Si en mi reseña de Leviathan Wakes comentaba que el título de la primera novela de The Expanse hacía referencia al Leviatán, la gigantesca criatura marina de la tradición bíblica que representa una fuerza monstruosa y prácticamente imposible de controlar, en esta segunda entrega, James S. A. Corey vuelve a recurrir a una figura literaria.
Calibán, uno de los personajes de La tempestad, de William Shakespeare, es una criatura de aspecto monstruoso sometida al dominio del hechicero Próspero, que intenta controlarla, pero que también se rebela contra él.
De nuevo, la referencia encaja bastante bien con lo que nos vamos a encontrar aquí, con diferentes facciones intentando aprovecharse de un monstruo que no se deja domar por las buenas.
Dicho esto, esta segunda novela mejora a Leviathan Wakes en prácticamente todos los aspectos. Sin cambiar casi nada la fórmula, aprovecha el estupendo universo que ya conocemos para desarrollar más personajes, ampliar las implicaciones del conflicto y contar una historia que resulta más fácil de seguir.
Todo ello manteniendo la acción, los aspectos científicos y ese componente de intriga detectivesca que ya teníamos en la primera entrega.
El argumento de Caliban’s War
La historia continúa después de los acontecimientos de Leviathan Wakes, con la Tierra, Marte y el Cinturón manteniendo un equilibrio político precario.
En Ganímedes, uno de los satélites de Júpiter, un incidente militar acaba provocando una crisis entre las dos grandes potencias del Sistema Solar. Y detrás de lo ocurrido hay algo más que las habituales disputas entre terrestres y marcianos.
Mientras tanto, la protomolécula sigue evolucionando en Venus y la tripulación de la Rocinante continúa involucrándose en conflictos mucho más grandes de lo que les corresponden.
En medio de todo esto aparece Prax, un científico de Ganímedes que busca a su hija desaparecida y termina colaborando con Holden y su tripulación.
Este último punto mantiene una conexión evidente con el primer libro. Si en Leviathan Wakes acompañábamos a Miller en la búsqueda de Julie Mao, aquí tenemos otra investigación relacionada con una desaparición, la de la hija de Prax.
Por tanto, no desaparece ese componente detectivesco que los autores utilizan para hacer avanzar la historia y descubrir los diferentes elementos del conflicto.
Pero la principal novedad está en que ahora podemos observar lo que sucede desde bastantes más puntos de vista, especialmente desde las instituciones políticas de la Tierra y el ejército marciano.
Algo que le sienta estupendamente a la novela.
Más personajes, más política y una historia mejor contada
Una de las particularidades de Leviathan Wakes fue su estructura narrativa, que alternaba capítulos entre Holden y Miller. Dos personajes bastante diferentes que permitían observar el mismo conflicto desde perspectivas opuestas.
El problema es que aquello hacía que nos centráramos sólo en dos personajes, limitando lo que podíamos conocer del resto y de otras situaciones. Además, los autores introducían tantísimos acontecimientos que, en ocasiones, costaba seguir todo lo que estaba ocurriendo.
En Caliban’s War se amplían los puntos de vista con Prax, Bobbie Draper y Chrisjen Avasarala, junto con Holden. Y curiosamente, con más personajes y una trama política más desarrollada, me ha resultado bastante más sencillo seguir la historia.
Puede que sea porque ya conocemos el funcionamiento del Sistema Solar, sus facciones y buena parte de los personajes. O quizá porque los autores han encontrado un equilibrio mejor entre acción, diálogos y desarrollo de acontecimientos.
En cualquier caso, la sensación es que todo está mejor organizado. Siguen pasando muchas cosas, pero tienes tiempo para comprender su importancia y se sigue muy bien toda la historia.
Avasarala es muy top
Para mí, el personaje más interesante de esta segunda entrega es Chrisjen Avasarala.
Su posición dentro de la administración terrestre nos permite conocer las tensiones políticas desde un lugar al que no teníamos acceso en la primera novela. Y no solamente las relaciones entre Tierra, Marte y el Cinturón, sino también los intereses enfrentados dentro del propio Gobierno terrestre.
Avasarala es inteligente, manipuladora cuando lo necesita y tiene una gran capacidad para manejar a quienes la rodean. Además, sus diálogos aportan algunos de los mejores momentos del libro, con esa mezcla de mala leche, ironía y experiencia política que caracteriza al personaje.
Sus capítulos permiten entender que las decisiones de ciertos gobernantes no responden a lo que resulta mejor para la población, sino a rivalidades personales e intereses particulares, con personas intentando aprovecharse de cualquier situación. Vamos, como en Succession pero en el espacio.
Esto añade una dimensión que ya existía en Leviathan Wakes, pero que aquí pasa a ocupar un lugar central.
Y es que, como comentaba en la reseña anterior, el universo de The Expanse me gusta mucho entre otras cosas porque sus conflictos y reacciones resultan creíbles. Los de la clase política también.
Bobbie Draper y Prax
La otra gran incorporación es Bobbie Draper, una marine marciana que nos permite conocer mejor la mentalidad militar de Marte.
Hasta ahora habíamos visto las diferencias políticas entre las distintas facciones, pero Bobbie añade una perspectiva más personal sobre el ejército marciano, su disciplina y la manera en que sus soldados entienden su relación con la Tierra.
Además, su presencia permite desarrollar uno de los aspectos más interesantes de estas novelas: cómo afectan las condiciones físicas de cada entorno a los personajes, a las armas que pueden usar y a la tecnología disponible.
Prax, por su parte, es probablemente el personaje que menos me ha interesado de los nuevos protagonistas. Su búsqueda es importante para la historia y funciona bien como hilo conductor, pero me resulta menos atractivo que Avasarala o Bobbie. Por algo éstas dos continuarán dando caña en posteriores novelas de la saga.
En cualquier caso, tener varios puntos de vista beneficia al conjunto, porque cada uno aporta información diferente. Y conforme sus historias empiezan a relacionarse, vas entendiendo mejor todas las dimensiones del problema al que se enfrentan.
También continúa el desarrollo de Holden y de la tripulación de la Rocinante, que poco a poco van dejando de ser los personajes relativamente sencillos y clichés que conocimos al comienzo de la saga.
Ganímedes y la ciencia de The Expanse
Si hay algo que me encanta de estas novelas es la manera en que James S. A. Corey construye un futuro tecnológicamente avanzado, pero condicionado por limitaciones físicas, políticas y económicas que resultan bastante razonables.
En Caliban’s War seguimos encontrando detalles interesantes sobre los viajes espaciales, la gravedad y el funcionamiento de las armas, pero también se profundiza en aspectos del universo que normalmente reciben mucha menos atención.
El mejor ejemplo es Ganímedes.
Este satélite de Júpiter es uno de los principales centros de producción de alimentos para las poblaciones del Cinturón y los planetas exteriores. Su infraestructura agrícola resulta fundamental para millones de personas que viven en lugares donde producir alimentos es realmente complicado.
Y en el libro se desarrolla una idea tristemente presente en nuestra realidad: una batalla puede tener consecuencias mucho más importantes que las bajas militares o las instalaciones destruidas.
Si dañas un centro de producción alimentaria del que dependen otras colonias, estás creando un problema económico y humanitario que puede extenderse mucho más allá del lugar donde se ha producido el enfrentamiento.
Además, no hablamos de cultivos convencionales. En un satélite helado, alejado del Sol y sin una atmósfera adecuada, producir alimentos requiere instalaciones artificiales, energía, sistemas de protección y una infraestructura bastante compleja.
Me gusta que los autores dediquen tiempo a explicar estas cuestiones, porque hacen que el universo tenga una consistencia que, dentro de la ciencia-ficción, pocos logran.
La acción te agota
También continúa destacando todo lo relacionado con las armas y la acción militar.
En Leviathan Wakes destacaba el tratamiento de las batallas espaciales, donde las distancias, aceleraciones y trayectorias condicionan lo que pueden hacer las naves y sus tripulantes.
Aquí seguimos encontrando ese cuidado por los detalles, pero también se amplía a diferentes situaciones de combate.
No es lo mismo utilizar un arma en una nave espacial que hacerlo en una instalación presurizada o en un entorno con una gravedad diferente a la terrestre. Las condiciones físicas importan, y los personajes tienen que adaptar sus decisiones a ellas.
Además, los autores consiguen introducir estos detalles sin abrumar. Explican lo suficiente para que entiendas qué está ocurriendo y por qué determinadas decisiones tienen sentido.
Precisamente ese equilibrio entre aventura y ciencia es uno de los motivos por los que disfruto tanto de The Expanse.
Acción, investigación y terror: una fórmula que sigue funcionando
Pese al mayor protagonismo de la política, Caliban’s War sigue siendo una novela con bastante acción. No es Asimov precisamente.
La investigación relacionada con la desaparición de la hija de Prax mantiene el componente detectivesco del primer libro, mientras que los acontecimientos de Ganímedes y las tensiones militares permiten introducir enfrentamientos y situaciones de bastante intensidad.
Y todo ello relacionado con la protomolécula, que continúa siendo el elemento más diferencial y a la vez poco creíble de la saga.
Aquí vuelven a aparecer criaturas que acercan bastante ciertos pasajes del libro al género de terror, aunque sigo pensando que esta parte es de lo menos interesante de la saga.
Los monstruos cumplen su función, que es generar una amenaza capaz de alterar el equilibrio existente y hacer avanzar la historia. Sin embargo, sigo la obra destaca más cuando desarrolla conflictos humanos o describe una situación militar que cuando intentan provocar miedo, aunque también lo consigue.
En cualquier caso, el ritmo es muy bueno y las diferentes tramas consiguen que siempre tengas ganas de continuar leyendo.
Caliban’s War, libro vs serie de The Expanse
Si has leído mi reseña anterior, sabrás que creo que merece la pena disfrutar tanto de los libros como de la adaptación televisiva.
En el caso de Caliban’s War, la historia se desarrolla principalmente durante la segunda mitad de la segunda temporada y los primeros seis episodios de la tercera.
La adaptación mantiene los acontecimientos y personajes fundamentales, aunque introduce bastantes cambios en su desarrollo.
Uno de los más importantes es que Avasarala aparece desde la primera temporada de la serie, mientras que en los libros no la conocemos hasta esta segunda entrega.
Creo que es una decisión acertada por parte de la serie, porque permite desarrollar antes el componente político y explicar mejor cómo funciona la política de los bandos enfrentados y los intereses de la Tierra.
También encontramos otros cambios interesantes, sin entrar en spoilers importantes:
- Soren desaparece de la adaptación. Su papel en la trama política del libro se elimina y se reorganizan algunas de las situaciones relacionadas con Avasarala.
- Los enfrentamientos con los híbridos cambian. La serie modifica el desarrollo de determinadas escenas, especialmente las relacionadas con Bobbie, buscando un resultado más visual y dramático.
- La evolución de Bobbie es diferente. Su relación con el ejército marciano y las circunstancias que condicionan sus decisiones se desarrollan de otra manera.
- El conflicto entre Tierra y Marte tiene mayor presencia visual. La serie amplía determinadas situaciones militares y políticas que en la novela se desarrollan de una forma más concentrada.
- Los acontecimientos se reorganizan. Como en la primera adaptación, se modifican tiempos, situaciones y personajes secundarios para que las diferentes tramas funcionen mejor en televisión.
Pese a estos cambios, creo que la adaptación conserva prácticamente todo lo importante.
Además, las diferencias aportan cosas interesantes a cada versión. La serie puede mostrar situaciones políticas y militares desde fuera de los protagonistas, mientras que el libro permite profundizar mucho más en sus razonamientos y en los detalles científicos y técnicos del universo.
Ambas se complementan bastante bien. Si ya has visto la serie, merece la pena leer la novela, especialmente por la mayor profundidad del componente político y por los detalles de Ganímedes y los combates.
Y si todavía no has visto The Expanse, la adaptación también tiene mucho que ofrecerte.
Lo mejor y lo peor de Caliban’s War
Lo mejor de esta segunda entrega es que consigue desarrollar las bases de Leviathan Wakes sin perder lo que la hacía funcionar.
Tenemos más personajes, más política y un universo que continúa creciendo, pero la historia resulta más sencilla de seguir. Algo que agradezco bastante, porque uno de los problemas que tenía con la primera entrega era precisamente la acumulación de acontecimientos.
También me parece que los nuevos personajes encajan muy bien. Especialmente Avasarala, que aporta una perspectiva política interesantísima y algunos de los mejores diálogos de la novela.
Bobbie es otra incorporación estupenda, mientras que Prax, aunque cumple perfectamente su papel en la historia, me resulta menos atractivo que los otros dos.
En cuanto a la construcción del mundo, todo lo relacionado con Ganímedes me ha encantado. Su importancia económica para los habitantes del Cinturón, los problemas que provocan los enfrentamientos y las consecuencias sobre el suministro de alimentos ayudan a entender mejor cómo funciona este Sistema Solar.
Y seguimos teniendo acción muy bien desarrollada, con detalles técnicos que hacen creíbles las situaciones y permiten entender por qué los personajes toman determinadas decisiones.
En el lado negativo, las criaturas relacionadas con la protomolécula siguen pareciéndome menos interesantes que los conflictos humanos.
Tampoco todos los puntos de vista tienen el mismo interés, aunque esto último no me ha supuesto ningún problema importante durante la lectura.
De hecho, la principal diferencia respecto a Leviathan Wakes es que aquí apenas he tenido momentos en los que necesitara parar para recordar qué estaba ocurriendo o cómo habíamos llegado a una situación determinada.
Conclusiones: ¿merece la pena leer Caliban’s War?
Sí, especialmente si te gustó Leviathan Wakes.
Creo que es una segunda entrega superior, que aprovecha muy bien las bases de la anterior para desarrollar un universo más amplio, con personajes más interesantes y una dimensión política mucho más elaborada.
Además, se mantiene aquello que más me gustaba de la primera novela: una ciencia ficción espacial relativamente creíble, con tecnologías que tienen limitaciones, sociedades que dependen unas de otras y conflictos que responden a intereses económicos y políticos bastante humanos.
Todo ello contado mediante una aventura que se lee estupendamente y en la que siempre tienes ganas de avanzar al siguiente capítulo. Incluso deja un cliffhanger final que invita a empezar inmediatamente el tercer libro, Abaddon’s Gate.
Si en la primera novela los autores construían los cimientos de The Expanse, aquí empiezan a aprovechar de verdad las posibilidades de ese universo.
Y queda muchísimo por contar.
Ficha técnica de Caliban’s War
| Dato | Información |
| Título | Caliban’s War |
| Título en español | La guerra de Calibán |
| Saga | The Expanse |
| Libro | 2 de 9 |
| Autor | James S. A. Corey |
| Autores tras el seudónimo | Daniel Abraham y Ty Franck |
| Género | Ciencia ficción, space opera |
| Editorial original | Orbit |
| Publicación original | 26 de junio de 2012 |
| Primera edición española | Ediciones B / Nova, 2017 |
| Traducción española | David Tejera Expósito |
| Extensión | 624 páginas en la edición de Orbit; 640 en la edición española de 2017 |
| Ambientación | Sistema Solar colonizado |
| Protagonistas principales | James Holden, Chrisjen Avasarala, Bobbie Draper y Prax Meng |
| Valoración | 4/5 |
Nota
Para quien es
✔️ Para quien haya disfrutado con Leviathan Wakes y quiera continuar la saga.✔️ Para quien valore la ciencia ficción espacial con un universo creíble y bien desarrollado.
✔️ Para quien disfrute con la intriga política y los conflictos entre diferentes facciones.
✔️ Para quien haya visto la serie y quiera profundizar en los aspectos científicos y políticos de la historia.
Para quien NO es
❌ Para quien no haya leído Leviathan Wakes y pretenda empezar directamente por esta novela.❌ Para quien no disfrute con las tramas políticas.
❌ Para quien prefiera una ciencia ficción centrada exclusivamente en desarrollar ideas, con poca acción.
Preguntas frecuentes
¿Caliban's War es el segundo libro de The Expanse?
Sí. Caliban's War, publicado en 2012, es la segunda novela de la saga The Expanse, escrita por James S. A. Corey, y continúa los acontecimientos de Leviathan Wakes.
¿Es mejor Caliban's War que Leviathan Wakes?
Para mí, sí. Amplía los puntos de vista, desarrolla mejor la política y resulta más fácil de seguir, manteniendo la acción y la construcción del universo que destacaban en la primera novela.
¿Hay que leer Leviathan Wakes antes de Caliban's War?
Sí, es muy recomendable. La segunda novela continúa directamente los acontecimientos de la primera y da por conocidos sus personajes, facciones y conflictos principales.
¿Qué significa Calibán en el título del libro?
Calibán es un personaje de La tempestad, de William Shakespeare, una criatura monstruosa sometida al poder de Próspero. Su figura permite establecer un paralelismo con los intentos de controlar las amenazas de esta segunda novela.
¿Qué parte de la serie adapta Caliban's War?
Su historia se desarrolla principalmente durante la segunda mitad de la segunda temporada y los primeros seis episodios de la tercera temporada de The Expanse.
¿Hay muchas diferencias entre Caliban's War y la serie?
Sí. La serie adelanta la presentación de Avasarala, elimina personajes como Soren y modifica algunos enfrentamientos con los híbridos, aunque mantiene los acontecimientos fundamentales.
¿Caliban's War tiene más política que Leviathan Wakes?
Sí. La incorporación de Avasarala permite conocer mejor los conflictos internos del Gobierno terrestre y las relaciones entre Tierra, Marte y el Cinturón.
¿Caliban's War es ciencia ficción dura?
Tiene elementos de ciencia ficción dura, especialmente en el tratamiento de la gravedad, las armas, los viajes espaciales y las condiciones de vida en las colonias. Sin embargo, sigue siendo principalmente una space opera.
¿Es difícil leer Caliban's War?
En mi caso, me ha resultado más accesible que Leviathan Wakes. Aunque amplía los personajes y las tramas políticas, resulta más sencillo seguir los acontecimientos y comprender cómo se relacionan.
¿Caliban's War termina su historia o tiene un cliffhanger?
Resuelve una parte importante de los conflictos de esta segunda novela, pero termina con un cliffhanger que prepara directamente la siguiente entrega, Abaddon's Gate.

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