Leí «El señor de las Moscas» (Lord of the flies) hace casi 30 años, a finales de los 90, en el instituto.
Porque nos obligó la profesora de ética, no porque la escogiera yo.
De hecho, entonces, ni la conocía. Ni tan siquiera me sonaba. Ni la obra, ni su autor, William Golding.
Ahora, con el tiempo, eso me resulta curioso. Porque la obra se llevó el Nobel de Literatura en 1983 -no es poca cosa- y, sin embargo, obras mucho menos galardonadas eran bastante más mencionadas y comentadas entonces.
La cosa es que, 30 años después, me acuerdo todavía como empecé el libro con extrañeza. Como pensando «a ver qué m… nos han mandado leer».
Y me acuerdo mucho más de cómo lo acabé. Y la sensación que me produjo:
Bastante destrozado.
Porque esto no es una novela de mi querido Pérez-Reverte donde los buenos ganan, aunque sea pírricamente.
Para nada.
Tampoco hay un Batman o un Goku que salven el día.
No era una novela de aventuras. Tampoco una historia épica de supervivencia. Era algo más incómodo. Algo que te obligaba a preguntarte quién serías tú en esa isla.
Y esa pregunta, con 15 o 16 años, no es algo que uno tenga para nada claro.
Porque el libro no va de niños asalvajados, sino de poder. El individual y el del grupo.
De responsabilidad.
De la presión y de cómo nos comportamos cuando desaparecen las normas externas y solo quedan nuestros instintos.
Siempre he pensado que es una lectura obligatoria para cualquier adolescente. Lo pensaba entonces y lo pienso mucho más ahora. Porque te obliga a pensar. A reflexionar. A posicionarte.
Y, sobre todo, a sospechar de ti mismo.
Ahora la BBC acaba de estrenar una nueva adaptación en 2026. Y creo que es una buena excusa para volver a ese experimento.
Y para hablar de ello.
Aspectos formales de la serie
Pero antes de entrar en lo grueso, hablemos un poco de lo accesorio.
La serie tiene solo cuatro capítulos. Y funciona bien así. No se siente apresurada ni tampoco alargada en exceso, el ritmo es adecuado y eso hace que te la puedas ventilar de una sentada o dos sin problema.
Cada episodio lleva el nombre de uno de los protagonistas: Ralph, Jack, Piggy y Simon. No es un detalle menor, sino que señala un aspecto clave de la trama: esto va de personas, no (solo) de situaciones.
En este sentido, se nota quién es el director: Jack Thorne, el mismo de Adolescencia, otra serie que ya estás tardando en ver y que, de nuevo, cualquier adolescente de un país occidental debería ver por lo menos una vez.
Ambas series comparten su mirada seria hacia el mundo juvenil, sin condescendencia, ni caricatura.
El casting es magnífico, sobre todo para los cuatro protagonistas principales, aunque el que se llevará todos los elogios es el de Jack, quien logra transmitir muchas cosas a la vez -salvajismo, vulnerabilidad, maldad, inocencia- con esa cara tan perfecta que podría ser de mujer.

Asimismo, la ambientación está muy bien trabajada. La isla no es solo un fondo bonito -o terrible, según el momento- sino que se siente real: Idílica. Sucia. Libre. Incómoda. Todo al mismo tiempo.
El maquillaje y el desgaste físico de los personajes ayudan también a dejarse llevar por las imágenes.
Eso sí, hay un aspecto llamativo que no me parece tan acertado: la cámara. Y más concretamente, los enfoques y desenfoques.
Hay escenas con enfoques y desenfoques muy marcados. Excesivamente. Y no termino de entender la intención del director con ello.
Es tan exagerado que, de hecho, algunas escenas parecen grabadas casi con un móvil, al estilo de la primera parte de 28 Años Después (2025). Al no entender el objetivo narrativo, este hecho me sacó de la historia en algún momento, tratando de darle un significado que se me escapaba.
Pese a ello, considero que no es algo a lo que darle demasiada importancia. Es más bien algo cosmético y llamativo.
De qué va El Señor de las Moscas
La serie es bastante fiel a la novela, así que el punto de partida es el mismo:
Un avión cae en una isla desierta y solo sobreviven los niños.
No hay adultos. No hay reglas. No hay estructura.
Al principio intentan organizarse. Elegir un líder. Establecer normas, como mantener el fuego encendido para que puedan rescatarlos. Pero, poco a poco, todo empieza a romperse.
En este sentido, no es una historia de acción, sino, más bien de degradación.
En el centro: liderazgo y grupo, al estilo de lo que ocurría en la magnífica El Experimento (otra de obligado visionado), solo que con niños en vez de adultos.
Y este aspecto es lo realmente interesante de la serie, las distintas formas en que los personales persiguen y ejercen el liderazgo:
- Ralph representa el orden. Quiere normas. Quiere cooperación. Quiere que todo funcione como debería. Pero le falta contundencia.
- Jack representa el carisma. Sabe generar emoción. Sabe crear un enemigo. Sabe construir un “nosotros” fuerte frente a un “ellos”. Y eso arrastra.
- Piggy es la razón. Tiene ideas claras. Entiende la situación. Pero no conecta emocionalmente con el grupo. Y eso, en contextos de tensión, pesa mucho.
- Simon es otra cosa. Es la conciencia. El único que intuye que el monstruo no está fuera, sino dentro.
La serie subraya algo muy actual: el liderazgo no lo gana quien tiene razón, sino quien moviliza emociones. Y eso hoy lo vemos constantemente: en política, en redes sociales, en cualquier grupo humano (o de WhatsApp).
Por eso esta historia, que parte de una situación irreal pero verosímil, sigue siendo tan incómoda:
Porque habla de nosotros.
De nuestra naturaleza.
De nuestros instintos.
De cómo actuaríamos en un escenario sin leyes.
Y, spoiler: no lo hacemos muy bien.
Diferencias entre la novela y la serie

La adaptación me ha parecido bastante fiel en líneas generales a la idea que tenía de la novela (no la he vuelto a releer desde entonces), pero con algún matiz de cambio.
Primero, hay más foco psicológico. La novela era más «fábula», mientras que la serie se detiene más en las miradas, en las dudas, en los silencios. Trata ser más realista.
Segundo, la violencia es más explícita. En el libro el deterioro es progresivo y a veces más simbólico. Aquí se acelera ligeramente y se muestra con mayor crudeza.
Pese a ello, no tengo claro que la sensación de pesimismo que genera su visionado supere a la del libro. Diría que más bien es al contrario. Aunque también es que yo ahora tengo más años y no me enfrento a la obra por primera vez…
Tercero, el simbolismo religioso y metafórico está menos marcado. La novela tiene capas más profundas en ese sentido. La serie es más directa.
En este sentido, hay una situación concreta que en la novela se puede entender claramente como el fin de la civilización, mientras que la serie se centra más en el aspecto dramático del momento.
Cuarto, el ritmo. Como decía antes, son cuatro capítulos no especialmente largos, por lo que la trama se concreta. El crescendo lento pero imparable del libro, gana aquí en intensidad y velocidad.
Y quinto, la estética. En cierto sentido, esos efectos de la cámara contrastan no casan bien con el clasicismo formal que recuerdo del texto original.
En definitiva, nada de esto traiciona la obra, sino que como digo es muy fiel, pero si que hay cambios más o menos ligeros.
Conclusiones
Vaya por delante que me ha parecido una más que buena adaptación.
No sustituye al libro, pero lo actualiza. Lo acerca a 2026 . Lo digo porque existe una película de 1969 que no he visto, pero de la que he leído críticas de todo tipo. Y, sin embargo, dudo que haya muchas, si es que hay alguna, críticas negativas hacia la serie.
Eso sí, sigo pensando que la novela es una lectura fundamental en la adolescencia. Te obliga a plantearte quién eres y a preguntarte qué harías tú. Te ayuda a mirarte al espejo y autodefinirte.
Y eso no es algo que consigan muchas obras. Y menos hoy en día con la carnaza que suelta Netflix cada semana.
Probablemente todos pensemos que nosotros actuaríamos mejor si nos viéramos envueltos en la misma situación, pero…
¿Lo tenemos claro?
Yo por lo menos, no.
Ahí está la incomodidad de su visionado.
Y ahí sigue estando la fuerza de El Señor de las Moscas, más de 70 años después de su publicación.
Ficha técnica
| Campo | Dato |
|---|---|
| Título en España | El señor de las moscas |
| Título original | Lord of the Flies |
| Año | 2026 |
| Tipo | Miniserie |
| Obra original | El señor de las moscas, novela de William Golding publicada en 1954 |
| Creación / adaptación | Jack Thorne |
| Guion | Jack Thorne |
| Dirección | Marc Munden |
| Producción | Callum Devrell-Cameron |
| Producción ejecutiva | Joel Wilson, Jamie Campbell, Jack Thorne, Marc Munden, Nawfal Faizullah, Cailah Scobie, Amanda Duthie |
| Reparto principal | Winston Sawyers, Lox Pratt, David McKenna, Ike Talbut |
| Personajes principales | Ralph, Jack, Piggy, Simon |
| Otros personajes | Roger, Sam, Eric, Maurice, Bill, Robert, Percival |
| Música | Cristobal Tapia de Veer; tema principal y música adicional de Hans Zimmer y Kara Talve |
| Fotografía | Mark Wolf |
| Montaje | Matyas Fekete, Andonis Trattos |
| Temporadas | 1 |
| Episodios | 4 |
| Títulos de episodios | Piggy, Jack, Simon, Ralph |
| Duración aproximada | 4 episodios de unos 60 minutos |
| Género | Drama, aventura, supervivencia, thriller psicológico |
| País | Reino Unido / Australia |
| Idioma original | Inglés |
| Productoras | Eleven, One Shoe Films |
| Distribución internacional | Sony Pictures Television |
| Cadena / plataforma original | BBC iPlayer, BBC One y Stan |
| Estreno original | 8 de febrero de 2026 |
| Disponible en | BBC iPlayer / BBC One en Reino Unido; Stan en Australia; Netflix en Estados Unidos |
| Rodaje | Malasia y Reino Unido |
| Premisa | Un grupo de niños queda aislado en una isla tras un accidente aéreo y trata de organizarse sin adultos, hasta que el orden inicial se rompe y el grupo deriva hacia la violencia, el miedo y la lucha por el poder. |
Nota
Para quien es
✔️ Para adolescentes y adultos con ganas de enfrentarse a una historia que remueve.✔️ O para quien disfrute de las obras incómodas.
✔️ Si te van las historias sobre poder, liderazgo y miedo.
✔️ Eres de miniseries buenas, breve, serias y con fondo.
Para quien NO es
❌ Para quien busca evasión pura.❌ Si prefieres una serie amable o buenrollista.
❌ Si esperas más acción que reflexión.
Preguntas frecuentes
¿La serie es fiel a la novela?
Sí en el argumento principal. Cambia el enfoque hacia un análisis más psicológico y visual y menos simbólico.
¿Cuántos capítulos tiene?
Cuatro, cada uno titulado con el nombre de un protagonista.
¿Es recomendable para adolescentes?
Sí, especialmente como complemento a la lectura del libro. Aunque puede impactar más vista desde la adultez, tras haber ganado unos años de experiencia.
¿Y para adultos?
Totalmente.
¿Es mejor el libro o la serie?
El libro es más simbólico y profundo. La serie es más directa y emocional. Son experiencias distintas. Si solo puedes acceder a una (¿por qué?) quédate con el libro, pero te perderías una muy buena miniserie.
¿Por qué sigue siendo relevante en 2026?
Porque habla de liderazgo, poder y comportamiento de grupo. Y eso no pasa de moda. Más bien al contrario.

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