Atiende, que aquí hay miga, porque la historia de producción de esta película resulta casi tan interesante como la propia cinta.
En 2023, Warner Bros. decidió cancelar su estreno, pese a que estaba terminada y había costado unos 70 millones de dólares hacerla. El motivo era puramente económico: la compañía pretendía obtener una deducción fiscal de unos 30 millones enterrando el proyecto.
La decisión provocó numerosas protestas entre profesionales del cine y aficionados a los Looney Tunes, hasta que Warner permitió negociar su distribución. Finalmente, Ketchup Entertainment adquirió sus derechos en 2025 y consiguió estrenarla en 2026.
Bien pues esto sería otra historia más dentro de la reestructuración de la compañía si no fuera por un detalle: la película trata precisamente de un personaje pequeño e indefenso que decide enfrentarse a una enorme corporación que solo piensa en ganar dinero.
Vamos, que la propia Warner terminó protagonizando una sátira involuntaria de su película, con su pequeña cinta enfrentándose al triste destino que la gran productora tenía decidido para ella.
Los memes están servidos.
Por suerte, Coyote vs. Acme ha conseguido llegar a los cines. El resultado es una comedia familiar muy entretenida, visualmente estupenda y que mantiene intacto el humor de los Looney Tunes.
Hubiera sido una lástima perdérselo.
¿De qué trata Coyote vs. Acme?
Después de pasarse la vida comprando cohetes, explosivos, catapultas y todo tipo de inventos para intentar atrapar al Correcaminos, el Coyote decide demandar a ACME, la empresa responsable de fabricarlos, ya que considera que son defectuosos.
Para ello contrata a Kevin Avery (Will Forte), un abogado bastante mediocre que se dedica a pequeños casos de reclamaciones y accidentes. Juntos tendrán que enfrentarse a los poderosos abogados de la multinacional, entre los que destaca el personaje interpretado por John Cena.
Por cierto, la idea no es nueva, sino que procede de un artículo satírico publicado por Ian Frazier en The New Yorker en 1990. Treinta y seis años después, ha terminado convirtiéndose en una película.
Una con dos referentes muy, muy claros.
Roger Rabbit es mamá
Lo mejor de Coyote vs. Acme es, sin duda, su apartado visual.
La película combina actores de carne y hueso con personajes animados, algo que inevitablemente recuerda a ¿Quién engañó a Roger Rabbit?, aquella maravilla de Robert Zemeckis estrenada en 1988.
Pero han pasado casi cuarenta años y eso se nota.
La integración de los personajes animados en los escenarios reales está mucho más conseguida, con una naturalidad que permite olvidarte rápidamente de que estás viendo dos mundos técnicamente diferentes.
Los personajes comparten escenarios, manipulan objetos e interactúan entre sí sin que el conjunto chirríe. Al revés, incluso en las escenas más disparatadas, todo resulta muy convincente.
Para los amantes tanto de la animación como del cine tradicional, es una maravilla visual.
Aquí merece una pequeña mención Dave Green, su director, responsable anteriormente de Earth to Echo (2014) y Ninja Turtles: Fuera de las sombras (2016), dos producciones donde también trabajó con personajes digitales.
Se nota su experiencia en este tipo de obras, incluso hay un detalle técnico interesante: durante el rodaje utilizaron una marioneta del Coyote a tamaño real para que los actores pudieran interactuar con ella, de forma que les sea más fácil la interpretación -por lo menos, más parecido a lo que están acostumbrados- y no estén mirando al vacío mientras actúan.
Y aproximadamente el 95 % de la película se filmó en localizaciones reales de Albuquerque, decisión que da mayor verosimilitud a la peli.

Y Better Call Saul, papá
La otra gran referencia que me vino a la cabeza mientras veía la película fue Better Call Saul.
Y no únicamente porque las dos historias tengan abogados como protagonistas.
Kevin Avery recuerda muchísimo a Jimmy McGill, el bueno de Saul Goodman: un abogado de poca monta, acostumbrado a casos menores, que acaba involucrándose en un asunto muchísimo más grande de lo que suele manejar.
Incluso se parece físicamente.
Pero no es solo eso, también están los anuncios publicitarios que crea para el bufete y la propia Albuquerque, donde se desarrollan ambas historias.
Son demasiadas coincidencias como para no pensar en la serie.
No he encontrado confirmación de que sea un homenaje deliberado, pero los paralelismos están ahí.
Por supuesto, Coyote vs. Acme no tiene la profundidad narrativa de Better Call Saul. Utiliza el género judicial principalmente como excusa para construir una comedia, pero la comparación se viene inevitablemente a la cabeza.
Un Coyote entrañable y mucho Looney Tunes
Otra de las cosas que más me ha sorprendido es el tratamiento del Coyote.
Estamos acostumbrados a verlo como un animal obsesionado con atrapar al Correcaminos, de carácter malvado, siempre preparando inventos imposibles que terminan explotándole en la cara.
Aquí conserva esas características, pero descubrimos una faceta mucho más entrañable, resultando en un personaje que despierta ternura, algo que no esperaba encontrarme y que funciona bien.
Además, la película mantiene el humor físico clásico de los Looney Tunes: golpes, explosiones, situaciones absurdas y apariciones de personajes conocidos que encajan perfectamente en la historia.
Para los más aficionados hay incluso pequeños homenajes escondidos. Por ejemplo, el bufete Avery, Jones & Maltese lleva los apellidos de Tex Avery, Chuck Jones y Michael Maltese, tres figuras fundamentales en la historia de estos dibujos animados.
Un guiño que no necesitas reconocer para disfrutar de la película y que tampoco estorba.

Una película familiar sin más pretensiones
Una de las virtudes de Coyote vs. Acme es que funciona estupendamente como entretenimiento familiar.
Niños y adultos pueden disfrutarla juntos porque su humor es muy directo. No necesita construir diferentes capas narrativas para satisfacer a públicos de distintas edades, como hace Pixar.
Aquí todo es más directo. Las situaciones cómicas funcionan por sí mismas y el espectador solo tiene que dejarse llevar.
Pero esto también marca su principal limitación.
La película no tiene demasiada ambición más allá de hacernos pasar un rato divertido. Su historia es sencilla, su desarrollo bastante convencional y no pretende profundizar mucho más en los temas que plantea.
Tampoco es algo criticable, porque cumple perfectamente con lo que se propone. Simplemente, no busques más porque no lo hay.
Conclusión: ¿merece la pena ver Coyote vs. Acme?
Sí, sin ninguna duda.
Coyote vs. Acme es una película divertida, visualmente muy lograda y con todo el espíritu de los Looney Tunes.
Me ha gustado especialmente la integración entre animación e imagen real, probablemente su elemento más logrado.
Su único pecado es que no aspira a demasiado. Es una comedia sencilla que busca entretener durante algo más de hora y media y lo consigue.
Una buena película familiar, perfecta para verla con niños o simplemente para volver a disfrutar de aquellos dibujos que tantos buenos ratos nos hicieron pasar.
Hay que agradecer que Ketchup Entertainment decidiera rescatarla del cajón de las películas olvidadas de Warner Bros., porque merece bastante la pena.
Ficha técnica de Coyote vs. Acme
| Dato | Información |
| Título original | Coyote vs. Acme |
| Año de estreno | 2026 |
| País | Estados Unidos |
| Dirección | Dave Green |
| Guion | Samy Burch |
| Historia | Samy Burch, James Gunn y Jeremy Slater |
| Reparto | Will Forte, John Cena, Lana Condor y P. J. Byrne |
| Música | Steven Price |
| Género | Comedia, animación y aventuras |
| Duración | 102 minutos |
| Estreno en España | 18 de septiembre de 2026 |
| Distribución en España | Beta Fiction Spain |
| Calificación por edades | No recomendada para menores de 7 años |
| Mi puntuación | 3,5/5 |
Nota
Para quien es
✔️ Para los aficionados a los Looney Tunes, que encontrarán a sus personajes favoritos y el humor disparatado de siempre.✔️ Para quienes disfrutan de la animación integrada con imagen real, especialmente si les gustó ¿Quién engañó a Roger Rabbit?
✔️ Para familias con niños, porque ofrece entretenimiento directo que funciona tanto para pequeños como para adultos.
✔️ Para quienes buscan una comedia ligera, divertida y sin necesidad de complicarse demasiado.
Para quien NO es
❌ Para quienes buscan una historia compleja❌ Para quienes no disfrutan del humor físico y absurdo de los dibujos clásicos de Warner.
❌ Para quienes esperan algo más ambicioso que una comedia familiar bien realizada.
Preguntas frecuentes
¿Merece la pena ver Coyote vs. Acme?
Sí. Es una comedia familiar divertida, visualmente muy conseguida y fiel al humor clásico de los Looney Tunes.
¿Por qué Warner Bros. canceló Coyote vs. Acme?
Warner decidió archivarla en 2023 en el contexto de una reducción de costes y una operación de deducción fiscal. Ketchup Entertainment adquirió posteriormente sus derechos y la estrenó en 2026.
¿Es una película para niños o para adultos?
Para ambos. Su humor es directo y funciona a diferentes edades sin necesidad de desarrollar tramas especialmente complejas.
¿Está inspirada en Better Call Saul?
No hay una inspiración directa confirmada, pero existen numerosos parecidos: el abogado de poca monta, su publicidad, el aspecto del protagonista y la ambientación en Albuquerque.

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