Algo se ha roto en el mundo digital este año que hemos dejado atrás:
- Arturo García (Cerdo Estratega) cambia el marketing por la carpintería.
- Isra Bravo anuncia que deja el copy para escribir libros.
- Fran, de EmprendeMelón se jubila.
- Genbeta cierra para siempre.
- JotDown y AcademiaPlay se lo piensan.
Y encima, Robe Iniesta, el mejor poeta del rock patrio, se nos va a mejor vida.
Vaya tela de año.
En mi caso, para no variar, también ha sido un año de cambios drásticos. En mi vida y en mi negocio, que hasta ahora venía siendo un poco lo mismo.
Como cada año, te escribo en un post todo lo que ha pasado y los motivos de tomar cada decisión, por si te encuentras en alguna situación parecida y quieres información de primera mano antes de dar un paso en falso.
Por eso y también para mi, para ordenar mis ideas y recordar por qué hice cada cosa, aquí va mi resumen de 2025 y lo que se viene en 2026.
Que no es poco.
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El resumen de 2025
Este año ha sido uno de cambio. De transición. Y, como cada modificación importante a estas alturas de la vida, cuesta.
Por eso no ha sido un ejercicio fácil, pero, a su vez ha sido muy bonito.
Te voy a explicar los motivos por cada una de las partes involucradas:
- La personal.
- La laboral.
- Mis inversiones, que tienen un peso considerable en las decisiones que he tomado.
Voy a intentar resumir de forma concisa lo que ha dado de sí cada apartado
#1. En lo personal
Trabajar una media de 60 horas por semana en 2024 tenía un sentido:
Poder aumentar el colchón económico al máximo, para tener un crío en 2025 con la mayor tranquilidad posible.
Y, tras un embarazo de riesgo, largo y tortuoso, en junio nació Enrique.
Con él, todas las ideas preconcebidas que tenía de la paternidad se fueron al garete. En mi caso quedó claro que estaba a verlas venir y que desconocía totalmente lo que supone.
Pese a ello, desde el primer momento estoy muy, muy contento con el gordito, que ha pasado a ser el centro de nuestra vida.
Como no podía ser de otra forma.
Si eres padre ya sabrás lo que significa.
Y si no lo eres quédate con la idea de que todo cambia más de lo que crees. Y de que cada día es una nueva aventura, con parte extremadamente divertidas y otras que no lo son nada en absoluto.
Sí, ése creo que es un buen resumen de lo que es ser padre por primera vez.
Por otro lado, dentro de la parte personal, también teníamos previsto un cambio de domicilio, pero el embarazo de riesgo -Sofi se tuvo que quedar desde la semana 20 en cama- y alguna otra razón que te cuento más adelante, han hecho que pospongamos esto por lo menos un año y medio.
Por lo menos, que quizá se vaya más lejos en el tiempo.
#2. En lo laboral
Si en lo personal ha habido un cambio muy relevante, la parte profesional, no se queda atrás. Y es que, encima esta parte tiene varios frentes:
- Mi empresa.
- Mi negocio de consultoría.
- La parte de formación y mentoring.
- Mis proyectos personales.
Pues todas, absolutamente todas, se han visto ya modificadas sustancialmente o lo van a ser en breve.
Mi empresa
Como ya te conté en su momento, vendí mis participaciones del holding a mis socios en abril, aunque, en realidad, ya estaba totalmente desvinculado del día a día desde enero.
Eso significa que dejé de lado el proyecto en el que llevaba metido 12 años (8 a tiempo completo).
De la noche a la mañana, mi día a día cambió radicalmente: ya no tenía que abrir el PC y ver cómo habían ido las ventas el día anterior, los canales de tráfico y los pagos.
Ahora tocaba otra cosa.
Y el primer día daba cierto vértigo, aunque como tenía otros temas, rápidamente se me paso.
Además, en las condiciones de la venta, acordamos un año de colaboración por mi parte, en forma de consultoría de negocio, centrada más en la parte operativa y las empresas offline que en la online, que era de la que me encargaba hasta entonces.
En abril de 2026 se acaba este periodo de consultoría, aunque, dados los buenos resultados que estamos obteniendo, lo mismo damos pie a otro tipo de colaboración, probablemente con otro tipo de proyectos no vinculados al sector digital.
Ya veremos.
Lo que sí que te puedo decir es que estoy muy contento tanto de cómo ha sido la transición de salida como de este año de colaboración con los socios del canal offline, con los que colaboraba menos desde dentro. Lo que no deja de ser curioso.
Mi trabajo como consultor
Una vez que salí del día a día de la empresa, el vértigo ese que te mencionaba se evaporó rápidamente porque desde febrero intensifiqué mi trabajo con uno de mis clientes, Disruptivos, dedicándole 20h a la semana a ayudarles a la transformación de la agencia en consultora.
Como me suponía, dado que ya habíamos colaborado en varios proyecto en el pasado y conocía a la capa directiva de la empresa, el trabajo en sí ha estado muy bien a todos los niveles.
Por eso, aunque teníamos acuerdo cerrado hasta fin de este año, lo vamos a prorrogar unos meses más.
Con ciertos cambios, eso sí.
En cuanto al resto de clientes, pues he ido concluyendo colaboraciones con la mayoría. Y como ya comenté en mi newsletter (suscríbete gratis aquí), no he buscado nuevos, sino más bien todo lo contrario.
El motivo no es otro que tenía claro que ser padre requiere horas. Y prefiero robárselas al trabajo que al entrenamiento diario o al sueño.
Así que, con vistas a dejar de ofrecer servicios, decidí no coger nuevos clientes de consultoría de negocio.
Una pena en cierto modo, porque he tenido que rechazar algún proyecto potente que me hubiera gustado ejecutar, pero, cuando no hay espacio para todo, antes de entrar, dejen salir.
Mi labor docente
En la parte de formación presencial, pese a que lo que quería es reducir mi participación en el Máster de Marketing de ESESA -la escuela con la que llevo colaborando desde que lanzaron este Master- no ha podido ser.
Es más, no solo no se ha reducido sino que ha aumentado: me estoy encargando por primera vez de dirigir los TFMs (Trabajos de Fin de Máster) de los alumnos, además de impartir mis dos asignaturas tradicionales.
Esto sí que es despedirme por todo lo alto, porque lo que he dejado claro antes de aceptar es que este es mi último año como docente. Por lo menos con esta dedicación.
Eso sí, dar una masterclass de ecommerce o de IA no lo descarto. Pero eso, temas mucho más livianos y que me requieren poca o nula dedicación.
Y esto es todo por la parte de formación presencial.
En la pata online, tenía en mente haber lanzado dos nuevos cursos, cosa que ha sido materialmente imposible de realiza.
Pese a que ya los tenía planteados, no pasa absolutamente nada por no montarlos. De nuevo, he preferido priorizar otros temas por encima de éste. Todo en orden.
Por cierto, ya te voy comentando que, en esto de mis formaciones online se avecinan cambios significativos en 2026.
Proyectos personales
Como habrás podido comprobar si estás suscrito a mi newsletter o me sigues en LinkedIn o en mi canal de YouTube, el ritmo de publicación de contenidos ha disminuido de forma importante tras el nacimiento de Enrique.
El motivo es el que te podrás imaginar, con un matiz:
Si ya no busco clientes, sino dejar de dar servicio, publicar artículos en el blog se convierte en un pasatiempo y no en negocio.
Y sí, varios años atrás, cuando no tenía el negocio de consultoría, pero sí tiempo, se lo he dedicado al blog por afición.
Ahora que no lo tengo, la verdad es que me ha costado continuar escribiendo por lo menos hasta el cierre de año y no hacer antes una pausa indefinida, que sí voy a realizar ahora.
Por lo menos tal y como he venido haciendo los últimos años porque, de nuevo, de cara a 2026 habrá cambios aquí. Más abajo te los cuento.
#3. Mis inversiones
Aquí sí que ha seguido (casi) todo igual.
Y es que, en general, no me puedo quejar: los fondos me han dejado una rentabilidad más que decente (10%) y las acciones se han salido. Es lo que tiene tener Nvidia y Palantir en cartera, con rendimientos superiores al 500% desde que compré hace algún año ya.
Eso sí, en inmobiliario ahí sigo con mi casa inquiokupada.
Por lo menos ya me han dado fecha del juicio: abril de 2027.
Sí, de 2027. Cuando el contrato se extinguió en 2023.
4 años para poder recuperar tu casa. Y eso sin hablar de las deudas que me van a dejar y del estado en que voy a recuperar el piso.
En fin, esta es la ley que rige este país que tenemos y que ha tenido dos consecuencias:
La primera, que ha sido otro de los motivos por los que no nos hemos mudado antes. Hasta que no se resuelva del todo, mejor no dar pasos en ningún sentido.
Y la segunda, que el dinero que tenía reservado en cuenta para la compra de la casa nueva no se va a quedar parado en el banco 2 o 3 años, sino que ya lo estoy invirtiendo.
De todas formas y aunque esto aumentará el rendimiento obtenido estos próximos años en la parte de las inversiones, no era para nada imprescindible.
No, porque mis rendimientos actuales junto con la venta de la empresa, me han permitido lograr lo que llevo persiguiendo muchos años:
Alcanzar la libertad financiera.
Que en mi caso no consiste en tener un Lambo en la puerta.
Ni cenar cada día en un Estrella Michelin.
Pero si lo es poder dedicarme al 100% a lo que quiera cada día a partir de ahora, que, en un porcentaje alto del tiempo será simplemente ser padre.
Lo que voy a hacer con el resto de horas, te lo cuento en el punto siguiente, pero como te decía, se acabó eso de dar servicios definitivamente.
Se cierra una etapa.
Fin de ciclo.
Sayonara, baby.
Al final no va a ser en 2025 como tenía previsto, pero sí en 2026. A los 42 años, dos más tarde de lo que me propuse en su momento.
Pese al retraso, not bad.
Mis planes para 2026
Dicho esto, ¿me voy a tumbar a la bartola y a tragarme todas las series de Netflix, HBO y Apple TV que tengo pendientes?
No.
Tengo otros planes que me atraen más. Que son los siguientes.
#1. En lo personal
Muy breve y muy sencillo. Mi prioridad para este año es la que te he mencionado: dedicar más horas a la familia.
Y mira que 2025 ha sido el año que más tiempo hemos pasado juntos sin lugar a dudas.
Pero es que lo disfruto mucho. Me lo paso realmente bien con ellos, así que toca ampliar estos ratos.
Por supuesto, voy a continuar durmiendo mis 7-8 horas diarias y entrenando 50 minutos cada jornada. Esto es algo que me impuse hace varios años ya y que no tiene vuelta atrás.
- Familia.
- Entrenamiento.
- Descanso.
Ése es mi plan general.
Sencillo, ¿verdad?
Lo es.
Y me gusta que sea así.
#2. En lo profesional
Ya te he contado lo más importante, que es que dejo definitivamente de dar servicios, pero te concreto cómo voy a hacerlo en cada frente:
En Disruptivos reduzco mi colaboración de las 20h semanales actuales a 10h nada más. Y eso durante los próximos entre 3 y 6 meses. No más.
Mi foco será doble:
- Dejar documentados y bien armados todos los procesos de consultoría de cada tipo de negocio (no es lo mismo lo que requiere un ecommerce, que uno basado en captación de leads, o que un SaaS)
- Automatizar todas las partes que se pueda.
En este sentido, N8N, Gemini y Notebook es un stack de trabajo absolutamente brutal para cualquier consultor. Son como un sueño hecho realidad.
Si eres consultor de negocio digital me imagino que ya las estarás usando.
Si no lo eres, pero te lo planteas, ponte a testearlas pero ya.
En serio, me lo agradecerás.
En Yo pongo el hielo y en ESESA acabo mi colaboración en abril y mayo respectivamente.
Con esto se cierra una etapa importantísima en mi carrera: 13 y 7 años de dedicación respectivamente, poca cosa…
Aunque, como te decía antes ya veremos si surge algún tema nuevo con mis ex-socios o no, pero en cualquier caso sería un negocio nuevo y distinto.
Por lo pronto, en este primer semestre, doy por concluida mi etapa en estos dos.
Por último, esto te puede interesar:
Voy a dejar de ofrecer mi formación online.
Sí, voy a dejar de vender mis cursos para siempre.
No tengo contemplada la fecha todavía porque va a depender de ciertos factores que no están definidos ahora mismo, pero la decisión está tomada.
La forma de cerrar la venta también tengo que publicarla.
La tengo en mi cabeza, pero todavía no la he redactado, así que ya te la explicaré cuando llegue el momento.
Ya te digo que habrá alguna sorpresilla.
Por si te preguntas si el motivo es porque se han quedado obsoletos, la respuesta es que no.
Están igual de vigentes que nunca. Es lo que tiene centrarse en las bases de una materia y no en los artificios de moda.
El motivo es otro.
El que te cuento a continuación.
#3. Proyectos personales
Lo saco fuera de lo laboral porque, en realidad ya no va a tener sentido incluirlo dentro.
En este caso, este año voy con dos proyectos.
Por un lado, esta web que estás leyendo.
Yago Gonzalez – Negocio Digital (yagogonzalez.com)
Bien, pues lo que he decidido tras darle muchas vueltas es que mi web, que hasta ahora venía centrándose en contenidos de Negocio Digital, amplía sus miras y se va a enfocar en temas de Cultura Digital.
Porque el concepto de Cultura Digital engloba todo lo relativo a negocios digitales, pero abarca mucho más. Como el entretenimiento, la tecnología y otros contenidos diferentes.
Entonces, la web cambiará.
Mucho o poco la verdad es que no lo sé, porque, de momento no hay fecha para el cambio, ni tampoco cuál va a ser el alcance (¿rediseño?, ¿recategorización?, ¿solamente otro tipo de contenidos?).
Lo que si que se modifica es el objetivo: ya no escribo por negocio, sino por ocio. Porque me gusta y me apetece. Lo que lo hace mucho más llevadero.
Cuando llegue la hora, en el segundo semestre de 2026, me pondré manos a la obra y aterrizaré todo del todo.
Empezaré a crear los contenidos nuevos -que ya tengo más 30 anotados- y, una vez publicados, ya daré las explicaciones y motivos pertinentes de las modificaciones.
En un post como éste.
Pero de momento quédate con que voy a mantener el dominio (ha sido la decisión que me ha llevado más tiempo tomar) y no voy a tirar tampoco de subdominios.
Antes de ese segundo semestre en el que empezaré con el cambio, en estos primeros meses, mi foco va a estar en mi otro proyecto.
O, mejor dicho, en el de mi pareja.
Pincelada de Historia
Se trata de un proyecto muy chulo que trata de ayudar a alumnos y profesores a disfrutar de una asignatura realmente apasionante. Por lo menos cuando te la cuentan bien.
Es un proyecto que abarca web (pinceladadehistoria.com), redes sociales y libros físicos. Eso por lo pronto, porque tiene pinta de que añadiremos algún activo mas.
El proyecto cuenta con una base sólida:
- De contenidos.
- De seguidores.
- De posibilidades.
Pero hay que redefinir el negocio por completo, ya que, hasta ahora solo monetizaba mediante los royalties que le da a Sofía la editorial por la venta de los libros y con algunas colaboraciones con empresas demasiado puntuales.
La idea es hacer del proyecto una fuente de ingresos mensuales recurrentes, que no serán ninguna locura -sobre todo el primer año- pero que probablemente harán que Sofía deje de dar clase para centrarse exclusivamente en esto.
Es lo que tiene haberla convencido hace tiempo de las ventajas que ofrece la inversión en vez de guardar el dinero en la cuenta del BBVA al nada por ciento de rendimiento.
De momento ya he empezado con los básicos de cualquier proyecto digital:
- Plan de negocio.
- Objetivos.
- El ownership del proyecto: cuentas, contraseñas, migraciones de hostings y dominios… La puesta a punto básica antes de empezar con la parte estratégica.
La verdad es que tengo ganas de comprobar si soy capaz de crear un negocio de algo tan apartado de mi core como la enseñanza de Historia en Secundaria.
Y las redes sociales, que las odio me gustan poco.
Pero como siempre digo:
Hemos venido a jugar.
El año que viene por estas fechas te contaré qué tal se nos ha dado la partida.
#4. Inversiones
Por último, están las inversiones.
Hasta ahora las que he llevado a cabo han sido todas bastante pasivas, pero ya estoy empezando a realizar otras de carácter más activo.
Las que me han funcionado continuarán igual, pero ahora añado una capa de acción y dedicación que se supone que aumentará mi rentabilidad unos cuantos puntos.
De momento, los primeros experimentos están saliendo realmente bien y por eso me ocurre lo mismo que con Pincelada de Historia: me muero de ganas de poder hincarle el diente bien y dedicarle más horas.
Todo se andará que de momento ya sabes que mis prioridades son otras 😉
Conclusiones
2024 fue el último año de la subida en todo. En mi negocio y en mi vida.
2025 ha sido el punto de inflexión.
Y 2026 va a ser el que comience la pendiente descendente.
Si has cogido la bici por gusto y te has hecho unas cuantas decenas de kilómetros por carretera o terreno, salvo que seas un poco masoca, sabrás que lo que mola no es la subida, sino el descenso.
Y eso es lo que me toca empezar a partir de ahora. Así que no puedo estar más ilusionado.
Eso sí, no ha sido una escalada fácil. Para nada.
Han sido muchos años que han tenido momentos duros. Y muy duros.
Se me vienen a la mente 3 o 4 ahora mismo que no le deseo ni a mi peor enemigo y que me han tenido muchas semanas de noches en vela.
Pero una vez llegado a este momento, considero que, pese a todo, ha merecido la pena.
Por eso, espero que este artículo consiga una cosa.
Una sola cosa:
Que te encienda una llamita.
Que te refresque la memoria con esos sueños que tenías, no de niño, sino ya de adulto. En la universidad o similar.
Sueños mucho más realistas, pero todavía sin ser machados y arrinconados en lo más os curo de tu cerebro por la carrera de la rata en la que nos vemos inmersos a partir de esa edad.
Si una vez llegado aquí, este artículo te ayuda a pelear por tus sueños, te motiva o, por lo menos, te los ha hecho recordar, habrá cumplido su objetivo.
Feliz 2026.

Hola Yago, hace cerca de 1 año y 6 meses estuviste dando un taller sobre ecomerce en Segovia, alumnos del grado superior de marketing y publicidad, yo soy Marcos, no se si te acordarás, resulta que intente empezar tu curso, y al cabo de un mes lo deje, por otros motivos y no lo volví a tocar, pero resulta que siempre lo he visto muy buen negocio, el de tener tu tienda online.
Resulta que cuando acabe el grado y empece con las prácticas fue un subidón por que aprendí mucho y pude mejorar, pero me dio mucho bajón cuando me dijeron que no me iban hacer contrato, así que decidí irme a Suiza a trabajar el verano de 2025, y al volver en septiembre empezaba el curso, en ciencia de datos, que ahora mismo estaba estudiando para los finales y justo vi tu correo, de este artículo, y ahora llevo uñcerca de un mes otra vez intentando sacar mi tienda online adelante gracis a tu curso y formación, gracias por esos dos días que yo recuerdo mucho, un abrazo Yago enhorabuena por ser padre y gracias espero que podamos vernos otro día 💪🏻💪🏻💪🏻
Muy buenas Marcos, me acuerdo de ti. Veo que sigues con esa actitud emprendedora y con ganas de hacer cosas que es la que te va a llevar lejos. Me alegra de que te sirvieran tanto las clases como mi curso, pero es lo que comentas, Hay que ponerse a hacerlo y dedicarle tiempo. Vamos, ser un poco «cabezón» con el tema hasta que sale. Luego es mucho más llevadero todo. Me alegro mucho de saber de ti, un abrazo grande y feliz año!