Aprovechando que estos días le he dado un repaso a mi página de Consultor de Negocio Digital y he tenido que darle una buena pensada a este tema, se me ha ocurrido que era buena idea hablar un poco más acerca de este trabajo.
O, por lo menos, de cómo veo yo este perfil bastante más híbrido de lo que pudiera parecer en un principio.
Por eso en este post quiero explicar qué se necesita para llevar a cabo una buena consultoría en el ámbito digital.
Pero, para empezar, quiero exponerte algunos datos y tendencias, para que entiendas mejor su importancia.
Por cierto, aquí te dejo el resumen en vídeo, por si prefieres ver y escuchar a leer:
A continuación, el artículo completo.
Índice de Contenidos del Artículo
- Tendencias y Datos Reales
- Qué implica esta tendencia creciente para la profesión
- La evolución del rol: de la transformación digital al consultor de negocio online, pasando por el marketing digital
- Las habilidades imprescindibles
- La mentalidad necesaria
- Cómo formarse para ser un Consultor de Negocio Digital
- Conclusiones
Tendencias y Datos Reales
Las cifras, como el algodón de Don Limpio, rara vez engañan. Así que aquí te traigo algunas de las típicas consultoras top mundiales. Que si lo son (lo de top) es por algo, como entender hacia dónde vira el mercado:
Expansión del mercado de Consultoría Digital
Datos: De acuerdo con Statista, el mercado global de servicios de consultoría digital crece a una tasa compuesta anual (CAGR) de entre el 10% y 15% desde 2021 hasta 2025.
Este crecimiento refleja la demanda de consultores de negocio digital que ayuden a las empresas con lo mencionado antes: tecnología, marketing y procesos.
Fuente: Statista, Digital Transformation Market Reports (2021).
Crecimiento de la inversión en transformación digital
Datos: Según IDC, en 2020 las inversiones globales en transformación digital superaron los 2 billones de dólares.
Este aumento se debe a la necesidad de las empresas de modernizar su tecnología, marketing y procesos para poder competir en el entorno digital actual.
Fuente: IDC, Global Digital Transformation Spending Guide (2020).
Mejora en la eficiencia operativa y rentabilidad
Datos: McKinsey & Company (con quien tuve el gusto de trabajar en la construcción del Grupo MásMóvil) ha reportado que las empresas que adoptan estrategias digitales efectivas pueden ver mejoras en la eficiencia operativa del 20-30%.
Este dato resalta la importancia de contar con un consultor digital que no solo implemente tecnología y marketing, sino que también optimice procesos para maximizar el retorno de inversión.
Fuente: McKinsey, Digital Strategy Insights (2021).
La aceleración tras el COVID-19
Tendencia: La pandemia de COVID-19 obligó a muchas empresas a digitalizarse de manera urgente, lo que ha impulsado la demanda de consultores digitales.
Tanto las pymes como, sobre todo, las grandes empresas han acelerado sus proyectos de transformación digital para adaptarse a un mercado en constante evolución hacia lo digital.
En concreto, más del 70% de las empresas globales han intensificado sus iniciativas digitales desde la pandemia.
Fuente: Deloitte, Digital Transformation Trends (2022).
Vamos, que te he puesto unas cuantas fuentes de consultoras reputadas que he encontrado bicheando por internet, para que veas que es algo global, pero que está claro que tú en tu trabajo, en tu empresa y en tu sector lo estás viendo a diario. Desde hace años, además.
De hecho, ahora después comento cuál ha sido la evolución del rol, para que veas de qué se hablaba en los comienzos y de qué se habla ahora, pero antes quiero aterrizarte cómo afectan realmente los datos mencionados a la profesión.
Qué implica esta tendencia creciente para la profesión
Pues implica, básicamente, evolución. Entrando más en detalle:
Diversificación y ampliación de habilidades
Hablaremos más debajo de esto, pero aquí quiero que te quedes con la idea de que el crecimiento de la demanda de los servicios de consultoría digital hace que el consultor no solo deba dominar ciertas áreas aisladas, como la tecnología o el marketing, sino también tener un pensamiento estratégico global, analítico y entender lo costoso que es para una organización la gestión del cambio.
Conocimientos a los conocimientos habituales tecnológicos, de marketing y de procesos, tenemos que añadirle los análisis de datos, metodologías ágiles e inteligencia artificial.
Por supuesto, todo esto va encima de la capa más básica, que es la de negocio. Y es que, si no se tiene una buena base de conocimiento empresarial, difícilmente podrás ser un consultor de negocio digital.
De todas las habilidades mencionadas hasta ahora, la única realmente imprescindible, es esta última.
Mayor especialización
Porque también se observa esta otra deriva: la de mayor profundización en un campo concreto del canal digital.
Surgen consultores especialistas en:
- Tecnología: y dentro de ellos, en software (desarrollo web, ERP, CRM, IA…) y hardware. Cyberseguridad, robótica para almacén y logística…
- Marketing: podríamos hablar de consultores en cada canal (SEO, SEM, email, redes sociales…), pero también de expertos en contenidos, outbound, copywriters…
- Producto digital: diseño de producto digital, User Experience (UX), CRO… Otro mundo aparte.
- Ecommerce: otra rama diferente, mucho más híbrida y que requiere de conocimientos de todas las de arriba y alguna más (operaciones).
- Analítica: desde la más básica, que es medir lo que ocurre en tu web, hasta lo más avanzado que quieras, utilizando procesos que requieran de machine learning y enormes data-lakes.
- Metodologías agile: que, bien aplicadas, se ha demostrado que son muy ventajosas para todo tipo de organizaciones, pero sobre todo las que ya comienzan a tener un tamaño relevante.
- Datos y legales: los meto juntos porque, aunque se ocupan de aspectos diferentes, tienen mucho en común, dada la creciente importancia del dato en las empresas y su regulación por parte de las organizaciones.
Y seguro que me dejo algún tipo de consultor digital especialista en algún otro campo.
El tema es que, bajo mi punto de vista, ninguno de estos, por sí solo, representa la figura de un consultor de negocio digital.
No, porque éste no tiene por qué ser experto en ningún campo, pero sí que tiene que conocer con suficiente profundidad todos ellos.
Entender la importancia de cada uno de estos aspectos en el negocio digital y no subestimar, ni sobreestimar, ninguno.
Ojo, que no estoy diciendo que no pueda ser experto en alguno -de hecho, la mayoría de consultores de negocio digital que conozco lo son en varios de ellos- pero no es imprescindible.
Si lo eres, mejor. Pero si no, esfuérzate en aprender lo necesario para desenvolverte con cierta soltura en cualquiera de ellos.
Y por ello, un buen consultor de negocio digital tiene que tener un buen bagaje de experiencia y conocimiento detrás. No sales de un máster preparado para esto, para empezar, porque no he visto ninguno enfocado específicamente en esto.
Tienes que pasar por distintos puestos y empresas para poder comprender su alcance.
Y esto me lleva al siguiente punto.
Necesidad de actualización constante
Bajo mi punto de vista, esta es la mayor implicación de la creciente demanda de estos servicios.
Te obligan a estar actualizado.
Y no a todo el mundo le gusta.
Lo que valía ayer, hoy se ha quedado desfasado (hola IA).
Y es que, con el ritmo acelerado de los cambios tecnológicos, si quieres ser consultor debes estar programado para aceptar la formación continua.
Realizar cursos, estar dentro de membresías, seguir a los referentes es fundamental para mantenerse al día y ofrecer las soluciones más adecuadas a tus clientes.
Si esto de estar estudiando toda la vida no te seduce, que no se te pase este trabajo por la cabeza.
La evolución del rol: de la transformación digital al consultor de negocio online, pasando por el marketing digital
Quizá te haya llamado la atención que, a lo largo del post, siempre he puesto primero el aspecto tecnológico, antes que el resto.
La realidad no es que crea que tiene una mayor importancia el rol -en mi opinión, cada vez menos, gracias a la democratización de la tecnología- sino porque la evolución histórica fue así. El canal digital como lo conocemos empezó con un avance tecnológico: la llegada de internet a los hogares.
El Consultor en Transformación Digital
Ése fue el punto de partida. Y, en aquel momento, aunque por poco tiempo, este terreno estuvo acotado casi exclusivamente a perfiles técnicos.
De ahí que al experto que ayudaba a las empresas con el salto al nuevo canal se le llamaba consultor en transformación digital. Y su labor se enfocaba más en los nuevos procesos y herramientas que internet permitía, que en la venta por el nuevo canal online.
Lo que pasa es que hay mucha gente muy lista en el mundo. Y tuvieron claro que en el canal había un (buen) negocio latente.
Además de que una nueva generación de trabajadores que no había vivido la era pre-internet en las empresas se incorporó al mercado del trabajo.
No eran “nativos digitales” -como se llamaba a la generación posterior- pero casi.
El Consultor de Marketing Digital
Así, llegamos a una etapa donde se empieza a normalizar la compra por internet.
Los eBay, Amazon o la web del Telepizza nos permitían comprar desde cualquier PC -los smartphones no llegarían hasta algunos años después- y claro, el objetivo es que los usuarios lo hiciéramos.
Aquí surgieron los primeros SEOs, poco después los expertos en AdWords y en paid, más tarde los Community Managers como se llamaban entonces y, sin ser lo mismo, pero estando relacionados, los primeros expertos en usabilidad.
Aquí nace el rol del Consultor de Marketing Digital, que ya se va acercando más a la figura del Consultor de Negocio Digital que tenemos en la actualidad.
Se empieza a hablar de ventas, rentabilidad, crecimiento, inversión… Métricas más cercanas a negocio que las que aparecían en las de la transformación digital, que en mi opinión se percibían más como costes.
A fecha de hoy hay muchos Consultores de Marketing Digital. Muchísimos más que de Negocio Digital. De hecho, para los dueños de negocios tradiciones son lo mismo.
En realidad, son roles parecidos, pero no iguales.
El marketing es sólo una parte -fundamental, pero una parte- de todo lo que abarca el negocio digital.
Eso sí, es muy habitual que en nuestro desempeño en el mundo del marketing online nos veamos en la tesitura de ampliar conocimientos a otras áreas afines, como la usabilidad o la analítica.
Si profundizamos lo suficiente en ellas y, aún más en la gestión de negocio o empresa (estrategia, operaciones, finanzas) es diría que natural dar el salto de un tipo de consultoría a la otra.
El Consultor de Ecommerce
Avanzamos un pasito más hacia la hibridación del trabajo, ya que un consultor de ecommerce o un Ecommerce Manager tiene que conocer la tecnología, el marketing y añadir otras salsas a la mezcla como la logística o la ATC.
No me voy a explayar mucho aquí, puesto que ya escribí un artículo explicando en qué consistía una consultoría de ecommerce. Ahí dejé escrita mi visión sobre lo que abarca este trabajo.
El resumen sería que un Consultor de Ecommerce SÍ es un Consultor de Negocio Digital, pero solamente de un tipo de negocio digital concreto.
El Consultor de Negocio tradicional
Bien, pero, aparte de los perfiles digitales, hay otra forma de llegar a ser Consultor de Negocio Digital, que es empezando por la consultoría de negocio tradicional.
Ésa que lleva siglos entre nosotros y que, hasta hace no tanto, se centraba en empresas “de toda la vida”, con canal físico fundamentalmente.
Este rol seguirá existiendo, porque no parece que las empresas tradicionales vayan a desaparecer.
Pero sí que muchas se han transformado. Y el canal online va adquiriendo más peso.
Entonces, a la hora de solicitar consultorías y auditorías, demandan a profesionales que entienda todo el negocio, no sólo una parte.
Y aquí, el consultor tradicional tiene tres opciones:
- Actualizarse y formarse en digital.
- Asociarse con alguien que le complemente.
- No hacer nada e ir viendo como su negocio disminuye conforme las empresas que demandan sus servicios también lo hacen.
Las tres son, por supuesto, respetables. Pero mientras las dos primeras pueden funcionar perfectamente, la tercera tiende a la desaparición, así que no es la que yo elegiría, si me viera en esa tesitura.
Si opta por la primera, entonces, el consultor tradicional requerirá capacitación en ciertas aptitudes y actitudes.
Las habilidades imprescindibles
Empecemos por las aptitudes.
A continuación, te cuento las que considero básicas. Y ojo, que son las necesarias para cualquier tipo de Consultor de Negocio Digital, venga de la pata de la consultoría tradicional o de la rama digital.
Conocimiento técnico y digital
Es fundamental dominar herramientas y conceptos relacionados con el marketing digital, el SEO, la analítica web, el desarrollo web, la UX y las tendencias tecnológicas (como inteligencia artificial, machine learning, cloud computing, etc.).
Sin conocer esto, difícilmente podrá diseñar propuestas con estrategias efectivas y soluciones adecuadas a cada negocio.
Habilidades analíticas
Un consultor debe ser capaz de interpretar datos y métricas para evaluar el rendimiento de las estrategias propuestas e implementadas.
Esto incluye la capacidad para utilizar herramientas de análisis y extraer insights que permitan tomar decisiones basadas en datos, lo cual es imprescindible para optimizar procesos y maximizar el retorno de inversión.
Pero, además, incluye también un aspecto que a veces se pasa por alto: desarrollar una mentalidad analítica. Y es lo más importante de todo.
Porque esta mentalidad es lo que te permitirá entender los diferentes modelos de negocio, adaptarte a las distintas herramientas y fuentes de datos que tengan implementadas.
Aterrizar todo en números -números de negocio a ser posible- muestra con muchísima más claridad qué aspectos se deberían priorizar en la organización. Sean de marketing, desarrollo, ATC o logística.
Capacidad estratégica
Un consultor debe entender el entorno competitivo del negocio, su cliente, mercado y sector, identificar oportunidades y diseñar planes que impulsen el crecimiento o los objetivos acordados (que pueden ser otros, como la rentabilidad).
Esto implica tener una visión global, analítica y saber adaptar las estrategias a las particularidades de cada empresa.
Resolución de problemas
De los de tu cliente, no de los tuyos.
Ésta es una habilidad que diferencia a los consultores especialistas de los consultores de negocio.
Y es que, no son pocas las ocasiones en las que he visto hacer propuestas de consultoría a clientes de cuestiones que les interesan más a los consultores.
Ejemplos:
- Marketing: proponer campañas con descuentos o promociones de envío gratis sin tener en cuenta el beneficio real de la acción. O hablar de ROI considerando solo el coste de la inversión publicitaria y no el total de la venta.
- Tecnología: utilizar un CMS nuevo por las ventajas prometidas (excusa) y por aprender a usarlo (realidad) que no se ha probado anteriormente, en vez de seguir los más habituales.
- Herramientas: proponer cambios basándose sólo en las mejoras y no en lo que conlleva el cambio, que hacen que las diferencias sean residuales (CRM, ERP, herramienta de email marketing).
- Rediseños: de web, App o de branding. Cuando a veces es mucho mejor simples evoluciones sobre lo actual.
- Analítica: añadir al data-layer mil y un campos por si acaso, para no utilizarlos ni explotarlos.
Te suenan algunos de estos, ¿verdad?
Son muy típicos. Y un consultor de negocio debería saber separar la paja del grano en cada uno de estos casos. Se trata de saber qué aporta valor real al negocio y ofrecérselo. Punto.
Habilidades de comunicación y presentación
Si quieres tener clientes, explicar conceptos complejos de forma clara y accesible es un must. Porque, si no te entienden, no te van ni a comprar primero ni a hacer caso después.
Una buena comunicación, tanto verbal como escrita, permite transmitir mejor las ideas, recomendaciones y resultados a tus diferentes públicos: desde equipos internos (marketing, IT) hasta CEOs o C-Level executives.
Empatía y habilidades interpersonales
Vas a necesitar cosas de tu cliente.
Comprender sus necesidades, preocupaciones y objetivos en las primeras reuniones te facilitará el trabajo.
La empatía, la escucha activa y la capacidad de establecer relaciones de confianza facilitan la colaboración y el éxito tanto en el proceso de venta como en el desarrollo del trabajo.
Capacidad de liderazgo y trabajo en equipo
Aunque el consultor suele trabajar de manera independiente, también necesita coordinar con equipos internos y externos.
Tener habilidades de liderazgo genera confianza en quien te contrata y ayuda a guiar a los equipos en la ejecución de las tareas que se requieren.
Capacidad de venta
Salvo que quieras trabajar por cuenta ajena en alguna consultora, e incluso ahí también, ya que tendrás que vender propuestas o proyectos y también “vender” tus conclusiones, esta habilidad raramente se considera dentro del pull de un consultor.
Y para mí es de las esenciales.
Creatividad
Por último, proponer ideas nuevas cuando las habituales no funcionan, nos sacarán de callejones aparentemente sin salida.
De nuevo, la formación continua, la experiencia y la capacidad de conectar puntos nos permite identificar opciones que otros podrían pasar por alto y exponer soluciones alternativas.
Y con ésta, cerramos la parte de aptitud, pero antes de pasar a la parte de actitud, hablemos de otro aspecto.
Herramientas
Para cerrar este bloque, te dejo con el listado de herramientas que considero imprescindibles para este tipo de consultoría.
- Navegador: saber sacarle partido, con sus posibilidades y distintas extensiones, que te permitan auditar webs, por ejemplo.
- Paquete Office: da igual si usas Microsoft, que LibreOffice que la suite de Google. Vas a tener que usar Word o PowerPoint para los informes y presentaciones y Excel para agrupar datos de distintas fuentes, mostrarlos o crear tablas (dinámicas), gráficas y dashboards.
- SEO: RankTracker, SEMRush, Sistrix, SimilarWeb, DinoRank, Planificador de palabras clave de Google Ads, Keiword.io, Google Search Console… Tendrás que conocer y usar varias de éstas.
- Paid: los gestores de campañas de Meta, Google, TikTok como mínimo.
- Email marketing: la que utilice el cliente. Hay muchas y los datos más relevantes los ofrecen todas. Eso sí, hay que diferenciar entre las de envíos masivos (MailerLite, AcumbaMail…) y las de marketing automation (Probance, Sales Manago o ConnectIf).
- Analítica: Google Analytics es imprescindible, pues te lo encontrarás en le 99% de los proyectos. En segunda posición, estarían Microsoft Clarity o Hotjar, para estudiar la experiencia de usuario. Además, GTM y Looker Studio no te vendrán mal.
- Desarrollo web: unos mínimos de WordPress te diría que son imprescindibles. No estaría mal que revisaras PrestaShop y Shopify si te dedicas al ecommerce.
- Gestión: Notion, Trello o Asana, por ejemplo. Junto con un buen uso de las caretas o etiquetas de tu gestor de email (como Gmail) y el calendario / agenda.
- IA: te facilita la vida a varios niveles, tanto para redactar, como para analizar datos o para informarte de algún tema en profundidad. Te pongo ChatGPT que es la más conocida, pero hay varias más.
Con estas herramientas y algunas otras me divierto yo cada día.
De todas formas, si ya las conoces o te parecen pocas, aquí te dejo un listado general con las mejores herramientas digitales gratis y también de algunas áreas concretas:
- Las mejores herramientas SEO.
- Herramientas para CRO.
- Herramientas de email marketing para ecommerce.
Y ahora sí, cambiemos de tercio.
La mentalidad necesaria
Considero que la actitud es más importante que las habilidades.
El motivo es que, aunque sin las habilidades necesarias no podrás ejercer de consultor, lo cierto es que se pueden aprender.
Pero si no tienes la mentalidad adecuada es mucho más difícil.
Sí, la mentalidad se puede cambiar, pero nos cuesta mucho más que aprender alguna habilidad nueva. Por eso siempre digo que, en este trabajo, la actitud gana a la aptitud.
Y es que, además, la actitud marcará la forma en que como consultores nos relacionamos tanto con los clientes como con los desafíos que nos suponen.
Y que sepas que cada cliente o proyecto nuevo, es un desafío.
Así que, si te gusta la comodidad… no lo vas a llevar bien.
Orientación a resultados
Ten claro que cuando alguien contrata un consultor es para obtener resultados.
Resultados de negocio, se entiende.
No es para aprender (esa figura es la de mentor) ni para entretenerse, sino para solucionar o mejorar algún aspecto del proyecto.
Por eso, lo primero será establecer objetivos claros y trabajar SIEMPRE sobre ellos. El resto es accesorio.
Flexibilidad y adaptabilidad
No hay mucho que decir aquí: el sector digital está en constante cambio. Acéptalo, asúmelo pronto y adáptate a los cambios cuanto antes.
Eso sí, no es necesario dejarse seducir por los cantos de sirena de cada novedad, como el SEO para asistentes virtuales o redes sociales como Club House, que conforme llegan, se van.
Proactividad
Ser proactivo en la identificación de obstáculos, anticipándose a los problemas y buscando oportunidades de mejora, sin esperar a que las situaciones se presenten por sí solas generará confianza en tu trabajo.
Contar con la capacidad de proponer soluciones o alternativas, te la garantizará. Y esto lo da la formación y la experiencia.
Resiliencia
Como te decía antes, cada cliente es un desafío.
Y en los grandes llegarán momentos de no saber por dónde meter mano.
Por mucha experiencia que tengas, aparecerá el síndrome del impostor.
¿Pero sabes lo bueno? Que siempre, siempre, siempre se soluciona con trabajo.
Sí, echando más horas. De análisis o de desarrollo de tareas, pero al final, das con la clave.
Tenlo claro cuando aparezcan nuevos obstáculos, aprende de tus errores y entiende cada desafío como una oportunidad para mejorar.
Confianza en uno mismo
Al punto anterior ayuda éste. Tener la seguridad de sus capacidades y conocimientos te ayudará en los peores momentos del proyecto y, de paso, transmitirá credibilidad y genera confianza en el cliente.
Curiosidad
Todo se puede mejorar.
Una mentalidad inquieta que impulse a explorar nuevas ideas, herramientas y tecnologías, modelos de negocio, procesos… te facilitará el trabajo.
Siempre hay una mejor solución.
Humildad
De la mano de la anterior, tenemos que reconocer que siempre hay algo más por aprender y que, por muy cracks que creamos que somos, siempre hay alguien mejor, alguien que ya se ha enfrentado a ello antes y que, probablemente lo ha resuelto mejor.
Pégate a ellos. Cuida tus referentes.
Siempre hay algo que te vendría bien aprender.
Compromiso con el aprendizaje continuo
Te lo explicaba arriba: ya sabes lo que hay en el mundo digital, cada día sale algo nuevo.
Y tendrás que meter horas para aprenderlo.
Por otro lado, impartir formación también te ayudará a estructurar mejor tus ideas. Además de dinerito extra, claro.
Gestión del cambio
Ya no es solo que tú te tengas que adaptar, sino convencer a tu cliente de que tiene que hacerlo. Y mostrarle, con números y estimaciones, los motivos del cambio.
Porque gestionar la resistencia al cambio en una empresa no es nada sencillo. Prepárate para aguantar carros y carretas y soportar cosas que te hagan tomarte una cerveza sentado en el sofá cuando llegues a casa tras el curro.
Pero guiar (o intentar hacerlo) a las empresas en procesos de transformación de la forma más fluida y eficaz es parte del trabajo. Lo quieras o no.
Ésta era la última característica que te quería comentar.
Como ves, no son pocas las aptitudes y actitudes necesarias para llevar a cabo el trabajo de forma efectiva.
Pero son esenciales para poder enfrentarte a los retos de un entorno en constante evolución y poder construir relaciones sólidas y duraderas con tus clientes.
Y ahora viene la cuestión, ¿cómo se adquieren estas habilidades y mentalidad?
Cómo formarse para ser un Consultor de Negocio Digital
Lo primero es volverte a leer los dos últimos bloques y pensar si realmente quieres serlo.
Los motivos reales que tienes para plantearte ser consultor:
¿Te gusta el trabajo?
¿Le ves futuro?
¿Te gustaría dedicarte 10, 15 o 20 años a ello?
¿Vas a poder con las partes duras, que siempre las hay?
Ésas serían las primeras cuestiones que tienes que plantearte, pero hay más.
Por ejemplo:
¿Crees que tienes la experiencia necesaria?
¿Y los conocimientos?
¿Y la mentalidad?
Si la respuesta es afirmativa, que sepas que no tengo muchas buenas noticias para ti.
Pero alguna sí.
No las tengo porque no hay ninguna formación específica para ello.
No hay cursos de consultor de negocio digital.
Ni por supuesto Máster o carreras.
Nada.
Pero lo cierto es que, si de verdad quieres ejercer de ello, sí tienes algunas opciones. Tres en concreto:
La primera es ir completando diferentes formaciones:
- En marketing digital.
- En UX.
- En diseño o desarrollo web.
- Un MBA o similar no te vendrá mal.
Como ves, todo lo relacionado con la parte de las habilidades.
Eso te da conocimiento teórico, pero no aplicación real.
Ahí entra la segunda vía: ir cambiando de trabajo, desarrollando los distintos roles anteriores en la misma o -más probablemente- en otras empresas.
En mi experiencia, cuando llevas dos años en el mismo rol ya has aprendido mucho del mismo. Más que de sobra para completar ese aspecto en una consultoría, ya sea el paid media, el SEO, la automatización o la consultoría de negocio tradicional.
Por último, una tercera opción es una mentoría.
Formarte con un consultor que las realice te acortará los plazos: no tendrás que estar un par de años por rol, ni completando formaciones de varios meses de cada pilar necesario.
No.
La experiencia y la visión del mentor permitirá que os centréis en los aspectos clave. Recibirás una formación transversal suficiente para saltar al ruedo.
Y, además, te podrás apoyar en él cuando lo necesites en tu trabajo.
Tanto a nivel de conocimientos, como a nivel de foco (mentalidad) y de contactos que te puedan resolver la papeleta en un momento dado.
Sinceramente, si tienes claro que te gustaría ser Consultor de Negocio Digital y llevas menos de 5 años en el sector, o llevas más, pero siempre en roles muy similares, creo que no hay mejor opción.
Y no lo digo porque yo ofrezca la mía.
Es justo al revés: proporciono un servició de mentoría de negocio digital porque creo que es la mejor forma y la más rápida de que puedas empezar a ejercer como consultor y ofrecer estos servicios, ya sea dentro de una empresa o creando tu propio negocio.
Si te interesa el tema, échale un ojo y hablamos.
Conclusiones
Entonces, ¿te ha quedado claro lo que necesitas para ser un Consultor de Negocio Digital?
¿Te mola?
Yo me dedico a ello desde hace muchos años y la verdad es que es un trabajo que me gusta bastante (si no, no lo haría, claro), donde las ventajas superan a los inconvenientes.
Y eso que puede ser estresante, te lleva a devanarte mucho (pero mucho) los sesos en ciertos proyectos y te obliga a estar formado e informado del sector.
También aprendes mucho y no te aburres. Siempre te invita a saber un poco más.
Lo uno por lo otro.
Como has visto, es un sector en auge y no se prevé que vaya a bajar sino todo lo contrario, así que, si te gusta, nos vemos por aquí la semana que viene o, si lo prefieres, suscribiéndote a mi Newsletter (con regalo) o en mi canal de YouTube.

Deja una respuesta