Final Fantasy X es uno de esos pocos juegos que guardo en la memoria con especial cariño.
Quizá porque fue el primer juego de la saga Final Fantasy que jugué, más allá de algunos escarceos demasiado breves con los capítulos VII y VIII.
O quizá porque es un auténtico juegazo.
Lo cierto es que, a diferencia de otros videojuegos de la época, no he vuelto a jugarlo. Creo que el viaje fue tan bueno, que he preferido dejarlo como recuerdo tal y como lo tengo grabado, sin posibilidad de estropearlo. Y, a cambio, adentrarme en otros capítulos diferentes de la saga para ver si alguno conseguía mejorarlo (spoiler: uno sí lo hizo).
Ahora que cumple 25 años -salió en Japón en 2001- creo que es el momento y la excusa perfecta para hablar de él y comentar los motivos por los que lo tengo en tan alta estima.
Tras el trailer, te cuento por qué realmente me encantó.
El sistema de combate
Sin duda, lo mejor del juego para mí.
Como digo, no había jugado a ningún Final Fantasy antes -aunque sí a juegos de rol con combates por turnos- o sea que no estaba virgen en estas lides, pero casi.
El caso es que, una vez empecé a entender el sistema -materias, velocidad, cambio de miembros del equipo, habilidades…- el combate me entusiasmó.
Es más, me gustó tanto, que, a día de hoy, sigo considerándolo el mejor de la saga. Son turnos, turnos, no Active Time Battle con barra de tiempos, como los FF inmediatamente anteriores.
Aquí hay un orden y puedes tardar todo lo que sea en elegir y ejecutar la acción que desees. Y ves claramente los efectos de Prisa y Freno, ya que hay una línea cronológica que va marcando los turnos y los cambios según los personajes cambian de estado.
El sistema es mucho más estratégico y te permite decidir con calma tu siguiente paso, cosa que agradecerás en combates duros y reñidos como contra el eón secreto Ánima.
Me sorprende que no haya salido ningún otro juego de la saga que utilice un combate similar al de éste, porque no somos pocos los fans que lo reclamamos, frente al combate en tiempo real que cada vez impera más en los últimos FF.

La mezcla entre linealidad y mundo abierto
Se criticó mucho que este juego por primera vez en la saga no contara con un mapamundi, sino con un desarrollo algo más lineal.
En mi opinión y como novato en la saga, en ningún momento sentí esa linealidad como un defecto. Creo que el gameplay del juego está bien ajustado y que, llegado un momento dado, ya tienes posibilidades de andar casi por donde quieras.
Además, en ese momento tienes más desarrollados los personajes, por lo que es cuando puedes disfrutar más de esta libertad. Realmente pienso que de qué sirve poder ir a todas partes con un mapamundi si tus personajes no tienen nivel para pelear con los enemigos que aparecen en ciertas zonas y vas a morir en menos de lo que canta un gallo…
En este sentido, el FF XIII sí que me pareció más pasillero, pero en éste creo que está todo bastante bien ejecutado.
Las misiones secundarias
Llegado ese punto de mayor libertad, es cuando puedes conseguir las armas legendarias y cargarte a los eones secretos. Es todo un reto completar el juego o al cien por cien. Y, aunque hay algunas misiones mejores que otras -de hecho, hay algunas desesperantes hasta el absurdo- lo cierto es que cuando logras finalizar cualquiera de ellas el subidón es importante.
Y es que, cuando ya te has acabado el juego (o casi) y te dedicas a subir niveles y a conseguir estos logros que te faltan es cuando FF X muestra realmente todo su potencial. Sobre todo porque tus posibilidades en combate aumentan y el mayor poder de los enemigos proporciona algunas batallas épicas.
Eso sí, el Blitzball -un subjuego deportivo dentro de FF X- aunque entretenido cuando cuentas con un equipo decente, no deja de ser un añadido simpático, pero con un sistema de control de los jugadores muy mejorable.
Los gráficos
Realmente, si a día de hoy yo recomiendo a la gente este Final Fantasy es por su sistema de juego, más que por su apartado técnico. Eso no quita que haya alguno de estos aspectos que se deben mencionar.
Para empezar, fue el primero que apareció para la flamante PlayStation 2, allá por 2001. Gracias a la potencia de la máquina, fue el primer FF completamente en 3D de la historia.
Square pudo dejar de lado los fondos prerenderizados de la saga en la PSX original -que personalmente no me convencían nada y que han envejecido francamente mal en comparación con los anteriores de los juegos 2D- para crear un mundo tridimensional realmente interesante. Precioso en ocasiones, deslumbrante u oscuro en otras.
El diseño de personajes, su modelado y sus animaciones faciales -sobre todo en las abundantes cinemáticas-, estuvieron a la altura. Además de que fue la primera vez en que hablaban.

Los personajes tenían voz
Sí, porque hasta esta entrega, los personajes se comunicaban exclusivamente mediante textos. Desde este momento en adelante lo hicieron con voz.
Puede parecer un paso pequeño, algo que damos por sentado en la actualidad, pero el salto en cuanto a dotar de personalidad a los personajes -sobre todo a los protagonistas- gracias a la voz frente a los capítulos anteriores es grande.
Cuando jugas intercaladamente juegos de Final Fantasy modernos con personajes que hablan con otros más antiguos en los que solo se comunican con textos, lo cierto es que se nota.
Banda sonora de escándalo
Siguiendo con la parte del sonido, tenemos que hablar de Nobou Uematsu, que brilla como de costumbre.
O más.
Probablemente y después del sistema de combate, el punto más alto de este capítulo.
Tengo serias dudas de si ésta es la mejor banda sonora de cualquier FF o ese lugar sigue perteneciendo a Final Fantasy VI con su tema de Terra.
Sea como sea, tengo claro que To Zanarkand, el tema principal de este juego, es top 3 de toda la saga sin lugar a dudas.
Una banda sonora y un tema que escucharás gratamente años después de haber completado la historia.
Un Final Fantasy totalmente cinematográfico
Y si fusionamos los gráficos, las voces, la gran banda sonora y unas escenas cinemáticas que dejaban en pañales a las de los capítulos de PSX, tenemos como resultado un juego que empezaba a desdibujar los límites entre lo cinematográfico y los videojuegos.
Como decía, estos tres puntos -gráficos, cinemáticas y sonido- te introducían más en la trama y te proporcionaban sensaciones distintas, más allá de la diversión de jugar. Te hacía sentir otras cosas, que los sprites de los juegos en 2D y los polígonos temblorosos de la PlayStation 1, no podían.
Recuerdo que al jugar a entregas anteriores, siempre he tenido la sensación de estar jugando a un videojuego. Con éste, por momentos, dicha sensación se perdía, acercándose más a lo que experimentas cuando vas al cine.
Todavía recuerdo la presentación de Ánima o de Yojimbo oscuro previas al combate como si fuera ayer. Y eso me ha pasado con pocos, poquitos juegos:
La historia
Aquí voy a serte sincero: aunque se trata del Final Fantasy con la trama mejor valorada, o, por lo menos, una de las mejores, a mí no me llenó. Salvo escenas y momentos puntuales muy bien narrados -generalmente reservados a Tidus y Yuna- lo cierto es que no me tocó la patata.
Y no lo hizo quizá porque jugué al juego con 18 años y muchas películas, series, novelas y cómics vistos, pero lo cierto es que, lo que es la historia en sí me pareció normal. Bien llevada, pero nada excepcional. Muy japo. Una excusa para un gran juego, la verdad.
Además, los secundarios, incluso los protagonistas, son cascarones con alguna pincelada de personalidad.
Claro, luego he jugado a otros juegos de la saga y en todos los casos la historia me ha parecido siempre inferior a la de éste, o sea que, si te han gustado las tramas de otros FF, la de este te gustará seguro, pero cuando alguien te hablan de «una historia épica y fantástica» pienso que le faltan obras por ver.
El sistema de evolución: el tablero de esferas
Vamos con otro tema controvertido.
Aquí siempre hay disputa entre los que defienden que el sistema permite una libertad de evolución enorme y una genial sensación constante de progreso, frente a los que opinan que, al final del desarrollo, los siete protagonistas pueden ser clones.
Y, lo cierto es que comparto ambas posturas.
Considero un acierto dejar toda esa libertad de elección para construir el personaje como queramos, pero también recuerdo que, cuando completé el tablero con lo todos los personajes, pensé exactamente eso: ahora todos son extremadamente parecidos y puedes lanzar hechizos poderosísimos con un guerrero o utilizar marca blanca con la maga negra.
De todas formas, creo que, all in all, los aspectos positivos ganan a los negativos.
Los combates aleatorios y el ritmo
Bueno, hablaba antes de que este juego es la bisagra de la saga, el punto de inflexión que marca las diferencias entre los FF clásicos y las entregas actuales. Aquí se moderniza sobre todo la parte audiovisual, pero a su vez, continúa reutilizando convenciones del pasado.
Y los combates aleatorios es el ejemplo perfecto. Eran uno de los aspectos más característicos de este tipo de juegos JRPG y FF X lo mantiene.
¿Te cortan el ritmo?
Sí.
¿Pueden ser frustrantes?
También.
Yo no tengo una opinión clara al respecto. Le veo los puntos positivos (normalmente hay tensión al caminar por los escenarios, hasta que alcanzas cierto nivel) pero también negativos, como que pueden ser aburridos, repetitivos y no aportarte mucho cuando tienes un nivel mucho más elevado. Además de que cortan el ritmo de lo que estás haciendo.
En cualquier caso y por si te sirve de consuelo, en este juego hay items que te permiten evitarlos cuando se los equipas a algún personaje, pero lo conseguirás en fases avanzadas de la aventura. Además, en el remake HD puedes desactivarlos directamente desde el menú de opciones.
Aclarado este controvertido punto, a continuación te resumo por qué deberías jugar (o no) esta magnífica obra.

Lo mejor de Final Fantasy X
En mi opinión, deberías jugar a este juego por:
- El sistema de combate.
- La banda sonora.
- (Algunas) misiones secundarias.
- El enfoque cinematográfico.
Lo peor de Final Fantasy X
Lo que a día de hoy ha quedado desfasado:
- Gráficos buenos, pero muy superados hoy en día, aunque mejoran algo con el remaster HD.
- (Algunas) misiones secundarias.
- Los combates aleatorios, hay mejores formas de enfocar el tema de subir de nivel.
¿Es mejor jugar al original o al remaster?
En general, es mejor jugar al remaster.
Casi todos los cambios mejoran al original, excepto quizá las expresiones faciales, que en algún caso pueden ser mejores las del original. Además, tienes opciones como eliminar encuentros aleatorios.
Por eso, si vas a volver a jugar, te recomendaría al 100% que lo hicieras al remaster.
Si es la primera vez que juegas, lo mismo es mejor que lo hagas a la versión original y así entiendas mejor y de primera mano lo que supuso en su momento.
Veredicto: ¿merece la pena jugar a Final Fantasy X hoy?
Sí, merece muchísimo la pena, aunque sea solo por el sistema de combate.
Es un juego que ha envejecido bastante bien y que, salvo el aspecto gráfico y los combates aleatorios que como digo son aspectos ya muy superados, el resto del contenido es vigente al 100% a día de hoy.
Si hablamos de ranking de la saga, en mi opinión y sabiendo que no he jugado a todos, Final Fantasy X ocuparía el segundo lugar, solo por detrás del apoteósico Final Fantasy VI.
Si te van los juegos de rol por turnos -incluyendo los Tactitcal / Strategic Role Playing– o la saga en general, dale una oportunidad.
Eso sí, que no te extrañe ver el marcador de horas por encima de las 100. Parecen muchas. Hasta que quieres conseguir las Armas Legendarias o cargarte a Yojimbo oscuro.
Cuando lo intentes entenderás a qué me refiero.
Nota
Para quien es
✔️ Para quien quiera empezar en Final Fantasy sin necesidad de haber jugado a ninguna entrega anterior.✔️ Para quien busque uno de los mejores sistemas de combate de toda la saga Final Fantasy.
✔️ Para quien disfrute de los juegos de rol con combates por turnos y quiera tiempo para pensar cada movimiento.
✔️ Para quien valore una aventura larga, con bastante contenido secundario y retos capaces de llevar el contador por encima de las 100 horas.
Para quien NO es
❌ Para quien no soporte los combates aleatorios ni las interrupciones constantes mientras explora.❌ Para quien busque un mundo abierto desde el principio y total libertad para recorrerlo.
❌ Para quien necesite gráficos actuales.
Preguntas frecuentes
¿Merece la pena jugar a Final Fantasy X hoy?
Sí, especialmente por su sistema de combate, su música y su enfoque cinematográfico, aunque tendrás que aceptar unos gráficos envejecidos y encuentros aleatorios que hoy resultan bastante pesados.
¿Hace falta jugar a otros Final Fantasy antes?
No, cada entrega principal cuenta una historia independiente, por lo que puedes empezar directamente por Final Fantasy X sin conocer los anteriores.
¿Final Fantasy X tiene combates por turnos?
Sí, utiliza turnos reales y muestra el orden en el que actuarán personajes y enemigos, permitiéndote elegir cada acción con calma y cambiar miembros del equipo durante el combate.
¿Final Fantasy X es demasiado lineal?
Es más lineal que algunas entregas anteriores, pero el recorrido está bien integrado en la historia y más adelante ofrece bastante libertad para volver a lugares y completar contenido secundario.
¿Cuánto dura Final Fantasy X?
La historia principal puede llevar varias decenas de horas, pero completar misiones secundarias, conseguir las armas especiales y enfrentarte a los enemigos opcionales puede elevar fácilmente la partida por encima de las 100 horas.
¿Es mejor jugar al original de PS2 o al remaster?
En general, el remaster es más recomendable por su resolución y sus opciones adicionales, aunque el original conserva mejor algunas expresiones faciales y permite entender el impacto que produjo el juego en su momento.
¿La historia de Final Fantasy X es tan buena como dicen?
Está bien narrada y tiene momentos muy recordados, especialmente alrededor de Tidus y Yuna, aunque en esta reseña la historia se considera correcta más que excepcional y los personajes algo superficiales.
¿El tablero de esferas es complicado?
Al principio puede parecer confuso, pero pronto se entiende y permite decidir cómo evolucionan los personajes a medida que avanzas por sus distintas rutas.
¿Tiene mucho contenido secundario?
Sí, incluye armas especiales, eones secretos, enemigos opcionales, blitzball y varios desafíos, aunque algunas de estas actividades son mucho mejores que otras y unas cuantas pueden resultar desesperantes.
¿Hace falta jugar después a Final Fantasy X-2?
No, Final Fantasy X cuenta una historia completa por sí misma; Final Fantasy X-2 es una continuación opcional para quien quiera regresar a Spira.

Algo que me pareció innecesario, pero que fue consecuente con el gran éxito de FFX fue que tuvo una continuación Final Fantasy X-2.
Cosas de gamers.
Sí, yo no lo jugué porque si ya la historia del X no me entusiasmó, lo que vi del X-2 me echaba completamente para atrás. Sin embargo, mi hermano sí que se lo pasó y me dijo lo que me esperaba, que la historia era una mierda pero que el sistema de combates seguía siendo muy bueno (él había echado todavía más horas que yo al FFX). De todas formas y en general, bastante por debajo del X.