Jack Ryan lleva varias décadas entre nosotros, cambiando de cara sin abandonar su puesto en la CIA.
Y es que, el personaje creado por Tom Clancy para sus novelas ha sido interpretado en el cine por Alec Baldwin, Harrison Ford, Ben Affleck y Chris Pine, con diferentes resultados, aunque buena nota general.
De todos ellos probablemente sea Harrison Ford el que más gente sigue asociando con el personaje, gracias a Juego de patriotas y Peligro inminente.
Hasta ahora.
Porque Amazon se ha liado la manta a la cabeza y ha montado una señora serie de cuatro temporadas y -de momento- una película más.
Ambas, serie y película, protagonizadas por John Krasinski, conocido sobre todo por The Office, aunque ya había demostrado en Un lugar tranquilo que podía funcionar fuera de la comedia.
El resultado es una serie de acción y espionaje muy fácil de ver, con una producción magnífica, buenos secundarios y suficientes viajes, persecuciones y conspiraciones para mantenerte entretenido durante sus cuatro temporadas.
Tiene, eso sí, un par de problemas importantes que le impiden convertirse en una serie de nota. Te cuento los motivos.
Índice de Contenidos del Artículo
- El argumento de la serie de Jack Ryan
- Lo mejor de Jack Ryan
- Lo peor de Jack Ryan
- Veredicto: ¿merece la pena ver Jack Ryan?
- Ficha técnica de Jack Ryan
- Preguntas frecuentes
- ¿Merece la pena ver la serie Jack Ryan?
- ¿Cuántas temporadas tiene Jack Ryan?
- ¿Está terminada la serie Jack Ryan?
- ¿John Krasinski es un buen Jack Ryan?
- ¿Cuál es el mejor personaje de Jack Ryan?
- ¿Hace falta leer las novelas de Tom Clancy?
- ¿Jack Ryan es una serie política o de acción?
- ¿Se puede ver Jack Ryan en 4K?
El argumento de la serie de Jack Ryan
Jack Ryan empieza la serie como analista financiero de la CIA.
Su trabajo consiste en estudiar movimientos de dinero y detectar posibles amenazas desde un despacho, pero tiene una facilidad especial para encontrar conexiones que nadie más parece ver.
Como puedes imaginar, no tarda demasiado en cambiar el ordenador por las operaciones sobre el terreno.
A partir de ahí, cada temporada plantea una conspiración internacional diferente, aunque todas mantienen una estructura parecida: Jack descubre algo preocupante, intenta convencer a sus superiores y termina viajando por medio mundo para evitar una catástrofe.
Entrando más en detalle, la primera temporada comienza con unas transferencias bancarias sospechosas que conducen hasta una organización terrorista que opera entre Oriente Próximo, Europa y Estados Unidos.
En la segunda, Jack viaja a Venezuela para investigar una operación relacionada con armas y acaba implicado en una trama política y militar alrededor del gobierno del país.
La tercera gira en torno a un plan que pretende provocar una guerra y recuperar parte de la influencia del antiguo imperio soviético.
Por último, la cuarta temporada lleva a Ryan a investigar una posible conexión entre el narcotráfico sudamericano y el terrorismo asiático, potenciado por corrupción interna.
Las temporadas son independientes en sus amenazas principales, pero los personajes y sus relaciones evolucionan. Por eso conviene verlas en orden, aunque no necesitas memorizar cada nombre, gobierno u organización que aparece.

Lo mejor de Jack Ryan
Con la idea de la serie en la cabeza, vamos con lo mejor que nos ofrece.
Es una serie muy entretenida
La mayor virtud de Jack Ryan es que se deja ver con suma facilidad.
Los capítulos tienen ritmo, las tramas se entienden sin hacer memoria o esfuerzo y casi siempre hay una operación, una persecución o un nuevo descubrimiento que empuja la historia hacia delante. Alguna temporada funciona mejor que otra, pero en general es fácil que le des al play y al rato descubras que llevas vistos dos o tres episodios seguidos.
Además, es puro entretenimiento en el buen sentido de la palabra: no intenta explicarte la geopolítica mundial, sino lo necesario para seguir la trama. Eso limita la profundidad de algunos arcos, como veremos después, pero también hace que la serie resulte muy accesible.
Por si te lo preguntabas, no necesitas haber leído las novelas de Tom Clancy ni haber visto las películas anteriores para disfrutarla al completo, ya que esta versión construye su propio Jack Ryan desde cero.
Una producción de gran nivel
La serie se mueve constantemente entre ciudades, países y escenarios muy distintos.
Hay operaciones militares, embajadas, reuniones políticas, zonas rurales, grandes capitales y escenas de acción con una ambición más cercana al cine comercial que a la televisión tradicional.
De hecho, en alguna ocasión se me ha venido a la mente este brutal contraste, comparando series patrias como Los Serrano o El Comisario con lo que estaba viendo en pantalla y me sorprendía la enorme diferencia, siendo todas propuestas para tele.
Aquí te vas a encontrar con exteriores magníficos y están bien aprovechados. La serie transmite sensación de viaje y consigue que cada temporada tenga una identidad geográfica clara.
Eso sí, hay un matiz -muy habitual en todas las producciones actuales, por cierto- que no me acaba de convencer y es la utilización de un filtro gris bastante notable que desatura los colores y unifica un poco los escenarios.
No llega a estropear la fotografía, pero sí creo que es un poco excesivo y artificial.
Y eso que la calidad de imagen de la serie en Prime Video es estupendísima. En 4K se agradece especialmente en las localizaciones, los paisajes y la iluminación propia de una producción que ha gastado dinero bien gastado.
James Greer y un equipo protagonista con mucho carisma
James Greer es el mejor personaje de la serie. Cada vez que aparece, la historia gana interés.
Wendell Pierce, el enorme actor que le da vida, le proporciona autoridad y una presencia que no necesita de escenas de acción para imponer respeto. Greer puede ser mentor, superior, compañero o problema para Jack dependiendo del momento y siempre está bien bien en todos esos papeles.
También parece un personaje más creíble que el protagonista. Se equivoca, tiene limitaciones físicas, arrastra problemas y sabe que trabajar en inteligencia consiste muchas veces en elegir entre opciones grises.
En un escalón inmediatamente inferior está Mike November, interpretado por Michael Kelly. El personaje no está desde un principio, pero tarda poco en convertirse en una pieza importante del equipo.
Además, Kelly aporta un contrapunto cómico bien metido durante sus primeras apariciones. Mike November tiene experiencia, contactos y una capacidad especial para aceptar situaciones absurdas sin perder el sentido del humor. Eso sí, en la parte final de la serie se exagera algo este registro, pero el personaje sigue siendo carismático.
Además, resulta curioso ver a Michael Kelly en un papel tan alejado de Doug Stamper, el personaje oscuro y casi fúnebre que interpretaba en House of Cards.
El resto del grupo también ayuda a que la serie funcione. Jack puede ser el protagonista, pero Greer, November, Elizabeth Wrigh (la jefaza durante un tiempo) y los distintos agentes que los acompañan en cada temporada otorgan variedad a las operaciones, evitando que todo el peso dependa del bueno de Jack.
Así “solo” lo hace el 90% del problema.
Un gran y carismático reparto.

Lo peor de Jack Ryan
Apuntaba antes que la serie, pese a no estar mal, tiene cosas que no me han gustado. Son éstas:
John Krasinski no me termina de encajar como Jack Ryan
John Krasinski actúa bien. El problema es que nunca he terminado de verlo como Jack Ryan.
Tiene demasiada cara de buena persona y conserva un aire demasiado idealista que cuesta relacionar con alguien que ha pasado por guerras, atentados, traiciones, torturas y todo tipo de operaciones secretas.
Puede que parte del problema sea físico o que resulte difícil separar al actor de otros personajes, pero no siempre transmite el desgaste que debería acumular Ryan después de todo lo que vive.
La serie intenta presentarlo como un hombre normal que preferiría trabajar desde un despacho, aunque cada temporada tiene que demostrar que también es un agente de campo extraordinario. Corre, dispara, pelea, pilota, desactiva bombas, sobrevive y toma decisiones bajo presión mejor que casi cualquiera de los que lo rodean.
Krasinski cumple con lo que le pide el guion, pero es la combinación entre el actor y el personaje lo que no termina de convencerme.
Un protagonista demasiado perfecto en un mundo demasiado favorable
Y es que, además de esa cara buena persona que no te crees del todo en un personaje como el Jack Ryan es demasiado todo.
Es demasiado listo, demasiado hábil haciendo cualquier tipo de cometido y demasiado correcto en sus decisiones.
Casi siempre descubre la amenaza antes que los demás, suele tener razón cuando discute con sus superiores y mantiene una brújula moral prácticamente intacta. Le ocurren cosas malas, pero apenas tiene debilidades que condicionen de verdad sus decisiones o lo lleven a cometer errores importantes.
Esto reduce la tensión, porque sabes que Jack encontrará una solución incluso cuando la situación parece complicada.
Y claro, si a lo increíblemente bueno que es Jack Ryan en todo unes que muchos soldados enemigos disparan peor que los stormtroopers de Star Wars, pues cuesta no perder la suspensión de incredulidad.
Es una práctica habitual en el cine de acción, pero aquí se repite tanto que aumenta la sensación de estar viendo una aventura más cercana a James Bond que a una operación de inteligencia mínimamente realista.

Una visión política demasiado simple
Y si Jack es idealista y perfecto, toda la ideología política que rodea la serie lo es aún más.
Los buenos son muy buenos (casi todos) y los malos son malísimos (todos).
Jack Ryan habla de terrorismo, corrupción, golpes de Estado, tráfico de armas, narcotráfico y operaciones clandestinas, pero casi nunca cuestiona con suficiente dureza el papel de Estados Unidos.
La CIA comete errores y aparecen personas corruptas dentro del sistema. Sin embargo, la solución suele depender de que un grupo de agentes honestos limpie la institución desde dentro. El problema siempre son unas pocas personas, manzanas podridas, nada del sistema general.
Esto se nota especialmente en la última temporada, cuya trama ofrecía una oportunidad estupenda para ser más crítica con la política estadounidense y las actividades de sus agencias, pero no termina de profundizar en ello.
Tampoco ayuda que los gobiernos y organizaciones extranjeras se presenten a menudo de una forma bastante más simple que los personajes estadounidenses. Como digo, son simplemente malos muy malos con los que jamás empatizarías ni un poquito.
Veredicto: ¿merece la pena ver Jack Ryan?
Jack Ryan es recomendable como entretenimiento. Tiene buen ritmo, acción, exteriores magníficos y un equipo protagonista con mucho carisma.
El problema aparece si intentas verla como una serie de espionaje o política. Aquí te llevarás una decepción.
No esperes la ambigüedad moral y el desgaste personal de The Americans, los agentes llenos de defectos de Slow Horses ni el espionaje frío, paciente y desconfiado de El topo.
Esta serie juega a otra cosa. Pese a que Jack sea, en principio, analista, está más cerca de James Bond o Misión imposible, con amenazas mundiales, héroes extraordinariamente capaces y operaciones espectaculares donde la acción importa bastante más que la credibilidad.
Teniendo esto en cuenta, funciona. Te entretiene durante cuatro temporadas y está suficientemente bien hecha como para perdonarle muchas de sus exageraciones.
Solo tienes que aceptar que Jack Ryan es el mejor analista de la CIA y a la vez su mejor agente de campo y vive en un mundo donde los buenos siempre disparan mejor.
Ficha técnica de Jack Ryan
| Campo | Información |
| Título | Jack Ryan, de Tom Clancy |
| Título original | Tom Clancy’s Jack Ryan |
| Años de emisión | 2018-2023 |
| Temporadas | 4 |
| Episodios | 30 |
| Creadores | Carlton Cuse y Graham Roland |
| Reparto principal | John Krasinski, Wendell Pierce, Michael Kelly, Abbie Cornish, Betty Gabriel, Noomi Rapace, Ali Suliman y Michael Peña |
| Género | Acción, suspense y espionaje |
| País | Estados Unidos |
| Disponible en | Prime Video |
| Estado | Finalizada |
| Nota | 3 de 5 |
Nota
Para quien es
✔️ Para quien busque una serie de acción y espionaje fácil de seguir.✔️ Para quien disfrute de conspiraciones internacionales, operaciones militares y amenazas a gran escala.
✔️ Para quien valore una producción sólida y buenos exteriores.
✔️ Para quien quiera una serie más cercana a James Bond o Misión imposible que al espionaje realista.
Para quien NO es
❌ Para quien busque un análisis político profundo o especialmente crítico con Estados Unidos.❌ Para quien prefiera el espionaje pausado de El topo o la ambigüedad de The Americans.
❌ Para quien no soporte héroes prácticamente infalibles.
Preguntas frecuentes
¿Merece la pena ver la serie Jack Ryan?
Sí, porque es entretenida, tiene una producción muy cuidada y cuenta con buenos secundarios, aunque su protagonista resulta demasiado perfecto y su visión política es poco crítica.
¿Cuántas temporadas tiene Jack Ryan?
La serie tiene cuatro temporadas y un total de 30 episodios.
¿Está terminada la serie Jack Ryan?
Sí, la cuarta temporada cerró la serie en 2023.
¿John Krasinski es un buen Jack Ryan?
Interpreta bien el papel, pero su imagen de buena persona y el excesivo idealismo del personaje hacen que no siempre resulte creíble.
¿Cuál es el mejor personaje de Jack Ryan?
James Greer, interpretado por Wendell Pierce, es el personaje más sólido y mejora prácticamente todas las escenas en las que aparece.
¿Hace falta leer las novelas de Tom Clancy?
No, la serie puede seguirse perfectamente sin haber leído las novelas ni visto las películas anteriores.
¿Jack Ryan es una serie política o de acción?
Aunque utiliza conflictos políticos y operaciones de inteligencia, está mucho más orientada a la acción y al entretenimiento.
¿Se puede ver Jack Ryan en 4K?
Sí, Prime Video ofrece la serie en UHD y la calidad de imagen ayuda a disfrutar especialmente de sus exteriores y localizaciones.

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