The Mandalorian and Grogu era una película a la que le tenía ganas.
No en vano la serie original es una de las mejores piezas de Star Wars -reciente o no- y que gusta incluso a quienes el universo de los Skywalkers no les hace especialmente tilín.
Y la película nos da más de lo mismo.
¿No querías caldo? Pues toma dos tazas.
Y es que, estamos ante una película ligera, entretenida y muy fácil de ver.
Una aventura simpática, enfocada principalmente a niños y familias, que cumple como entretenimiento para una tarde de verano. Pero nada más, lo que sabe a poco viniendo de donde viene.
Índice de Contenidos del Artículo
Argumento
Tras la caída del Imperio, la Nueva República sigue intentando poner algo de orden en una galaxia en la que todavía quedan demasiados problemas por resolver.
Din Djarin vuelve a aceptar una misión acompañado por Grogu, que continúa aprendiendo a su lado y metiéndose en líos con una facilidad admirable.
A partir de ahí, la película encadena localizaciones, encuentros, criaturas y escenas de acción siguiendo una estructura muy parecida a la de la serie.
A su favor hay que decir que la historia se entiende perfectamente aunque no hayas visto todas las temporadas de The Mandalorian, porque el argumento es sencillo y la relación entre los dos protagonistas queda clara enseguida.
Además, pese a su duración un poco más elevada de lo que merece, el ritmo se mantiene más o menos constante, aunque con algunos altibajos de interés que se acaban cada vez que Grodu aparece en pantalla.

Lo mejor de The Mandalorian and Grogu
Como en cualquier obra de la saga, nos encontramos con cosas muy interesantes.
La relación Mando-Grogu
Como no podía ser de otra forma, lo mejor continúa siendo la relación entre Mando y Grogu.
Los dos tienen química y resulta agradable volver a verlos juntos. Grogu, además, tiene tanto carisma que consigue sacarte una sonrisa incluso cuando el humor es bastante sencillo. De hecho, muchas escenas funcionan únicamente porque él está en pantalla haciendo alguna de sus “cosas”.
La película intenta profundizar algo más en la relación entre ambos, aunque, sinceramente, no llega a emocionar tanto como pretende en cierto momento de la trama.
Aquí John Favreau no logra lo que David Filloni consigue a menudo en sus piezas de la saga, que es emocionar. La intención está ahí, pero le falta fuerza a la escena para que esos momentos dejen verdadero poso.
Y eso que la escena tiene cierta tensión y, si no has visto ni leído nada sobre la película antes de ir al cine, puede que no tengas claro el desenlace.
El antagonista
Otro punto que destaca es la aparición de Embo, el cazarrecompensas enemigo con estética samurái.
Y es que, la saga está muy influenciada desde sus orígenes por el manga («se inspira» en la historia de Lone Wolf and Cub).
No habla ni aparece lo suficiente como para comprender realmente al personaje, pero su diseño y su presencia están muy por encima todos los secundarios. E incluso que la película en sí.
Cada vez que entra en escena atrae todas las miradas.
Es una pena que aquí no se le dedique más tiempo, pero estoy seguro que dará bastante juego en otra película o en una futura temporada de la serie.

La animatrónica
Otro de los puntos fuertes.
Aquí Favreau continúa con el buen hacer de la serie y las criaturas físicas encajan perfectamente en este universo y aportan una textura que siempre agradezco frente al abuso de escenarios y personajes digitales habitual en otras producciones de la saga.
Tiene personalidad y se diferencia, pero siempre eres consciente que estás viendo Star Wars. Tiene mérito.
El apartado artístico
Y, más allá de la animatrónica, en general, tanto el apartado visual como la música están muy bien y un peldaño por encima de la serie.
Eso sí, el salto existe, pero es pequeño.
Las escenas de acción tampoco son malas -en The Mandalorian nunca lo han sido-, aunque personalmente esperaba bastante más de una producción creada para estrenarse en salas.
Lo peor de The Mandalorian and Grogu
El principal problema es que la película tiene muy poca ambición.
Su guion podría haberse convertido sin demasiados cambios en un arco de cuatro o cinco capítulos de la siguiente temporada.
La estructura es episódica, las distintas partes están claramente separadas y nunca aparece esa sensación de estar viendo una historia que necesitaba realmente llegar al cine.
Es más, la trama me parece menos inspirada que los mejores arcos de la propia serie. Y eso tiene bastante delito, porque The Mandalorian es una gran serie que ya había demostrado que podía contar historias con tensión, emoción y profundidad.
El enfoque tan infantil limita todavía más sus posibilidades. Una película dirigida a niños no tiene por qué ser simple, plana o previsible -que se lo digan a Pixar y sus películas con más capas que una cebolla- pero aquí se evita cualquier punto que pueda complicar demasiado las cosas.
Y lo peor, como digo, es que había mimbres para plantear un reto mucho mayor para los protagonistas. Algo que afectara de verdad a su relación o que les obligara a evolucionar. Sin embargo, todo avanza por un camino demasiado seguro. O sencillo, si lo prefieres.
No hay apenas desarrollo de personajes. Mando y Grogu siguen teniendo química, pero su relación no cambia lo suficiente, lo que abunda más en la sensación de “arco de la serie” de la película.
Los secundarios, por su parte, cumplen su función y desaparecen.
Rotta, el hijo de Jabba the Hutt, es probablemente el menos plano de todos y por eso acaba destacando, aunque tampoco te esperes nada complejo. Eso sí, da la sensación de que podría asumir un papel más importante en futuras historias.
Sigourney Weaver viste mucho la pantalla cuando aparece, aunque su participación es poco más que un cameo. Además, por la temática, resulta difícil no acordarse constantemente de su papel en Avatar.
Por otro lado, el momento especialmente complicado para Mando que te comentaba antes que sí consigue generar tensión se resuelve mediante una solución bastante sacada de la manga. Eso resta fuerza a la escena y vuelve a demostrar que la película no está dispuesta a asumir demasiados riesgos.
Y para acabar, el final sigue esa misma línea: es funcional y previsible. Cierra lo que tiene que cerrar, de la forma que tiene que hacerlo, pero sin sorpresas, no vaya a ser que rompamos algo…

Veredicto
The Mandalorian and Grogu no es una mala película. Es entretenida, tiene buen ritmo durante buena parte del metraje y Grogu sigue funcionando cada vez que aparece en pantalla.
Como plan familiar, especialmente con niños, cumple perfectamente. También puede disfrutarla cualquiera que no haya visto la serie, porque no exige demasiados conocimientos previos.
Pero si seleccionas mucho los estrenos que ves en cine, este no debería estar entre los primeros de tu lista.
La película ofrece prácticamente lo mismo que la serie, solo que un poco más grande, (algo) más bonito y menos inspirado que sus mejores arcos.
Una gran serie merecía una película más ambiciosa. Esta se conforma con disfrazar cuatro o cinco capítulos y estrenarlos en cine.
Muchos mimbres para tan poco cesto.
Ficha técnica
| Campo | Dato |
| Título | Star Wars: The Mandalorian and Grogu |
| Año | 2026 |
| Duración | 2 horas y 12 minutos |
| Director | Jon Favreau |
| Reparto principal | Pedro Pascal, Sigourney Weaver y Jeremy Allen White |
| Género | Acción y aventura |
| País | Estados Unidos |
| Disponible en | Cines |
| Spoilers en esta reseña | No |
| Nota | 3 de 5 |
Nota
Para quien es
✔️ Para seguidores de Mando y Grogu.✔️ Para niños y familias que quieran pasar una tarde entretenida en el cine.
✔️ Para quien busque una película ligera que no tenga que pensar.
Para quien NO es
❌ Para quien no disfrute de Grogu.❌ Para quien busque una historia profunda o adulta de Star Wars.
❌ Para quien espere un salto claro respecto a la serie.
❌ Para quien seleccione mucho las películas por las que paga una entrada de cine.
Preguntas frecuentes
¿Merece la pena ver The Mandalorian and Grogu?
Sí, si buscas una aventura familiar, ligera y entretenida. Si esperas una gran película de Star Wars o un salto importante respecto a la serie, probablemente te sepa a poco.
¿Parece una película o varios capítulos de la serie?
Parece un arco de cuatro o cinco capítulos enlazados. Tiene algo más de presupuesto y un acabado ligeramente superior, pero su estructura continúa siendo muy televisiva.
¿Es una película infantil?
Está claramente enfocada a niños y familias. Los adultos pueden disfrutarla, pero ese enfoque limita la profundidad y la ambición de la historia.
¿Hace falta haber visto The Mandalorian?
No. Conocer la serie ayuda a entender mejor la relación entre Mando y Grogu, pero la trama es sencilla y cualquiera puede seguirla.
¿Qué es lo mejor de The Mandalorian and Grogu?
La química entre Mando y Grogu, el carisma de este último, la animatrónica y el enemigo con estética samurái.
¿Qué es lo peor de la película?
Su falta de ambición, el escaso desarrollo de personajes y la sensación constante de estar viendo varios capítulos de la serie unidos.

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