Lo que más me gusta son los monstruos vol. 2 es un cómic bueno. Muy bueno, de hecho. Muy bueno de verdad. Pero viene después de una primera parte que, para mí, era una obra maestra, y eso hace que sea imposible valorarlo de forma justa e independiente..
Cuando escribí la reseña sobre Lo que más me gusta son los monstruos vol. 1, la idea principal era que aquello no funcionaba solo como un cómic. Era también un objeto artístico, una especie de cuaderno ultravitaminado, una obra que no se creó para leerse únicamente de izquierda a derecha, sino para explorar cada página.
Y es que, el primer volumen tenía mucho de sorpresa y descubrimiento. No solo por el dibujo, que era una pasada, sino por la sensación de estar ante un objeto raro, medio diario, medio cómic, medio exposición de arte en papel.
Una obra que no te ofrecía únicamente seguir una historia, sino pararte a mirar cómo estaba contada, cómo estaba dibujada y en la que cada página parecía hecha desde un lugar profundo y personal.
Índice de Contenidos del Artículo
Opinión rápida sobre Lo que más me gusta son los monstruos volumen 2
En este segundo tomo buena parte de eso sigue funcionando: Emil Ferris mantiene su estilo, su densidad, su forma de mezclar monstruos, trauma, identidad, familia y belleza sucia.
La diferencia está en que ya llegas prevenido. Ya sabes más o menos qué tipo de experiencia vas a encontrar y aunque el resultado sigue siendo muy potente, el impacto no puede ser el mismo.
No lo digo como reproche. Es imposible impactar como lo hace el volumen 1 cuando te enfrentas a él por primera vez.
Este volumen 2 sigue estando muy por encima de la media, pero me ha parecido menos redondo, menos sorprendente y algo más irregular que el anterior.
Pero aun así y por dejarlo calor desde ya, si te gustó el primer tomo, tienes que leer este.
Dicho esto, me ha parecido un cómic menos equilibrado que el anterior: mientras lo leía, muchas veces estaba fascinado por lo que veía (cómo para no), pero no siempre igual de atrapado por lo que me contaba.
Aquí la parte visual sigue empujando muchísimo y cada página es una sorpresa, pero la narración pesa más, se dispersa más y «cuenta menos» que en el anterior.
No es un problema grave, porque la obra mantiene una identidad potentísima, pero sí marca la distancia entre “esto es muy bueno” y “esto es una obra maestra”.
Quizá lo que marca diferencia sea el efecto sorpresa del primer tomo, mientras que aquí ya conoces el lenguaje y sabes que vas a encontrarte dibujos a bolígrafo, páginas densas, referencias al terror clásico, monstruos que son refugio y amenaza, y una protagonista que mira el mundo desde un lugar que mezcla inocencia, miedo, deseo y rabia.
Sigue siendo un cómic muy bueno y diferente a todo lo publicado ahora mismo, lo que ocurre es que se compara contra sí mismo y ahí sale perdiendo.
Aunque no por mucho.

De qué trata Lo que más me gusta son los monstruos vol. 2
Sin entrar en spoilers, Lo que más me gusta son los monstruos vol. 2 continúa la historia de Karen Reyes y su forma de entender el mundo a través del dibujo, los monstruos, el misterio y las heridas familiares.
Karen sigue investigando, recordando, imaginando y reconstruyendo lo que ocurre a su alrededor. El cómic mantiene el peso de personajes como Deeze y los Silverberg, y vuelve a moverse en ese Chicago de finales de los sesenta.
Pero lo importante no es solo “qué pasa”.
La historia avanza, pero lo hace a través de asociaciones, recuerdos, dibujos, obsesiones, miedos y fragmentos. Como si Karen no pudiera contar el mundo de forma ordenada porque el mundo tampoco se lo ha ofrecido así.
Ferris no simplifica, no aligera y no parece demasiado interesada en ponértelo fácil. Vamos, como en el volumen anterior.
¿Hace falta leer Lo que más me gusta son los monstruos vol. 1 antes?
Sí.
No empezaría por Lo que más me gusta son los monstruos volumen 2 bajo ningún concepto. Puedes entender cosas, claro, pero perderías gran parte del peso emocional, visual y narrativo de la obra.
Este segundo tomo funciona como continuación directa. Si entras directamente aquí, te falta la mitad del viaje.
Así que la recomendación es sencilla: antes de adentrarte aquí, lee primero el volumen 1. Y si ya lo leíste hace tiempo, quizá no sea mala idea repasarlo antes de entrar en este.
Lo mejor de Lo que más me gusta son los monstruos vol. 2
Pues son varias cosas, la verdad. Por eso es una obra que recomendaré siempre, especialmente por esto.
El dibujo de Emil Ferris sigue siendo una barbaridad
Aquí no hay demasiada discusión: Emil Ferris sigue dibujando como si tuviera todo el tiempo del menudo en completar cada página. Lo de este cómic, visualmente, es una auténtica pasada.
Composición, textura, ritmo interno, uso del color, expresividad, acumulación de detalles y, sobre todo, personalidad.
Como mencionaba antes, hay páginas que no se leen del tirón, sino que se recorren. Te obligan a detenerte, a mirar esquinas, a volver atrás y a fijarte en cómo una imagen aparentemente caótica tiene más control del que parece.
El formato de cuaderno sigue siendo una decisión creativa clave. Esa apariencia de libreta escolar hace que todo parezca más íntimo. Como si no estuviéramos leyendo un cómic terminado, sino entrando en el espacio mental de Karen. Así lo sentía mientras lo disfrutaba.
Además, Ferris muestra una gran capacidad para mezclar belleza y fealdad.
Lo monstruoso no aparece solo como algo terrorífico, sino también como metáfora, ya que es la forma de protegerse de la protagonista. Una identidad a la que acudir cuando el mundo “normal” resulta bastante más violento que cualquier criatura de película antigua.
En definitiva, el dibujo justifica la lectura por sí solo pero hay más cosas que me han gustado.
La ambición de la obra
Se agradece leer una obra que no quiere ser cómoda, ni rápida, ni fácilmente consumible y explicable. Tienes que leerla para entenderla.
En un momento en el que buena parte del contenido cultural parece diseñado para ser consumido, explicado y olvidado en la misma tarde -por supuesto, sin salirte de unos raíles muy definidos- este cómic exige otro tipo de relación con el lector.
Se olvida de estos límites. Los pone a prueba.
Se nota que nace de dentro y que no es un cómic de encargo, sino una obra que quiere trascender el medio.
Karen y la mezcolanza de… todo
Karen es una protagonista potente. Su mirada convierte todo lo que toca en otra cosa. La realidad, en sus manos y en sus lápices, pasa por el filtro del miedo, la fantasía, el deseo, la cultura popular y los monstruos.
Es un cómic sobre una niña que crece. O más bien madura, porque implica entender cosas que quizá preferiría no saber.
Todo esto aderezado con esa mezcla de terror clásico, melodrama familiar, investigación, y memoria histórica que tan bien funcionaba en el primer capítulo.

Lo peor de Lo que más me gusta son los monstruos volumen 2
Para mí, Lo que más me gusta son los monstruos volumen 2 pierde frente al primero en tres cosas.
La sorpresa es la más evidente.
El primer tomo tenía el impacto de descubrir un lenguaje. Este segundo ya trabaja dentro de ese lenguaje. Lo mantiene, lo expande en algunos puntos y lo lleva hasta el cierre, pero es imposible generar dos veces una primera impresión.
El ritmo también me parece más irregular.
Hay momentos en los que el cómic fluye con muchísima fuerza -igual o más que antes- y otros en los que se atasca un poco en su propia densidad. Quizá debido a esa ambición de la que te hablaba. No todas las catedrales pueden, ni deben, ser San Pedro. Pero cada hoja aquí lo pretende.
Y luego está la sensación de conjunto.
Este segundo me ha parecido algo más disperso, como si quisiera cerrar, ampliar, explicar a la vez. No diría que esté mal construido, pero en ciertos momentos no he sabido decir a dónde nos quería llevar.
Sigue siendo una lectura muy recomendable. Simplemente, no me parece tan perfecta como la primera.
De hecho, el cierre no me ha dejado una sensación tan redonda como esperaba. Quizá porque haya un tercer volumen en marcha, pese a ciertas diferencias entre la autora o la editorial. Si no fuera el caso, el cierre desde luego no sería satisfactorio para mí.
Conclusiones
Lo que más me gusta son los monstruos vol. 2 es una secuela muy buena de una obra maestra. Esa es su virtud y también su problema.
Como cómic, está muy por encima de la media. Como experiencia visual, sigue siendo una locura. Como continuación, funciona. Como cierre, cumple a medias. Pero como segundo impacto después del primer volumen, inevitablemente se queda por debajo.
No todo puede sorprenderte dos veces de la misma manera. Emil Ferris ya había hecho lo más difícil: crear un lenguaje propio. Este segundo tomo lo mantiene, lo expande y lo lleva hasta el final con una personalidad que sigue siendo apabullante.
La magia del primer encuentro no se repite, pero tampoco desaparece. Está ahí, más domesticada por nuestras propias expectativas, menos sorprendente, quizá algo más pesada en algunos tramos, pero todavía muy por encima de la mayoría de cómics que vas a leer este año. O en tu vida.
Por eso me parece una lectura imprescindible. Sin ser una obra tan redonda como aquella, sigue siendo un cómic enorme, raro, bello, incómodo y a contracorriente. Solo que esta vez ya sabíamos que el monstruo sí existía.
Ficha técnica
| Campo | Dato |
| Título exacto | Lo que más me gusta son los monstruos volumen 2 |
| Año | 2024. Edición española: abril de 2024 / 11-04-2024. Edición original inglesa: 28-05-2024 |
| Duración / extensión | 420 páginas en edición española. 412 páginas en edición original inglesa |
| Director / autora | Emil Ferris |
| Reparto principal / personajes | Karen Reyes, Deeze, Anka Silverberg. También pesa el entorno del edificio y la comunidad de Karen |
| Género oficial | Novela gráfica; cómic de autor; ficción; con elementos de novela negra, misterio y thriller |
| País | Estados Unidos como obra original; edición española publicada por Reservoir Books |
| Disponible en | Tapa blanda con solapas y eBook de diseño fijo. Compra/consulta en Penguin, Todos tus libros, Amazon, Agapea, Casa del Libro, FNAC y El Corte Inglés |
Nota
Para quien es
✔️ Para quien leyó y disfrutó el primer volumen.✔️ Para quien busca una novela gráfica ambiciosa, personal y visualmente descomunal.
✔️ Para quien entiende el cómic como algo más que una historia contada con viñetas.
✔️ Para quien disfruta perdiéndose en páginas densas, llenas de detalles y capas.
Para quien NO es
❌ Para quien no haya leído el primer volumen.❌ Para quien busque una lectura ligera o rápida.
❌ Para quien necesite una trama muy ordenada y directa.
Preguntas frecuentes
¿Merece la pena Lo que más me gusta son los monstruos vol. 2?
Sí. Merece la pena si leíste y disfrutaste el primer volumen. Es una continuación muy buena, visualmente espectacular y con la misma personalidad de Emil Ferris, aunque inferior al primer tomo.
¿Es mejor que Lo que más me gusta son los monstruos vol. 1?
No. Para mí, el primer volumen es superior. Tenía más impacto, más sorpresa y una sensación de obra maestra que este segundo no alcanza del todo.
¿Hace falta leer antes el primer volumen?
Sí. Lo que más me gusta son los monstruos volumen 2 no es una buena puerta de entrada. Funciona mucho mejor si ya conoces a Karen Reyes, su mundo y la forma en la que Emil Ferris construye la historia.
¿Es una lectura fácil?
No especialmente. Es un cómic denso, visualmente recargado y narrativamente exigente. No es difícil por capricho, pero sí pide tiempo, atención y cierta paciencia.
¿Qué edición se reseña?
La edición española publicada por Reservoir Books.

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