Cuando hablas con alguien acerca de jugar a videojuegos, si no está en este mundillo, enseguida piensa en un el típico gamer con un PC con múltiples luces led de colores.
O en el adolescente que se queda por la noche dándole caña a la Play 5. O, si tienes hijos, quizá te suene eso de la Nintendo Switch.
Y ya.
Pero lo cierto es que, a día de hoy, hay muchísimas otras posibilidades, aptas para todas las edades, para todos los bolsillos y, sobre todo, para cualquier tipo de preferencia de juegos:
- Juegos actuales o retro (los que jugabas cuando eras crío).
- Competitivos tipo Fortnite o los de un jugador como el GTA.
- Hay consolas portátiles y PC de sobremesa. Y también sirve el móvil.
- De hecho, puedes jugar con un dispositivo propio o hacerlo mediante streaming en la nube.
Y dentro de cada una de estas formas de juego, hay mútilples variedades.
Por eso, por el enorme abanico de posibilidades, he publicado este artículo, en el que quiero explicarte en qué consiste cada una, para que conozcas las ventajas e inconvenientes de cada una y si te apetece jugar un rato, no lo descartes de antemano por no tener el dispositivo adecuado.
Índice de Contenidos del Artículo
- Todas las formas de jugar a videojuegos hoy
- Clasificación en base a distintos criterios
- Conclusiones
- Preguntas frecuentes
- ¿Cuál es la mejor forma de empezar a jugar a videojuegos hoy?
- ¿Necesito una PlayStation 5 o un PC gaming para jugar?
- ¿Cuál es la opción más barata para jugar a videojuegos?
- ¿Qué consola merece la pena si no quiero complicarme?
- ¿Qué es mejor para jugar: consola o PC?
- ¿Puedo jugar bien con un móvil o una tablet?
- ¿Qué opción es mejor para jugar a juegos retro?
- ¿Se puede jugar sin comprar una consola?
- ¿Qué opción conviene si quiero jugar fuera de casa?
- ¿Qué debería mirar antes de comprar cualquier dispositivo para jugar?
Todas las formas de jugar a videojuegos hoy
El artículo tiene dos partes muy diferenciadas.
En esta primera mitad, te voy a explicar estas distintas vías de echar unas partidas que tienes actualmente a tu disposición.
Luego, en la siguiente mitad, lo que haré será clasificar cada una de estas posibilidades en función de varios criterios:
- Según el dinero que quieras dedicarle.
- Según el tipo de dispositivo.
- Según el catálogo de juegos al que te guste jugar.
- Según la potencia necesaria para jugar a lo que quieres como quieres.
- Según la portabilidad que busques: no es lo mismo matar el tiempo en el metro o en el bus que jugar toda una tarde en el salón de casa.
- Por último, un punto relevante: clasificaremos las posibilidades en función de cuáles son más fáciles de instalar y usar y cuales requieren algunos conocimientos más.
Una vez que lo leas, ya tendrás claro por qué vía deberías decantarte si quieres dedicar un rato de tu ocio a este mundillo.
Te dejo con dos tablas resumen de todo, antes de empezar la explicación de cada vía en función de su popularidad.
Jugar con dispositivos (consola, PC…)
| Vía de juego | Opción concreta | Precio orientativo | Nuevo / Segunda mano |
| Videoconsolas actuales | PlayStation 5 Slim | 550 € | Nuevo |
| Videoconsolas actuales | Xbox Series X | 600 € | Nuevo |
| Videoconsolas actuales | Nintendo Switch 2 | 400 € | Nuevo |
| Videoconsolas retro | PlayStation 4 | 60 € | Segunda mano |
| Videoconsolas retro | PlayStation 3 | 30 € | Segunda mano |
| Videoconsolas retro | PSP | 30 € | Segunda mano |
| Videoconsolas retro | Versiones mini oficiales | 80 € | Segunda mano |
| PC | PC gaming básico | 200 € | Segunda mano |
| PC | PC gaming medio | 500 – 1000€ | Nuevo |
| PC | PC gaming alto | + 1000€ | Nuevo |
| PC | Portátil gaming básico | 700 € | Nuevo |
| PC | PC viejo que ya tengas para retro/emulación | – € | |
| PC | Mini PC para emulación o juegos ligeros | 150 € | Nuevo |
| PC | Fightcade | – € | |
| PC handheld | Steam Deck OLED | 800 € | Nuevo |
| PC handheld | ASUS ROG Ally | 800 € | Nuevo |
| PC handheld | Lenovo Legion Go 2 | 1.000 € | Nuevo |
| Consolas retro modernas y emulación | R36S | 25 € | Nuevo |
| Consolas retro modernas y emulación | Anbernic RG35XX H | 70 € | Nuevo |
| Consolas retro modernas y emulación | Retroid Pocket 5 | 230 € | Nuevo |
| Consolas retro modernas y emulación | Raspberry Pi 5 como consola retro | 150 € | Nuevo |
| Consolas retro modernas y emulación | Android TV Box para emulación | 40 € | Nuevo |
| Consolas retro modernas y emulación | Máquina arcade casera | 300 € | Nuevo |
| Móviles y tablets | Móvil o tablet que ya tengas | – € | |
| Móviles y tablets | Apple Arcade | desde 6,99 €/mes | |
| Móviles y tablets | Netflix Games | desde 6,99 €/mes | |
| Smart TV y dispositivos de salón | Smart TV compatible que ya tengas | – € | |
| Smart TV y dispositivos de salón | Fire TV Stick 4K | 20 € | |
| Navegador web | Juegos HTML5 y juegos casuales | – € | |
| Navegador web | Emuladores desde navegador | – € | |
| Navegador web | Servicios cloud desde navegador | desde 0 €/mes | |
| Realidad virtual | Meta Quest 3S | 320 € | Nuevo |
| Realidad virtual | PlayStation VR2 | 350 € | Nuevo |
| Realidad virtual | Realidad virtual en PC | desde 300 | Nuevo |
Jugar sin dispositivos dedicados
| Juego en la nube o streaming | Xbox Cloud Gaming / Game Pass Essential | desde 8,99 €/mes | |
| Juego en la nube o streaming | Xbox Game Pass Ultimate | desde 20,99 €/mes | |
| Juego en la nube o streaming | Amazon Luna incluido con Prime | desde 4,99 €/mes | |
| Juego en la nube o streaming | NVIDIA GeForce NOW | desde 0 €/mes | |
| Juego en la nube o streaming | PlayStation Plus Premium en PC | desde 18,99 €/mes | |
| Juego en la nube o streaming | Remote Play desde consola o PC propio | – € |
Ahora sí, comenzamos a explicar brevemente cada opción.
Videoconsolas

El concepto que popularizó eso de los videojuegos y los llevó al salón de la casa… y a cualquier parte. Porque hay varias ramas.
Consolas actuales de sobremesa
Esta es la opción más habitual: compras una consola, la conectas a la tele, enchufas el mando y juegas. Aquí tienes fundamentalmente PlayStation 5, Xbox Series Xo S, pero también opciones un poco más antiguas como PlayStation 4 (en su versión normal o Pro) que te pueden dar más de un buen ratito.
De hecho, yo acabo de comprarme una PS4 por nada y menos para jugar al WipeOut.
Las ventajas de estos dispositivos son varias:
- Simplicidad: no tienes que saber prácticamente nada. No miras requisitos mínimos, no actualizas drivers, no te preguntas si tu gráfica podrá mover un juego concreto. Compras el juego para tu consola y funciona. Como cualquier “electrodoméstico”.
- Puedes jugar a la mayoría de grandes juegos y con mejor rendimiento que un PC de precio similar.
Las pegas son importantes también:
- Entras en el jardín cerrado de cada marca. Si quieres jugar a los exclusivos de PlayStation, necesitas PlayStation. Si quieres aprovechar Game Pass en consola, te interesa más Xbox. Si ya tienes amigos en una plataforma concreta, probablemente acabes allí, porque jugar online con otra gente sigue dependiendo mucho de dónde estén ellos.
- Tampoco puedes cacharrear. Lo que te venden es lo que hay, nada de cambiar o mejorar partes y para extender su vida útil.
- Aunque el dispositivo es más económico que un PC similar, sus juegos son más caros, hay muchos menos gratuitos y de calidad, e incluso es posible que necesites pagar para jugar por internet, con lo que la cosa se equilibra.
Como te digo, es la vía más cómoda, pero no necesariamente la más flexible.
Consolas actuales portátiles o híbridas
Aquí entran las consolas que puedes usar sin depender siempre de la tele. Nintendo Switch 1 y 2 es el ejemplo más claro: puedes jugar en portátil, llevártela a otra habitación o conectarla al salón cuando te apetezca.

Este tipo de consola tiene mucho sentido si quieres algo sencillo, familiar y fácil de compartir. También si no te importa tanto tener los gráficos más potentes del mundo y prefieres poder echar una partida en la cama, en el sofá o en un viaje. Para niños, familias o gente que juega a ratos sueltos, es una opción muy interesante.
La desventaja es que normalmente no compiten en potencia con una consola de sobremesa grande ni con un PC.
Pero según el tipo de jugador que seas, tampoco tiene por qué importarte. Si lo que quieres es jugar a las míticas sagas de Nintendo -Mario, Zelda, Pokémon, Animal Crossing- o a juegos independientes en cualquier parte, la potencia bruta pasa a un segundo plano.
Consolas retro “oficiales”
Otra posibilidad es jugar en las consolas originales de hace años: PlayStation 2, PlayStation 3, PSP, Nintendo DS, Wii, Xbox 360, Game Boy Advance y tantas otras. Esto tiene un punto especial, porque juegas en la máquina real, con el mando real y, si usas juegos físicos, con el ritual completo, nada de emulación.
En este sentido, PS3 tiene uno de los mejores catálogos de juegos de la historia y están justo en el punto de no sentirse “demasiado antiguos”.
Si eso lo combinamos con lo fácil que es de piratear, pues tienes horas de juego ilimitadas por 30€ en Wallapop. Incluso si quieres comprar originales, por 5-10€ tienes maravillas. Te lo digo por experiencia porque me dejé 30€ en una PS3 con un mando y otros 60€ en los 15 juegos que más me interesaban del sistema.
Ahora bien, necesitas encontrar consolas que funcionen bien, y, sobre todo, mandos en buen estado.
Eso si hablamos de PS3, si lo hacemos de consolas más antiguas añade cables compatibles con televisores actuales (euroconector, scart, componentes) y, si buscas originales, los juegos a veces se han puesto absurdamente caros.
Por último e importante, la mayoría de consolas antiguas se ven regular en teles modernas y tienes que tirar de adaptadores o escaladores de imagen. O de una tele CRT de segunda mano con 25 años a sus espaldas.
Tiene sentido si te gusta el proceso original o eres coleccionista. Si solo quieres jugar a un juego antiguo sin complicarte, probablemente haya formas más prácticas.
Pero si te apetece recuperar exactamente cómo se jugaba en su momento, no hay emulador que reproduzca del todo esa sensación de sacar el disco -o cartucho-, meterlo en la consola y escuchar cómo arranca.
A esto hay que añadir un ejemplo destacado: SNK ha lanzado su nueva Neo Geo AES+, compatible con los cartuchos antiguos y con HDMI -y conector analógico- para maximizar compatibilidad, lo que la hace virtualmente igual a su antecesora.
Versiones mini oficiales
Las consolas mini fueron una idea estupenda que salió hace algún tiempo: máquinas pequeñas, oficiales, con una selección cerrada de juegos clásicos y conexión HDMI para televisores modernos. NES Mini, SNES Mini, Mega Drive Mini, PlayStation Classic o Neo Geo Mini son los ejemplos claros.
Su ventaja es que son muy fáciles de usar: las conectas, eliges juego en un menú y listo. No hay que configurar emuladores, buscar mandos raros ni pelearse con cables antiguos.
Para alguien que quiere recordar varios juegos concretos sin meterse en berenjenales, funcionan muy bien.
La pega es que el catálogo es el que es. No son ampliables. Si el juego que quieres no viene incluido, se acabó.
Además, algunas de estas consolas ya no se venden nuevas con facilidad y pueden tener precios (muy) inflados de segunda mano. Son bonitas, cómodas y oficiales, pero limitadas.
Y encima, a diferencia de la nueva Neo Geo AES+ no replican la experiencia original al 100%, ya que son emuladores.
Consolas y dispositivos retro modernas y emulación
A diferencia de las consolas retro “oficiales”, que son solo consolas antiguas, en los últimos años han salido una nueva hornada de consolas, que permiten jugar a juegos antiguos mediante la emulación.
En su mayoría proceden de China y podemos encontrarnos con una amplia variedad de portátiles y también algunas de sobremesa, generalmente de menor potencia.
Portátiles retro con emuladores: R36S, Anbernic, Miyoo y similares
En los últimos años se han popularizado muchísimo las consolas portátiles retro de marcas como Anbernic, Miyoo, Retroid o modelos baratos tipo esa maravilla que es la R36S. Son maquinitas pequeñas, con pantalla y botones, pensadas para emular consolas antiguas.
Su encanto es evidente: por muy poco dinero puedes tener una portátil dedicada a juegos clásicos.
Para sistemas antiguos de 8 y 16 bits van todas muy bien. Muchos modelos también mueven correctamente PlayStation 1, recreativas clásicas y otras máquinas de esa época. Otras llegan a Nintendo 64, Dreamcast o PSP con resultados variables y, las más potentes -y caras-, pueden emular hasta PS2, lo que no es moco de pavo.
La clave aquí es no prometer magia. Una consola retro de 20 € no va a comportarse como una Steam Deck, pero para 8, 16, 32 e incluso 64 bits puede que te sirva.
Lo bueno es que, si peinas canas, te habrás criado como yo con muchos de estos sistemas, y seguro que tienes auténticas joyas como Final Fantasy 6, Chrono Trigger, Sonic 2, Panzer Dragoon o Blazing Star sin haber catado.
Diversión en abundancia sin necesidad de gráficos actuales 3D de cartón piedra.
Consola retro moderna para la tele
Muy similar a las anteriores, solo que ya no es una portátil, sino que viene con mandos y se conecta a la tele.
Hay mil y una opciones, pero cuidado con lo que compras. Lee bien las reseñas antes para asegurarte de que cumple con lo que buscas.
Raspberry Pi como consola retro de salón
La Raspberry Pi es una placa pequeña, barata y muy versátil que mucha gente usa para montarse una consola retro de salón.
Le instalas un sistema como RetroPie, Batocera o Recalbox, la conectas a la tele, emparejas un mando y tienes una máquina dedicada a juegos clásicos.
La ventaja frente a una portátil retro es que aquí piensas más en jugar en la tele. Es la típica opción para dejarla conectada en el salón con dos mandos y usarla como si fuera una consola antigua concentrada en una cajita. Para juegos de 8 bits, 16 bits, recreativas clásicas y PlayStation 1, suele ser una vía muy agradable.
La pega es que requiere montaje. No es nada complicado, pero hay que descargar una imagen, grabarla en una tarjeta, configurar mandos, ajustar alguna cosa y entender mínimamente qué estás haciendo.
Vamos, que no es cirugía a corazón abierto, pero tampoco es sacar una PlayStation Mini de la caja.
Si te gusta cacharrear un poco, es una opción fantástica. Si quieres cero configuración, mejor otra vía.
Mini PC y Android TV Box para emulación
Otra opción parecida a la Raspberry Pi es usar un mini PC o una Android TV Box.
Un mini PC pequeño puede ir conectado a la tele y servir como máquina de emulación, juegos antiguos de PC, indies o incluso juegos en la nube. Una Android TV Box, si tiene potencia suficiente, también puede servir para emular sistemas clásicos o jugar desde apps compatibles.
La ventaja del mini PC es que suele ser más potente y flexible que una Raspberry Pi. La desventaja es que normalmente sale más caro y se parece más a tener “otro ordenador” en casa. En cambio, una Android TV Box puede ser barata y cómoda, pero su rendimiento varía muchísimo según el modelo.
Aquí hay que ir con cuidado y analizar bien. Hay TV-Box Android baratísimas que prometen 4K, 100.000 juegos y mucho más. Y quizá sea cierto, pero va acompañado de mandos malos, lag y menús horribles.
Por el contrario, hay buenas opciones que tendrás que configurar tú, aunque sea simplemente descargándote una app.
Máquinas arcade caseras
Esta es la opción menos práctica y, probablemente, una de las más bonitas si te gusta el retro. Consiste en montarte una recreativa en casa: mueble, pantalla, palancas, botones y un sistema interno que ejecuta los juegos.
Ocupa espacio, cuesta dinero y requiere montaje o comprarla ya hecha, por eso no es para todo el mundo, pero la experiencia es muy distinta a jugar con un mando en el sofá.
Si creciste con recreativas, poner las manos sobre una palanca y seis botones cambia por completo la sensación. Sobre todo si ambos, palanca y botones, son de calidad.
Por supuesto tienes una opción más sencilla que es hacer con un arcade stick y conectarlo al PC, a una Raspberry Pi o a una consola, pero sobre todo, el tema de las pantallas actuales vs un monitor CRT hará que la experiencia no sea la misma que recordabas.
PC
La segunda fórmula en la que piensa cualquiera. Ya sabes: luces RGB, auriculares, teclado, ratón y una lata de Monster… O no.
Porque dentro del mundo del PC tienen cabida muchas, pero muchas, formas distintas de jugar.
El PC es la plataforma más flexible de todas. Puedes jugar a títulos actuales, juegos antiguos, indies, estrategia, simuladores, mods, emuladores, juegos gratuitos, juegos de navegador y prácticamente cualquier cosa que se te ocurra.
Pero también es la opción que más dudas plantea a quien no está metido en el tema: “¿sabré configurarlo bien?”. Pese a que lo cierto a día de hoy es que es bastante más sencillo que antes.
De todas formas, antes de empezar, hay que plantearse dos cuestiones.
PC de sobremesa o portátil gaming
Un PC de sobremesa tiene sentido si quieres más potencia por tu dinero, mejor refrigeración y posibilidad de cambiar piezas con los años. Es decir, puedes ampliar la memoria, cambiar la tarjeta gráfica o poner más almacenamiento.
Un portátil gaming, en cambio, tiene sentido si necesitas moverlo, no tienes sitio para una torre o quieres un único equipo que valga para todo (estudiar, trabajar, conectar a la tele y jugar).
La parte mala es que el PC exige más conocimiento. No todos los ordenadores sirven para jugar a todo.
Un portátil barato puede mover juegos sencillos, antiguos o independientes, pero no le pidas que ejecute un juego moderno exigente con gráficos al máximo. Aquí sí conviene informarse bastante. Al menos si no quieres tirar por lo alto y comprarte un equipo de 3000€ que sí que pueda con todo.
PC según presupuesto: gama básica, media, alta y ultra-alta
Porque lo que pagas importa.
Con un PC básico puedes jugar a títulos poco exigentes, juegos retro, indies, estrategia ligera, aventuras narrativas, juegos antiguos y muchas propuestas gratuitas.
Con un gama media ya entras en terreno muy cómodo para jugar a casi todo en calidad razonable, o sea, en 1080p.
Con un gama alta puedes subir resolución, calidad gráfica y tasa de imágenes por segundo.
Y con una gama ultra-alta ya hablamos de capricho serio: 4K sin restricciones, muchos FPS, monitores caros y componentes que no necesita casi nadie, aunque a todos nos gusten.
Lo importante es comprar por uso: si vas a jugar a Stardew Valley, Hollow Knight, Age of Empires II, emuladores y algún juego de hace unos años, no necesitas el mismo equipo que alguien que quiere jugar a Cyberpunk 2077 con todo en ultra.
Entonces, piensa bien a qué vas a querer jugar y también si lo quieres para trabajar, aunque yo soy muy partidario de compartimentar el uso de nuestros equipos.
En mi caso, para jugar al eFootball, juegos de rol de un jugador antiguos, títulos de lucha y varios indies, una grafiquita normal como una GTX 1650 o la RX 580 es suficiente y el coste que tienen de segunda mano es de risa.
Parece obvio esto de pensar antes de comprar, pero cuando empiezas a ver gráficas y benchmarks tendemos a que se nos olvide.
PC para juegos retro, emulación y mods
Aquí bajamos todavía más el listón de las necesidades. Porque un PC con cierto tiempo es una máquina magnífica para jugar a cosas antiguas.
Puedes emular consolas clásicas, instalar juegos de hace décadas, aplicar parches y mejoras hechas por fans, conectar mandos modernos y ajustar la imagen a tu gusto.
Aquí el PC tiene una ventaja enorme frente a casi cualquier otra vía: puedes adaptar la experiencia muchísimo. Puedes jugar a un RPG antiguo con una traducción que nunca salió oficialmente en España, mejorar la resolución de un juego de PlayStation 1, cargar un mod que permite jugar con control pad y no con teclado y ratón o usar filtros para que un juego 2D se parezca más a cómo lo recordabas en una tele de tubo.
Aquí no necesitaremos prácticamente nada de máquina, aunque sí tiempo para dejar las cosas como nos gustan.
Fightcade y arcade online retro
Fightcade merece una mención porque es una forma muy concreta de jugar retro: no se centra tanto en jugar tú solo a juegos antiguos, sino en jugar online contra otras personas.
Sobre todo se usa para juegos de lucha arcade y clásicos competitivos, como los Street Fighter clásicos en 2D o las joyitas de SNK como los King of Fighters o el Garou: Mark of the Wolves.
La propia Fightcade se define como una aplicación de matchmaking para jugar juegos retro online, con emuladores integrados.
Dicho sencillo: si quieres jugar a recreativas antiguas contra otra gente por internet, Fightcade es una de las grandes vías.
Y encima es gratuito, basta con que tú pongas las ROMs.
Steam Deck y otros PC handheld
En este punto hablamos de la tendencia que se ha creado de transformar PCs en consolas portátiles.
Básicamente es meter un ordenador bajo el capó de una Nintendo Switch. Y sí, es tan guay como suena, pero no están exentos de pegas.
Steam Deck
Steam Deck es el líder aquí. Parece una Nintendo Switch más grande, pero por dentro funciona como un ordenador pensado para jugar a tu biblioteca de Steam.
Su gran virtud es que hace que el PC parezca menos PC. En muchos juegos, entras, pulsas instalar y juegas.
No tienes que sentarte en el escritorio, conectar teclado y ratón ni convertir cada partida en un pequeño trámite. Para quien ya tiene juegos comprados en Steam, es una forma comodísima de aprovecharlos en el sofá, en la cama o fuera de casa.
La pega es que no todos los juegos funcionan igual de bien.
Steam Deck tiene una potencia algo superior a una PS4, pero está contenida para no agotar la batería en dos minutos.
Esto hace que a veces tengas que tocar ajustes, bajar gráficos o aceptar que un juego concreto no va fino. Aun así, como equilibrio entre comodidad, catálogo y precio, es una de las máquinas más interesantes de los últimos años.
Y es que, poder jugar al gigantesco catálogo acumulado de años de un PC cómodamente desde la cama es algo que hace un tiempo no podíamos ni soñar. Menos mal que a AMD se le iluminó la bombilla con sus APUs…
Otros PC handheld con Windows o SteamOS
Además de Steam Deck existen otros PC portátiles con forma de consola: ASUS ROG Ally, Lenovo Legion Go, MSI Claw y modelos similares.
Muchos usan Windows, lo que tiene una ventaja clara: puedes instalar prácticamente cualquier tienda o servicio de PC, desde Steam hasta Game Pass, Epic Games Store o GOG.
El problema es que Windows no siempre está pensado para manejarse con una pantalla pequeña y mandos integrados. Puede funcionar muy bien, pero también puede obligarte a tocar menús, actualizaciones, ventanas y configuraciones que en una consola tradicional ni existen.
Estas máquinas tienen sentido si quieres más potencia, más libertad o acceso a servicios concretos que en Steam Deck pueden ser menos directos, ya que ésta utiliza una versión customizada de Linux.
PC handheld como máquina retro portátil
Tanto Steam Deck como sus primas tienen una uso como máquina retro súper interesante, permitiéndonos emular todo tipo de consolas hasta PS3 casi sin despeinarse, ampliando resolución y mejorando gráficos, gracias a su potencia.
El atractivo de esto es claro: puedes tener en una sola máquina juegos de PC triple A, juegos actuales ligeros, indies y sistemas retro.
No es lo más barato (sobre todo porque por la escasez de RAM han visto como sus precios se encarecen), pero sí una de las opciones más completas.
Móviles y tablets
Con las cifras en mano, son los que parten el bacalao si hablamos de jugar. Y es que, la adopción masiva de estos dispositivos ha llevado las opciones de jugar a cualquier persona del mundo, ampliando enormemente el universo de posibles gamers.
Por cierto, que si te interesa el tema, aquí tienes las mejores tablets gaming que puedes conseguir.
Juegos nativos para móvil y tablet
El móvil es la consola más extendida del mundo, aunque mucha gente no lo piense así. Ya lo tienes en el bolsillo, tiene pantalla, conexión a internet y una tienda llena de juegos. Desde puzles sencillos hasta títulos bastante ambiciosos.
La ventaja es que no tienes que comprar otro aparato. La pega es que el catálogo está lleno de bazofia: juegos gratuitos que viven de anuncios, compras internas, temporizadores y mil trucos para sacarte dinero poco a poco.
Hay buenos juegos, por supuesto, pero hay que separar grano y paja.
Para jugar a ratos cortos, el móvil tiene todo el sentido del mundo. Para una experiencia larga, cómoda y precisa, ya depende mucho del juego.
Tocar una pantalla no es lo mismo que usar botones físicos, sobre todo en juegos de acción, plataformas o conducción, por eso puedes hacer una cosa…
Móvil o tablet con mando
La experiencia cambia bastante cuando añades un mando. Puedes usar un mando Bluetooth normal o accesorios tipo Razer Kishi y similares, que convierten el móvil en algo muy parecido a una consola portátil.
Esto hace que los juegos sean mucho más cómodos, ya que deja de ser “tocar cristal” y se convierte en una pantalla con controles físicos.
Para mí, esta es una de las formas más infravaloradas de jugar. Sobre todo porque mucha gente tiene ya un móvil potente, pero no se plantea comprar un mando. Y este accesorio de 20, 50 o 100 € cambia más la experiencia que comprarse otra máquina entera.
Incluso, si ya tienes un control pad, puedes hacerte con un grip como éste por apenas 3€ y montarte tu consola portátil.

Servicios incluidos en suscripción: Netflix Games, Apple Arcade y similares
También hay servicios de juegos incluidos dentro de suscripciones que quizá ya pagas.
Apple Arcade es el ejemplo más claro en dispositivos Apple.
Netflix Games también existe y no se limita solo al móvil: Netflix tiene una página oficial dedicada a juegos disponibles en televisores y en PC/Mac a través de su web.
Estos servicios son interesantes porque van más allá de los juegos gratis y, a su vez, rrompe un poco la idea de “comprar juegos”.
El matiz es que estos catálogos no sustituyen a una consola, ni a un PC, ni a Steam. Son otra cosa. Más pequeña, más cerrada y más casual. Pero para alguien que apenas juega, puede ser justo la puerta de entrada que necesitaba.
Emulación en móvil y tablet
El móvil y la tablet también pueden servir para emular consolas antiguas, sobre todo con un mando, con el que la experiencia mejora muchísimo.
En Android montarte tu sistema retro es sencillísimo. En iPhone y iPad depende más de las restricciones de Apple y de lo que esté disponible en cada momento en la App Store.
De todas formas, para sistemas antiguos, un móvil actual tiene potencia de sobra.
Smart TV y dispositivos de salón
Sí, tu tele también es un dispositivo con el que poder jugar. Y a más cosas de las que crees.
Juegos directamente desde Smart TV
Algunas teles actuales permiten jugar sin consola, ejecutando apps o servicios en la nube. Tú abres la aplicación, conectas un mando y juegas.
Esta vía es interesante porque elimina aparatos. No compras consola, no montas PC, no tienes torre, no tienes cables extra. Solo un mando por USB o por Bluetooth.
Para alguien que quiere jugar de vez en cuando, tiene mucho sentido.
No obstante, las pegas son importantes. La primera es que dependes totalmente del modelo de tele, de las apps disponibles, de tu conexión a internet y de que el servicio exista en tu país. No es tan universal como “compro una consola y la conecto”.
Es más cómodo cuando funciona, pero a veces simplemente no puedes.
Lo segundo es el catálogo. No podrás jugar a todo lo que quieras, sino a lo que el servicio te ofrezca.
Y, hablando de servicios, hay unos cuantos: Amazon Luna, Xbox Game Pass / Cloud Gaming y Nvidia GeForce Now. Encima algunos de estos tienen planes gratuitos o muy baratos. Por ejemplo, en casa pagamos 2,5€ al mes por el Prime de Amazon, que te incluye Luna.
Además tienes Netflix Games. Merece mención propia porque su idea es bastante sencilla: juegas desde la tele y usas el móvil como mando.
Esto encaja muy bien con juegos de fiesta, juegos sencillos o propuestas para jugar en familia, así que, si este rollo te gusta, aprovéchalo.
Dispositivos HDMI: Fire TV, Chromecast, Android TV y similares
Además de la propia Smart TV, puedes usar dispositivos pequeños conectados por HDMI: Fire TV, Chromecast con Google TV, Android TV, Apple TV y aparatos similares. Algunos permiten instalar apps de juegos, servicios en la nube o emuladores sencillos.
La ventaja es que son baratos y discretos. Los conectas a la tele y amplías lo que puede hacer sin cambiar de pantalla. Para streaming de juegos o propuestas ligeras pueden funcionar bastante bien.
La pega es que no todos sirven para lo mismo. Un Fire TV puede ir bien para ciertos servicios como Amazon Luna, un Android TV Box puede ser más flexible para emulación y un Apple TV encaja mejor dentro del ecosistema de Apple.
Mira bien qué juegos o servicios quieres usar porque, aunque sirvan para jugar, su foco no es éste y te puedes llevar una desagradable sorpresa.
Streaming desde otro dispositivo a la tele
Otra posibilidad es que el juego se ejecute en otro aparato y tú lo veas en la tele.
Por ejemplo, puedes tener un PC en una habitación y mandar la imagen al salón, o usar funciones de juego remoto desde una consola.
Esto tiene sentido si ya tienes una máquina potente, pero no quieres jugar siempre en el mismo sitio. El PC o la consola hacen el trabajo duro, y la tele actúa como pantalla cómoda.
Aquí la calidad depende de tu red. Si tienes buena conexión WiFi o, mejor aún, cable de red, puede ir muy bien. Si tu WiFi es una patata, tendrás cortes de imagen o sonido, lag en los controles y ganas de tirar el mando contra la tele cada dos por tres.
Aunque parecida a la vía anterior en cuanto a que el juego se ejecuta en el navegador, en este caso no es vía streaming, sino que es el propio navegador quien ejecuta el juego.
Probablemente jugar desde navegador es la vía más simple de todas: abres una web con cualquiera de tus dispositivos (móvil, PC, tablet, smartTV) y juegas. Sin instalar nada, sin comprar hardware ni software.
Juegos HTML5 y juegos casuales
Aquí entran juegos casuales, puzles, plataformas sencillas, juegos educativos, experimentos indies y miles de propuestas pequeñas.
Durante años esto se asociaba a juegos cutres de matar cinco minutos, pero no siempre es así. Hay juegos de navegador muy dignos, sobre todo si lo que buscas es algo inmediato. No todo tiene que ser una superproducción de 80 horas.
Emuladores desde navegador
Te permiten jugar a sistemas antiguos sin instalar programas en el ordenador o comprar consolas.
Entras en una página como ésta, cargas el juego o eliges entre opciones disponibles, y juegas.
Para sistemas antiguos como consolas de 8 bits, 16 bits, Game Boy, recreativas clásicas, PlayStation 1 e incluso Nintendo 64 pueden ir bien en un ordenador o móvil que no sea arcaico.
Eso sí, una cosa es ejecutar bien Super Mario World o un juego de PlayStation 1 y otra es esperar que el Perfect Dark de Nintendo 64 vaya perfecta desde el navegador de una Smart TV.
Por cierto, aquí te cuento cómo jugar con tu mando cuando el navegador no lo detecta.
Realidad virtual
He dejado para el final la creme de la creme.
La realidad virtual es la forma de jugar más compleja que existe, tanto por requisitos técnicos como por hardware y dispositivos necesarios.
Necesitas buena potencia gráfica y además un visor especial. Los mandos especiales son opcionales en muchos casos, aunque recomendables.
Estas son algunas de las opciones que tienes si quieres jugar a esto.
Meta Quest y visores autónomos
Meta Quest es el ejemplo más fácil porque funciona de forma autónoma,sin necesitar obligatoriamente un PC o una consola.
Tiene sentido si buscas una experiencia diferente, más física y más inmersiva. Juegos de ritmo, ejercicio, exploración, simulación ligera o experiencias en primera persona funcionan especialmente bien.
La pega es que no todo el mundo tolera igual la realidad virtual. Hay gente que se marea, gente a la que le molesta llevar un visor y gente que simplemente no quiere estar aislada del salón con un casco en la cara.
Es espectacular, está claro, pero no es la forma más cómoda de jugar todos los días para todo el mundo.
PlayStation VR2 y realidad virtual en consola
PlayStation VR2 es la vía de realidad virtual dentro del ecosistema PlayStation. Tiene sentido si ya tienes una PS5 y quieres una experiencia VR más cerrada, sin montar un PC dedicado.
La ventaja es que simplifica bastante el acceso frente a la realidad virtual en PC. La desventaja es que dependes del catálogo, que no es el más grande.
Realidad virtual en PC
La realidad virtual en PC es la opción más flexible y potente, pero también la más exigente.
Necesitas un ordenador capaz (con una GPU adecuada), un visor compatible, espacio para moverte y más paciencia para configurar.
A cambio, tienes más posibilidades: simuladores, mods, experiencias muy concretas, juegos experimentales y configuraciones avanzadas. Si disfrutas tanto jugando como cacharreando, es tu opción.
Servicios de Juego en la nube o streaming
Para acabar con las distintas opciones, dejamos de lado los dispositivos, y hablemos un poco de estos servicios que ya hemos mencionado de pasada. Profundicemos un poquito más y veamos en qué consisten.
Xbox Cloud Gaming / Game Pass Ultimate
El juego en la nube consiste en que el juego no se ejecuta en tu consola, tu móvil o tu PC, sino en un servidor remoto. Tú recibes el vídeo por internet y tus pulsaciones viajan de vuelta. Es como ver Netflix, pero pudiendo controlar lo que ocurre en pantalla.
Puedes jugar tanto desde un navegador en móvil o PC, como desde las apps habilitadas para ello.
Xbox Cloud Gaming es una de las opciones más claras en este terreno.
La ventaja es estupenda: puedes jugar sin tener una Xbox física y sin juegos, siempre que tengas suscripción, mando compatible, buen internet y estés en una región donde el servicio funcione.
La pega también es que si la conexión falla, la experiencia se resiente.
Para juegos tranquilos puede ir muy bien. Para juegos competitivos donde cada milisegundo importa, es preferible jugar en local.
Además, al ser suscripción mensual, el precio anual es interesante. Y los juegos no los compras, con lo que no puedes revenderlos luego.
Pero si tienes tiempo y ganas de probar muchos juegos, probablemente sea una de tus suscripciones más rentables.
Amazon Luna
Amazon Luna es otra solución de juego en la nube.
Tiene sentido si ya pagas el Prime de Amazon o si quieres una opción sencilla para jugar desde dispositivos de salón.
Además, cada mes te regalan juegos nuevos para ti para siempre, con lo que es un chollazo.
La duda, como con cualquier servicio de este tipo pero más en este caso, es el catálogo, que no es todo lo amplio que sería deseable.
GeForce Now
GeForce Now funciona de una manera algo distinta.
No es “te doy un catálogo cerrado y juegas a lo que hay”, sino que lo que hace es permitirte jugar en la nube a juegos de PC (que sean compatibles con el servicio) que tienes en determinadas tiendas como Epic o Steam.
Esto es interesante si ya tienes una biblioteca de juegos de PC pero tu ordenador no es suficientemente potente. En vez de comprar una gráfica nueva, puedes usar la potencia de servidores externos.
Además, tiene un plan gratuito limitado.
La pega es que requiere entender un poco más el sistema: no todos tus juegos serán compatibles, y la calidad de imagen depende de la suscripción y de tu conexión.
Para quien ya tiene acumulados un buen puñado de juegos en PC, es muy buena opción, puesto que podrás jugar a ellos en la tele del salón, en cualquier equipo (por flojo que sea) en tu móvil, en el iPad…
PlayStation Plus Premium en streaming
PlayStation también tiene juego en streaming.
No funciona desde el navegador sino que necesitas usar la aplicación de PlayStation Plus para PC, iniciar sesión, conectar un mando compatible y seleccionar un juego para transmitirlo.
Con esto acabamos este apartado. Ahora hablemos de las clasificaciones prácticas.
Clasificación en base a distintos criterios
Bien, pues ahora que conoces todas las posibilidades, para ayudarte a decidir la(s) que mejor se adapten a tu caso, las voy a clasificar en función de seis criterios,:
- Coste.
- Tipo de dispositivo.
- Catálogo de juegos.
- Potencia.
- Portabilidad.
- Sencillez de uso.
#1. Según el dinero que te quieras gastar
Gratis (o casi)
Si no quieres gastar nada, puedes puedes empezar por jugar con dispositivos que ya tenemos (móvil, PC, Tablet, SmartTV, Chromecast…).
En todos ellos tienes dos opciones para empezar a darle caña:
- Instalar juegos gratis o emuladores.
- Jugar desde el navegador sin instalar nada.
Haz un trabajo previo de investigación revisando en ChatGPT “los mejores juegos gratuitos para X”, de forma que te ahorrarás mucha morralla gratuita.
Y recuerda, píllate un mando o un grip para móvil si ya lo tienes, ya que la cosa mejora mucho.
Formas muy baratas (menos de 30€)
Cualquier suscripción, pero especialmente la básica de Amazon Luna (5€ al mes que pueden convertirse en 2,5€ con ciertos descuentos) es ideal. Sobre todo si ya pagas el Prime de Amazon. Lo mismo puede aplicarse a los juegos de Netflix, pero con un catálogo mucho más limitado.
Si te va lo retro pero quieres probar antes, cómprate la R36S por menos de 30€. Tienes opciones un poco más caras como las consolas de Anbernic con mejor calidad general o consolas retro para enchufar en la tele (ojo, que en las teles 4k actuales se verán peor de lo que recordabas).
Formas económicas (de 30€ a 100€)
Aquí te dejo con dos + una opciones:
- Consolas antiguas de segunda mano (PS3, PS4, NDS, PSP…). Mira catálogo y ten claro que todas son muy fáciles de piratear. O que, si solo quieres un par o tres de juegos, el coste suele ser mínimo (5€ a 20€ por juego nuevo o de segunda mano).
- También puedes hacerte con móvil secundario o tablet de segunda mano. Móviles como los Redmi Note con años, pero CPU Snapdragon dan buenas alegrías al emular. Y si quieres algo más grande, aquí tienes las mejores tablets gaming.
- Si quieres simplicidad tienes las consolas Mini (Snes, MegaDrive, PlayStation), pero no te lo recomiendo teniendo la vía gratuita anterior, ya que, con un buen mando, obtienes una experiencia similar pagando menos.
Formas aceptables (entre 100€ y 500€)
Subimos el nivel. Con este presupuesto ya podremos jugar a todo lo que queramos en mejor o peor calidad:
- PC gaming gama media de segunda mano.
- PlayStation 5 de segunda mano.
- Steam Deck de segunda mano (hasta hace nada la comprabas nueva por este precio, aunque va subiendo por culpa de la RAM).
- Móvil o tablet nueva gama media.
- Alguna consola nueva retro como la nueva NeoGeo AES+.
Formas que cuestan un dinero (entre 500€ y 1000€)
Un peldaño más arriba y que nos dará varios años de disfrute tenemos:
- PC nuevo gama media.
- PlayStation 5.
- Móvil o tablet nueva gama alta.
La forma más Top (más de 1000€)
Si el presupuesto no es inconveniente y quieres lo mejor, un PC gamer de gama alta nuevo o de segunda mano con gráfica de última generación es tu mejor opción.
#2. Según el tipo de dispositivo
Si priorizas algún dispositivo sobre otro -o no tener dispositivo dedicado- éstas son tus opciones:
Ordenadores
- Sobremesa.
- Portátiles.
- Handhelds.
Consolas
- Enchufadas a la tele: PS5, PS4, PS3, Neo Geo AES+, versiones mini.
- Portátiles: Nintendo Switch 1 y 2, PS Vita, PSP, Nintendo 3DS, Nintendo DS…
Tablets y móviles
- Gama alta.
- Gama media.
- Gama baja (retro y poco más).
SmartTV, dispositivos similares y Streaming
Comprueba las Apps y servicios para tu dispositivo:
- Apps, juegos nativos y emuladores (sobre todo en dispositivos con Android TV).
- Servicios de streaming (Luna, Xbox Gaming Pass, PlayStation Plus, GeForce Now, Netflix…)
Realidad virtual
- Meta.
- PlayStation.
- Visores para PC.
#3. Según catálogo
Este punto es muy relevante, ya que, dependiendo a lo que quieras jugar, no te valdrá cualquier vía.
El mayor catálogo
Un PC, sin duda. Apenas te faltarán algunos exclusivos de Sony y de Nintendo y en su mayoría los podrás jugar emulando si cuentas con un equipo potente.
Exclusivos PlayStation
Si priorizas los exclusivos de Sony, puedes jugar con:
- PS5.
- PS4 (normal o Pro).
- Algunos están versionados para PC.
- O la app de streaming de PlayStation Plus para PC con subscripción.
Exclusivos Nintendo
No tiene vuelta de hoja:
- Oficialmente: Nintendo Switch 1 y 2.
- Emuladores: PC o Steam Deck.
Juegos retro
Si quieres jugar a juegos antiguos te vale prácticamente cualquier dispositivo, pero especialmente:
- Consolas retro..
- Navegador.
- PC o Steam Deck .
- Raspberry PI
- Neo Geo AES+.
- Mini consolas.
Realidad virtual
- PC, si quieres más catálogo pero más complejo todo.
- PS5, más sencillo pero menos posibilidades.
#4. Según la potencia necesaria
No es lo mismo jugar a Vampire Survivors, que a Fortnite que a GTA VI con todo en ultra. Según lo que busques necesitas máquinas distintas.
Jugar a los últimos juegos top
- PC gaming (mínimo gama media).
- Consolas sobremesa actuales (Ps5 o Xbox series X).
- Handhelds tipo Steam Deck con recortes gráficos.
- Nintendo Switch 2.
Jugar a competitivos
- PC menos potente.
- Consolas nuevas o generación anterior (PS4 te valdría).
- Handhelds.
Juego casual
- Cualquier consola.
- Cualquier PC.
- Móviles o tablets.
- Nintendo Switch (1 o 2)
- Consolas retro o mini.
- R36S.
#5. Según portabilidad
Generalmente, una mayor potencia implica una instalación fija, mientras que ganar en portabilidad se relaciona con menor potencia gráfica o un precio superior para resultados similares. Por eso es importante tener claro dónde y cómo quieres jugar.
Dispositivos sobremesa
- PC torre.
- Consolas enchufadas a la tele.
Dispositivos portátiles
- PC portátil.
- PC handheld estilo Steam Deck.
- R36S y similares.
- Móviles y tablets.
#6. Según sencillez de de puesta en marcha
Si lo que quieres primar es eso de “enchufar y listo”, sin instalaciones complejas ni complicaciones innecesarias, aquí tienes los dispositivos ordenados de mayor sencillez a mayor complejidad:
- Jugar en el Navegador: abrir web y darle al play. Listo.
- Consolas antiguas: PS3, PSP, N64, consolas mini. Enchufar, meter el juego y jugar. Lo de toda la vida.
- Consolas nuevas retro, tipo R36S o Anbernic (sobremesa o portátiles): te vienen con todo preparado para encender y jugar. Si se corrompe la microSD se complica -un poco- la cosa.
- Móviles o Tablets: instalar juego en emulador y jugar. Mejor con mando.
- SmartTV y dispositivos similares: la compatibilidad con los servicios o apps deseadas puede ser una lata. Si no, es instalar y jugar.
- Consolas actuales: aunque sigue siendo fácil, ya requieren actualizar, instalar… Son PCs con sistemas operativos recortados en realidad.
- Steam Deck y otros PC handheld: a medio camino entre las consolas actuales y los PC. No son tan sencillas como aquéllas ni tan complejos -si no se quiere- como éstos.
- PC: aunque han mejorado la sencillez los últimos años, no es todavía lo mismo que una consola. Siempre hay más variables que pueden fallar. A cambio, su potencial y posibilidades son mucho mayores.
Conclusiones
Como ves, jugar a videojuegos hoy no va de elegir entre comprarte una PlayStation 5 o montar un PC con luces.
Eso sigue existiendo, claro. Y si quieres potencia, grandes lanzamientos y jugar a lo último con buena calidad, son dos vías muy razonables. Pero no son las únicas. Ni siquiera tienen por qué ser las mejores para ti.
Si solo quieres echar una partida de vez en cuando, quizá te basta con el móvil que ya tienes, una Smart TV compatible con algún servicio que ya estás pagando (Netflix o Amazon) o el navegador de tu tablet o del PC del curro.
Si lo tuyo es recordar juegos antiguos, una PS3 de segunda mano, una PSP, una R36S, una Anbernic o una Raspberry Pi te pueden dar cientos de horas por muy poco dinero.
Y si lo que quieres es jugar a algo más serio, cómodo y moderno, ahí tienes consolas actuales, PC, Steam Deck, handhelds, servicios en la nube o, incluso la realidad virtual.
La clave es no empezar por el aparato, sino por la pregunta correcta: ¿a qué quieres jugar, dónde quieres jugar y cuánto quieres gastarte?
- Si quieres cero líos, consola.
- Si quieres el catálogo más grande, PC.
- Si quieres jugar tirado en el sofá o en la cama, Steam Deck, Switch o una portátil retro.
- Si quieres gastar lo mínimo, tira de móvil, navegador, PC viejo, suscripciones o segunda mano.
- Si quieres revivir clásicos, el retro está mejor que nunca. Y te aseguro que puedes jugar ya con alguno de los dispositivos que ya tienes.
- Y si prefieres probar a ver cómo es esto de jugar hoy sin comprar hardware, el juego en la nube empieza a ser una alternativa real, siempre que tu conexión acompañe.
Mi recomendación es sencilla: empieza por lo que ya tienes.
Antes de gastarte 500, 800 o 1.500 euros, plantéate si puedes jugar con tu móvil, tu tele, tu portátil viejo o una suscripción que ya estás pagando.
Eso sí, cómprate un mando decente porque cambia COMPLETAMENTE la experiencia, prueba varios juegos y descubre qué tipo de experiencia te apetece de verdad.
Luego, si te pica el gusanillo, ya tendrás tiempo de complicarte.
Porque, a partir de cierta edad -que pueden ser los 20 o 25- lo complicado de jugar no es tener la máquina más potente, ni la handheld más nueva, ni un setup vistoso.
Que va.
Lo importante es tener claro si queremos dedicar parte de nuestro ocio a esto, encontrar un rato, coger un mando -o un teclado, o una portátil, o el móvil- y recuperar sensaciones que teníamos olvidadas.
En mi experiencia, encontrarme con sorpresas como Vampire Survivors (que jugué en móvil con el mando de Xbox) me retrotrajo a ciertos momentos de mi juventud.
Eso me llevó a instalar el KoF 2002 UM que tenía comprado en Steam y que nunca había jugado. Y empecé a dar caña online de vez en cuando.
A la vez y sin prisa, instalé en mi R36S el mítico Final Fantasy VI, que no había catado en su momento y del que ahora entiendo el motivo de su fama. Dios, que juegazo.
Lo mismo que el WipeOut Omega Collection para PS4 que no dejo de recomendar.
Puedes ver que en mi caso yo todo lo que juego es más o menos retro.
He llegado a esto porque, tras muchas horas dedicadas a los videojuegos a lo largo de mi vida, al final, lo que busco es pasar un rato divertido como lo hacía en mi adolescencia y priorizo los géneros y juegos que me gustan.
No tengo ninguna necesidad de gráficos de última generación pero juegos sin alma, pese a que me sorprendiera mucho en su momento con el apartado técnico de The Witcher 3.
A lo que voy es que jugar hoy es más un tema de actitud y elección que de dispositivo o presupuesto. Con el abanico de posibilidades actual, jugar o no hacerlo depende exclusivamente de en qué priorizamos nuestro ocio.
Así que, si tienes el gusanillo, empieza por algo básico y prueba a ver si esto es para ti. Espero por lo menos haberte ayudado a decidir de qué forma hacerlo con este larguísimo artículo.
Y si quieres, me cuentas qué tal.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la mejor forma de empezar a jugar a videojuegos hoy?
La mejor forma es empezar con algo que ya tengas: móvil, tablet, PC viejo, Smart TV compatible o navegador. Antes de comprar una consola o un PC caro, prueba varios juegos y comprueba si realmente te apetece dedicar parte de tu ocio a esto.
¿Necesito una PlayStation 5 o un PC gaming para jugar?
No. Son dos opciones muy buenas si quieres potencia y grandes lanzamientos, pero no son obligatorias. Puedes jugar con consolas antiguas, móviles, tablets, navegador, servicios en la nube, consolas retro, Steam Deck, Raspberry Pi o incluso desde algunas Smart TV.
¿Cuál es la opción más barata para jugar a videojuegos?
La más barata es usar un dispositivo que ya tengas y buscar juegos gratuitos, emuladores o juegos de navegador. También puedes tirar de suscripciones que ya pagues, como Amazon Prime o Netflix, o comprar una consola retro barata tipo R36S si lo que quieres es jugar a clásicos.
¿Qué consola merece la pena si no quiero complicarme?
Una consola actual de sobremesa o una portátil tipo Nintendo Switch es lo más sencillo. La conectas, instalas el juego y juegas. No tienes que pensar en requisitos, drivers, gráficas ni configuraciones raras. A cambio, tienes menos libertad que en PC.
¿Qué es mejor para jugar: consola o PC?
Depende de lo que busques. La consola es más cómoda y directa. El PC tiene más catálogo, más posibilidades, mods, emulación, juegos gratuitos y mejor margen para cacharrear. Si quieres cero líos, consola. Si quieres libertad, PC.
¿Puedo jugar bien con un móvil o una tablet?
Sí, sobre todo para juegos casuales, indies, emulación y servicios en la nube. La experiencia mejora muchísimo si añades un mando Bluetooth o un grip, porque tocar cristal no es lo ideal para juegos de acción, conducción o plataformas.
¿Qué opción es mejor para jugar a juegos retro?
Tienes muchas: consolas originales, PC, Steam Deck, Raspberry Pi, navegador, consolas mini, R36S, Anbernic, PSP, PS3 o máquinas arcade caseras. Si quieres comodidad, una portátil retro moderna. Si quieres experiencia original, consola antigua. Si quieres flexibilidad, PC.
¿Se puede jugar sin comprar una consola?
Sí. Puedes jugar desde navegador, móvil, tablet, PC, Smart TV compatible o servicios de juego en la nube como Xbox Cloud Gaming, Amazon Luna, GeForce Now o PlayStation Plus Premium en PC. En algunos casos solo necesitas suscripción, mando y buena conexión.
¿Qué opción conviene si quiero jugar fuera de casa?
Las mejores opciones portátiles son Nintendo Switch, Steam Deck, otros PC handheld, móviles con mando, tablets y consolas retro tipo R36S o Anbernic. La elección depende de si quieres juegos actuales, juegos retro, potencia o simplemente matar el rato.
¿Qué debería mirar antes de comprar cualquier dispositivo para jugar?
Primero, a qué quieres jugar. Luego, dónde vas a jugar, cuánto quieres gastar, cuánta potencia necesitas y cuánto te apetece configurar. Comprar por impulso es fácil; acertar es pensar antes si necesitas una consola sencilla, un PC flexible, una portátil cómoda o una solución barata para probar.

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