Proyecto Salvación, como se ha titulado en España Project Hail Mary, empieza con un planteamiento muy reconocible para seguidores del escritor Andy Weir: un hombre despierta en una nave espacial, no recuerda quién es, no sabe exactamente qué hace allí y tiene que empezar a reconstruir su situación con lo que tiene delante.
En este caso hablamos de Ryland Grace, un profesor de ciencias interpretado por Ryan Gosling, que poco a poco entiende que su misión no es precisamente pequeña: hay un problema que amenaza a la Tierra y él tiene que intentar solucionarlo.
Dicho así puede sonar a película espacial de héroe típico, pero Proyecto Salvación va por otro lado. Por el de una aventura científica, emocional y bastante luminosa.
En este sentido, es una película amable. Muy amable, de hecho. Y tiene algo que se agradece en estos tiempos de dramas y epopeyas: te deja mejor cuerpo después de verla.
Es una obra simpática, que, pese a sus más de dos horas y media de duración, nunca decae ni pierde el interés.
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The Martian, E.T. y Star Trek clásico: ¡fusión!
La comparación con The Martian es inevitable. No solo porque detrás de ambas novelas esté Andy Weir, sino porque el mecanismo narrativo es muy parecido: una persona atrapada en una situación complejísima, problemas científicos que se narran de forma muy amena, toques de humor para rebajar la tensión y una confianza absoluta en que pensar bien antes de actuar es lo único que puede salvarte la vida.
En The Martian, esto funcionaba porque la película convertía cada problema en algo muy concreto: comida, oxígeno, comunicación, energía, distancia. Proyecto Salvación es parecido pero a una escala mayo, ya que aquí no se trata solo de sobrevivir una persona, sino toda la raza humana.
También toma mucho de E.T. en la forma en la que la película nos muestra lo desconocido. Lejos del miedo puro y más bien desde el asombro. No diré mucho más sobre ello ya que no quiero hacer spoilers.
Otro de sus referentes innegables es el Star Trek más clásico. Por el enfoque del problema y por su resolución: ciencia, diálogo, cooperación, confianza en la inteligencia y en la posibilidad de tender puentes.
Esa ciencia ficción que cree que el universo es peligroso, pero comprensible. Que el otro puede ser un extraño, pero no necesariamente enemigo. Y que el primer impulso no tiene por qué ser disparar, sino entender.
Si conectas con este tono sci-fi más idealista y menos duro que, por ejemplo, The Expanse, la película te gustará.
Ryan Gosling y sus flashbacks

Ryan Gosling está muy bien como Ryland Grace, aguantando casi todo el peso de la película, al igual que hacía Matt Damon en The Martian.
La película juega a su favor con una pequeña trampa inicial: en los primeros compases parece casi una máquina del espacio. Está solo, analiza, deduce, prueba, se equivoca, corrige y vuelve a probar.
El personaje tiene ese aura de héroe espacial que, incluso en la peor situación posible, parece capaz de encontrar la solución montando un laboratorio con tres cables, una libreta y una larga noche.
Pero la película no lo deja ahí por mucho tiempo. Porque gracias al abundante uso de flashbacks lo humaniza. Y mucho. Es un cerebro resolviendo problemas, pero también una persona. Con pasado, dudas, miedo y cierta torpeza social y emocional.
Los recuerdos nos dan contexto a nosotros, le dan vulnerabilidad a él y hacen que lo que ocurre en la nave no sea solo una sucesión de pruebas científicas, sino una forma de entender mejor quién es él y por qué hace lo que hace.
Lo mejor de Proyecto Salvación
Tiene muchas cosas que celebrar la película, pero hay una que sobresale inequívocamente por encima del resto.
Rocky
Rocky es lo mejor de Proyecto Salvación.
Sí, por encima de Gosling.
No quiero contar demasiado, porque parte de la gracia está en llegar a él con la menor información posible. Pero sí se puede decir esto: Rocky es el gran puntazo de la película.
El personaje que cambia la energía de la historia, que le da alma y que convierte la aventura espacial de supervivencia en algo bastante más especial y que hará que la recuerdes.
Por eso entiendo perfectamente que se quiera promover al personaje en las conversaciones sobre los Oscar y otros premios. Y sí, puede sonar raro visto desde desde fuera, pero tiene sentido cuando ves la película.
Rocky tiene presencia, carisma, emoción y una capacidad enorme para sostener escenas con ¿diálogos? de lo más simple.
La relación que se construye a su alrededor es lo que más acerca la película a ese espíritu de E.T. del que hablaba antes. Hay descubrimiento, hay humor, hay ternura y sí, también alguna trampa para que nos caiga mejor de lo normal, pero se la dejamos pasar por lo bien que nos cae el extraterrestre.

Una ciencia ficción amable (y orgullosa de ello)
Otro de los grandes aciertos es que Proyecto Salvación abraza su buenrollismo. No intenta disimularlo. No mete cinismo para parecer más adulta. No parece avergonzada de querer emocionar.
De hecho, hay momentos en los que la película aprieta bastante el botón emocional y puede que eso no guste a todo el mundo, pero a mí me parece que es parte de su identidad.
Proyecto Salvación quiere ser una película de ciencia ficción para mucha gente. Quiere entretener, emocionar, explicar sin aburrir y hacer que el espectador salga del cine con una sensación agradable.
Además y para los amantes de la ciencia ficción más pura, el componente científico está bastante bien integrado: la película convierte los problemas en escenas y no escoge la solución fácil de soltarnos una explicación larga, sino que hace que la ciencia sea una herramienta narrativa.
Ryland Grace tiene que entender, probar y resolver. Y nosotros disfrutamos viéndolo.
Una aventura familiar
También me parece destacable que, pese a su duración, sea una película bastante accesible.
No son los 90 minutos habituales en películas familiares, pero no se hace pesada para ningún tipo de público porque tiene capas suficientes para que la disfruten perfiles distintos.
Quien quiera aventura espacial y ficción la tiene. Quien quiera ciencia, también. Quien quiera emoción, la va a encontrar. Y quien solo quiera pasar un buen rato con Ryan Gosling, tampoco va mal encaminado.
Y bueno, además está Rocky 🙂
Lo peor de Proyecto Salvación
Lo peor está muy relacionado con lo mejor. Su amabilidad es una virtud, pero a veces la película se pasa un poco.
Hay momentos en los que todo parece calculado para que te sientas bien, para que sonrías, para que te emociones y para que pienses que, en el fondo, la humanidad igual no está tan perdida.
La comparación con The Martian también juega un poco en su contra. Si has visto la película de Ridley Scott, o si conoces bien la fórmula de Andy Weir, parte del mecanismo te va a resultar familiar.
La diferencia es que Proyecto Salvación tiene a nuestro querido extraterrestre y una carga emocional distinta, pero la sombra de The Martian está ahí.
Veredicto
Proyecto Salvación es una película de ciencia ficción amable, luminosa y muy disfrutable. Quizá demasiado amable en algunos momentos, pero es un defecto menor.
Funciona por muchas cosas: por Ryan Gosling, por su estructura de puzzle científico, por esa mezcla de humor y emoción que recuerda inevitablemente a The Martian, y sobre todo por Rocky, ese nuevo E.T. que se convierte en el núcleo de la película sin necesidad de explicar demasiado.
No reinventa la ciencia ficción espacial, pero recupera esa forma de aventura más optimista que no está presente en casi ninguno de los últimos grandes exponentes del género.
Y cuando acabas de verla, lo haces con una sonrisa y buenos recuerdos, lo que está fuera del alcance de la mayoría de estrenos actuales. Por eso y por todo lo demás, no te la pierdas.
Ficha de Proyecto Salvación
| Campo | Dato |
| Título | Proyecto Salvación |
| Título original | Project Hail Mary |
| Año | 2026 |
| Duración | 156 minutos |
| Dirección | Phil Lord y Christopher Miller |
| Guion | Drew Goddard, basado en la novela de Andy Weir |
| Reparto principal | Ryan Gosling, Sandra Hüller, James Ortiz, Lionel Boyce, Milana Vayntrub y Ken Leung |
| Género | Ciencia ficción |
| País | Estados Unidos |
| Distribución en España | Sony Pictures |
| Disponible en | Cines y plataformas digitales, según disponibilidad |
Nota
Para quien es
✔️ Para quien disfrutó con The Martian.✔️ Para quien quiera ciencia ficción amable, emocional y luminosa.
✔️ Para quien busque una película familiar sin que eso signifique tonta.
✔️ Para quien quiera salir del cine con buen cuerpo.
Para quien NO es
❌ Para quien busque ciencia ficción realista o muy adulta.❌ Para quien tenga alergia al buenrollismo.
❌ Para quien no soporte que una película apriete (un poco de más) el botón emocional.
Preguntas frecuentes
¿De qué va Proyecto Salvación?
Proyecto Salvación cuenta la historia de Ryland Grace, un profesor de ciencias que despierta en una nave espacial sin recordar quién es ni cuál es exactamente su misión. Poco a poco descubre que debe resolver un problema que amenaza a la Tierra.
¿Proyecto Salvación está basada en un libro?
Sí. Está basada en Project Hail Mary, la novela de Andy Weir, autor también de The Martian.
¿Se parece a The Martian?
Sí. La comparación es inevitable por el tipo de protagonista, el uso de problemas científicos como motor narrativo, el humor y la supervivencia espacial. La diferencia es que Proyecto Salvación tiene una carga emocional más marcada.
¿Quién es Rocky en Proyecto Salvación?
Rocky es uno de los grandes aciertos de la película y el personaje que acaba robando buena parte de la función. Conviene saber lo menos posible antes de verla.
¿Es una película familiar?
Sí, dentro de lo que cabe para una película de ciencia ficción de más de dos horas y media. Tiene aventura, humor, emoción y un tono muy amable.
¿Cuánto dura Proyecto Salvación?
Proyecto Salvación dura aproximadamente 156 minutos, algo más de dos horas y media.
¿Merece la pena ver Proyecto Salvación?
Sí, especialmente si te gusta la ciencia ficción optimista, emocional y basada en personajes. No es una película perfecta, pero sí una de esas que te dejan mejor cuerpo al salir.

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