
Está claro que los autores saben acelerar, aunque no tanto pisar el freno. Porque, de hecho, algunos pasajes más tranquilos -pocos- se hacen algo pesados, lo que es un poco contradictorio con lo que voy a decir a continuación:
El libro cuenta demasiadas cosas.
Lo que hace que en ocasiones cueste seguir la línea argumental.
Vas a tener que parar. Volver a leer lo último y rememorar toda la cadena de eventos que han llevado a la situación actual.
Y lo cierto es que algunos momentos son realmente brillantes, pero pasan más desapercibidos de la cuenta porque no has terminado de asimilarlo y ya estás corriendo hacia el siguiente acontecimiento.
Creo que con menos densidad de puntos de acción y potenciando algunos de ellos el libro hubiera sido todavía mejor.
Para que te hagas una idea, la adaptación a la serie de TV “The Expanse” ocupó temporada y media: 15 capítulos. Y eso que en la serie simplificaron tramas.
Lo que quiero decir es que había material para desarrollar dos novelas y contar ciertas cosas con más calma, en vez condensar todo en un solo libro.
Claro, esta falta de desarrollo de ciertos puntos provoca también dos o tres soluciones que no terminé de creerme.
Hay deducciones -de Miller, sobre todo- que son magia pura. Y algunas de las soluciones que encuentra Holden o Naomi, pues un poco también. No se cargan la suspensión de incredulidad ni la verosimilitud del universo, pero sí chirrían un poco dentro del alto nivel de la novela.
Un último punto a considerar es que hay cierta intención por parte de los autores de adentrarse en el terror con la protomolécula, el pseudo-enemigo extraterrestre al que se enfrentan.
Para mí estas partes más de terror funcionan algo peor, alejándose mucho de lo que, por ejemplo, sí es capaz de conseguir la saga de Alien.
En este primer libro funciona fundamentalmente como la excusa que hace que todo se mueva. Eso sí, la saga tiene tiempo de desarrollar esto mejor.
Leviathan Wakes, libro vs serie de The Expanse
Para mí no hay debate. No se debería elegir entre el libro y la serie.
No, porque ambos se complementan bastante bien y, de hecho, consumir los dos hace que entiendas mejor algunas partes del universo independientemente del orden en el que lo hagas.
Eso sí, hay diferencias entre ambas. Por ejemplo (sin entrar en spoilers importantes):
- El libro está mucho más centrado en Holden y Miller, mientras que la serie abre desde el principio el número de puntos de vista.
- La serie introduce antes personajes y tramas políticas que en los libros aparecen más adelante.
- La serie recorta, reorganiza y cambia partes de la novela, y creo que bastantes de esas decisiones ayudan a mantener un buen ritmo televisivo.
- El libro deja bastante más clara la física de este futuro, especialmente la gravedad, las aceleraciones y giros de las naves y la forma en la que funcionan los viajes y los combates espaciales.
- Las diferencias físicas entre los belters y quienes viven en los planetas están mucho más marcadas en la novela.
- La parte de la protomolécula me parece más clara y mejor desarrollada en la serie.
Por eso te digo que, si te va la ciencia ficción, disfrutes de ambas, ya que te aportarán puntos diferentes de ese estupendo universo.
Lo mejor y lo peor de Leviathan Wakes
Lo mejor de Leviathan Wakes es, para mí, el universo que construye. Con sus tres facciones, la política y la parte física.
También funciona muy bien la estructura compartida entre Holden y Miller. Ayuda a ver un problema complejo desde dos puntos de vista diferentes.
Y luego está la acción.
Hay capítulos realmente buenos, de esos en los que notas la tensión y sigues leyendo porque quieres saber cómo demonios van a salir de ahí. O si van a salir de allí.
Las batallas, algunas persecuciones y determinados momentos dramáticos demuestran que James S. A. Corey sabe contar muy bien cuando consigue concentrar toda la atención en una escena concreta.
El principal defecto es que quiere contar demasiado.
Siempre está pasando algo y eso hace que el libro sea muy entretenido, pero también provoca que algunas ideas no tengan tiempo suficiente para desarrollarse, lo que da pie a dos o tres resoluciones importantes Deux ex machina. que no terminé de creerme.
También creo que los personajes quedan bastante por detrás del argumento. Aquí importan más las acciones que la profundidad psicológica, incluso de los protagonistas.
Por último, si lo lees en versión original, el inglés puede ser algo más exigente de lo que parece. Yo lo he leído así y me costó bastante más que la mayoría. Vocabulario, cosas importantes que se cuentan en una frase corta, omisiones…
Los diálogos, por cierto, tienen algunos momentos muy ingeniosos. Ahí sí encuentro otro pequeño punto de contacto con Asimov, aunque ambos autores los utilicen de maneras completamente diferentes.
Conclusiones: ¿merece la pena leer Leviathan Wakes?
Sí.
Sobre todo si te gusta la ciencia ficción, pero también si simplemente disfrutas con una buena novela de aventuras.
Para mí, la gran virtud de Leviathan Wakes es que hace creíble el camino desde nuestro mundo hasta la ciencia ficción espacial. Esa base es tan buena que, de hecho, me interesa más que el propio misterio que mueve este primer libro.
Y es sumamente entretenido.
No es una novela perfecta. Hay demasiados acontecimientos y eso provoca que algunas ideas, personajes y resoluciones reciban menos espacio del que merecen. Pero también tiene escenas fantásticas, combates espaciales estupendos y capítulos capaces de estresarte de verdad.
Además, el final consigue algo importante para ser el comienzo de una saga tan larga: sientes que una parte de la historia se ha terminado y no se queda a medias, pero queda claro que todavía hay mucho más que contar.
Ficha técnica de Leviathan Wakes
| Dato | Información |
| Título | Leviathan Wakes |
| Saga | The Expanse |
| Libro | 1 |
| Autor | James S. A. Corey |
| Autores tras el seudónimo | Daniel Abraham y Ty Franck |
| Género | Ciencia ficción, space opera |
| Editorial original | Orbit |
| Publicación original | 15 de junio de 2011 |
| Extensión | 592 páginas en la edición estadounidense actual de Orbit; puede variar según edición |
| Ambientación | Sistema Solar colonizado |
| Protagonistas principales | James Holden y Josephus Miller |
| Valoración | 4/5 |
Nota
Para quien es
✔️ Para quien disfrute con la ciencia ficción y valore un futuro relativamente creíble.✔️ Para quien busque una novela de aventuras y batallas espaciales. Puro space-opera.
✔️ Para quien valore un futuro relativamente creíble.
✔️ Para quien haya visto la serie.
Para quien NO es
❌ Para quien no soporte la ciencia ficción.❌ Para quien busque personajes muy profundos desde el primer libro.
❌ Para quien prefiera una ciencia ficción centrada en desarrollar ideas con calma.
❌ Para quien necesite que todas las piezas de la trama estén explicadas con absoluta claridad.
Preguntas frecuentes
¿Leviathan Wakes es el primer libro de The Expanse?
Sí. Leviathan Wakes abre la saga The Expanse y presenta buena parte de los personajes, conflictos y facciones sobre los que se desarrollarán los siguientes libros.
¿Hay que leer Leviathan Wakes antes de ver la serie?
No. El libro y la serie se complementan bastante bien y puedes empezar por cualquiera de los dos sin problemas.
¿Qué parte de la serie adapta Leviathan Wakes?
La historia del primer libro ocupa la primera temporada y continúa durante parte de la segunda temporada de The Expanse.
¿Leviathan Wakes es ciencia ficción dura?
Tiene elementos de ciencia ficción dura, especialmente en el tratamiento de la gravedad, las aceleraciones y los viajes espaciales, pero en conjunto funciona principalmente como una space opera.
¿Leviathan Wakes es difícil de leer en inglés?
No es excesivamente complicado, pero su vocabulario técnico, la jerga y algunos diálogos rápidos pueden hacerlo algo más exigente para un lector no nativo.
¿Leviathan Wakes tiene mucha acción?
Sí. Es una novela con bastante acción, persecuciones, conflictos y batallas espaciales, aunque también hay investigación, política y construcción de mundo.
¿Leviathan Wakes tiene terror?
Tiene algunas escenas con intención de resultar inquietantes y ciertos elementos cercanos al terror, pero no es una novela de terror propiamente dicha.
¿Los libros de The Expanse son iguales que la serie?
No. La adaptación cambia el orden de algunos acontecimientos, introduce antes ciertos personajes y condensa o modifica partes de las novelas.
¿Merece la pena leer Leviathan Wakes si ya he visto The Expanse?
Sí. El libro explica con más detalle aspectos como la física del universo, las diferencias entre las distintas poblaciones humanas y los puntos de vista de Holden y Miller.
¿Leviathan Wakes termina su historia o deja todo abierto?
Hace ambas cosas bastante bien. Cierra el conflicto principal de esta primera novela, pero deja suficientes elementos abiertos como para continuar la saga con naturalidad.

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