Este fin de semana me acerqué a RetroPixel Málaga, un evento muy chulo que organizaron en el Palacio de Ferias y Congresos de Málaga (FYCMA).
Para quien no lo conozca, es la misma ubicación de la Comic-Con, es decir, el sitio más grande de Málaga para eventos así.
Con esto quiero señalar que el evento no era algo para cuatro frikis como yo, sino una actividad cultural y familiar, muy bien organizada y con una buena dosis de recursos. Tristemente, no se ha anunciado lo bastante como para que fuera el eventazo que debía haber sido. Espero que la organización tome nota para la edición del año que viene.
Bueno, en realidad RetroPixel era el evento principal que junto con otros dos, Guadalindie -el evento para desarrolladores de videojuegos profesionales independientes andaluces- y la entrega de los Premios Iris Games, conformaban el Andalucía Play Fest, el gran encuentro del videojuego del sur de Europa, como ellos mismos se autodenominan.
Ubicados ya y con contexto paso a comentarte mis impresiones.
Índice de Contenidos del Artículo
- Impresiones sobre el evento
- Conclusión
- Preguntas frecuentes
- ¿Qué es RetroPixel Málaga 2026?
- ¿Cuándo se celebra RetroPixel Málaga 2026?
- ¿Dónde es RetroPixel Málaga 2026?
- ¿La entrada a RetroPixel Málaga 2026 es gratis?
- ¿Qué se puede hacer en RetroPixel Málaga?
- ¿RetroPixel Málaga 2026 forma parte de Andalucía Play Fest?
- ¿Qué aniversarios se celebran en RetroPixel Málaga 2026?
- ¿RetroPixel Málaga es un evento para niños?
- ¿Merece la pena ir a RetroPixel Málaga 2026?
- ¿Hay torneos en RetroPixel Málaga 2026?
Impresiones sobre el evento
Llegué el viernes a las 16:30 horas, con un calor importante en las calles de la capital malagueña, pero fue entrar y esa sensación desapareció. Es de agradecer la gran climatización del Palacio.
A eso se unió que, como acababan de abrir puertas, no había todavía mucha gente, por lo que el resultado fue que no había nada, pero nada, de agobio, lo que contrastaba con mi último evento aquí (la primera edición de la Comic-Con).
Lo primero con lo que me encontré al entrar es una exposición con un despliegue espectacular de hardware retro con la exposición de PC y consolas antiguas:

De hecho, fue la primera vez que he estado delante de dispositivos populares y “no tan antiguos”, como la NeoGeo CD:

Un flipe para los que, en su época, teníamos que conformarnos con la MegaDrive y SNES.
Además de consolas había mucho otro hardware retro, con bellezas como este “portátil” de Apple:

¡Macnífico!
También, y haciendo honor al 30 aniversario de Nintendo 64, teníamos un expositor con algunas de sus joyitas (Mario 64, Zelda, ISS ‘98…) y las versiones especiales de Pokémon de la consola junto con el complemento 64DD, muy poco conocido por aquí:

Mira que me encanta esta consola, pero me emocionó todavía más descubrir esto:

Vaya chute de nostalgia. ¡Mis primeros “videojuegos”!
Y es que, allá por 1989, antes de tener la GameBoy me lo pasaba pipa con los Game & Watch de Nintendo (especial cariño al de Zelda).
Una vez pasabas esta zona de expositores, te encontrabas con el espacio dedicado a probar los juegos nominados a los Premios Iris Games:

Aquí pude probar el estupendísimo Ninja Gaiden Ragebound:
Un juegazo en 2D que se merece todos los premios que le den. Y es que, mezcla perfectamente el gameplay de los juegos antiguos con una estética 2D pero adaptada a los nuevos tiempos.
Si esto no es Pixel-Art que baje Dios y lo vea.
Tras entretenerme un buen rato con él, accedimos a la zona principal, donde había infinidad de consolas, PC clásicos, recreativas y hasta máquinas de pinball:

Aquí fue donde más rato estuvimos.
Y es que, fue todo un placer volverme a poner a los mandos de la Nintendo 64 para echarme unas carreras al Mario Kart (tengo la mía en mi casa del pueblo, en Burgos y apenas la cato).
También de la Sega Saturn y su magnífico pad para juegos 2D.
Disfrutar de Wipeout 2097 -no me acordaba de sus tiempos de carga- en una PSX original.
Jugar al Pong por primera vez.
Reencontrarme con el magnífico PES de la Play 2.
Hacerme varias fases del ComeCocos original sin morir (curiosamente, me pareció más sencillo ahora que entonces).
Y conocer máquinas de finales de los 70 que no tenía ubicadas.

Conclusión
Tras echar un buen rato por la zona, y de pensar que, si no hubiera ido con mi familia, hubiera estado por lo menos un par de horas más, no pude dejar de sorprenderme que algo así sea gratis.
Bueno, no todo era free. La zona Gameindie, más enfocada para profesionales, era de pago y no entré, pero me lo apunto para ir con más tiempo en años futuros.
Otra cosa que también dejé para próximas ediciones y que me quedé con la espinita, fue participar en el torneo de Mario Kart 64. Era el día siguiente y me hubiera gustado, ya que hay muchas horas metidas en ese cartucho.
En resumen, un evento muy particular, que he disfrutado como un enano (y que hubiera disfrutado todavía más con algo más de tiempo) al que solo se le puede poner una pega: esto hay que comunicarlo mejor y hacer que crezca.
Sinceramente, creo que merece la pena.
Tanto, que ya me he apuntado aquí a ayudar a la organización de futuras ediciones.

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