Ridley Scott vuelve a la ciencia ficción -más ficción que ciencia- con La constelación del perro, una película postapocalíptica basada en la novela homónima de Peter Heller que, sinceramente, me ha gustado bastante más de lo que esperaba después de leer algunas críticas.
No he leído el libro, así que no puedo decirte si es una buena adaptación. Lo que sí puedo valorar es la película, y me parece una propuesta recomendable, con una fotografía estupenda, buenos personajes y un tono bastante más optimista de lo habitual en este tipo de historias.
Eso sí, tiene dos problemas, importantes ambos. Y eso le hace no llegar a cotas más altas.
Una historia que recuerda a demasiadas películas y series
La historia sigue a Hig (Jacob Elordi), un mecánico y piloto de avionetas que ha sobrevivido a una pandemia que ha acabado con una parte importante de la humanidad. Vive refugiado junto a Bangley (Josh Brolin), un antiguo militar con el que ha conseguido establecer una rutina más o menos segura en un mundo donde cualquiera que aparezca por el horizonte es una amenaza de facto.
Sin embargo, una transmisión de radio despierta su curiosidad y le lleva a plantearse si existe algo más allá de la supervivencia diaria.
Hasta aquí, una premisa lo suficientemente atractiva como para servir como punto de partida, pero nada original. De hecho, viendo la cinta es imposible dejar de pensar en otras historias similares.
Quizá la más evidente es The Last of Us. La pandemia de gripe sustituye al hongo, pero volvemos a encontrarnos con grupos de supervivientes, bandas que roban y matan, comunidades aisladas y un mundo donde la gente puede resultar bastante más peligrosa que la propia enfermedad.
Incluso la música me recordó muchísimo a la de la serie, tanto por sus sonidos como por la manera de acompañar los momentos más tranquilos.
También hay una pizquita de The Walking Dead, -cuando veas ciertas situaciones sabrás a qué me refiero- y determinados enemigos, con sus cabezas rapadas y tatuajes, parecen salidos directamente de Mad Max. Incluso algunas escenas de acción con la avioneta podrían aparecer sin problema en dicha saga.
Por último y pese a ser lo primero que me vino a la cabeza en los compases de apertura de la peli, la situación y el perro que acompaña y protege al protagonista recuerda a Soy leyenda.
Como te digo, la película está construida con muchos elementos que ya hemos visto. Pero tampoco creo que eso sea necesariamente malo. El problema sería que estuvieran mal utilizados y en este caso Ridley Scott las usa para contar una historia bastante entretenida y sin ninguna pretensión mayor.
Lo que sí ocurre es que resulta muy previsible. Si llevas unos cuantos años viendo historias de supervivientes después del fin del mundo, probablemente adivinarás bastantes cosas antes de que sucedan.
Una fotografía estupenda y unas magníficas escenas de vuelo
Donde la película me ha parecido realmente buena es en el apartado visual. Como siempre en Ridley.
Los exteriores son estupendos, con paisajes naturales que ayudan a transmitir esa sensación de mundo abandonado donde la naturaleza está recuperando terreno.
Hay muchos planos que merecen la pena, pero me quedo con las escenas de vuelo de la Cessna. La avioneta tiene bastante protagonismo y Scott aprovecha muy bien las posibilidades visuales que ofrece.
Los vuelos sobre montañas, bosques y enormes extensiones prácticamente deshabitadas son una auténtica gozada. Y, además, sirven para mostrar el contraste entre la belleza del paisaje y la situación terrible en la que viven los personajes.
También me han gustado las escenas de acción. Están bien rodadas, resultan creíbles dentro de lo que propone la película y tienen suficiente tensión.
Eso sí, se agradece, además, que no todo consista en disparos y persecuciones. Hay espacio para los silencios, para observar a los personajes y para disfrutar del entorno.
De hecho, una de las cosas que más me han gustado es precisamente ese ritmo diferente. La constelación del perro no tiene tanta prisa por llegar a la siguiente escena espectacular como muchas de las producciones del género, lo que la diferencia de las otras propuestas mencionadas antes.

Buenos personajes, aunque les falta algo de desarrollo
Jacob Elordi funciona como Hig, un protagonista marcado por las pérdidas, pero que todavía conserva cierta curiosidad por el mundo y la posibilidad de encontrar algo que merezca la pena. Sus miradas y silencios dicen mucho sin necesidad de diálogo.
También me ha gustado Josh Brolin como Bangley, su compañero de supervivencia. Su manera de afrontar el apocalipsis es muy distinta a la de Hig y esa diferencia ayuda a que la relación entre ambos no sea idílica y resulte interesante.
El resto del reparto cumple, aunque aquí sí creo que la película podría haber dedicado algo más de tiempo a determinados personajes. Especialmente a Pops, el padre de la protagonista, interpretado por Guy Pearce. Es un personaje con posibilidades, pero al que le falta desarrollo.
En general, la sensación que queda es que los personajes funcionan mejor por lo que transmiten los actores que por la profundidad del guion.
Por otro lado, hay algo que diferencia a la obra: su tono optimista, ejemplificado sobre todo en Hig y, en menor medida, en Cima, la muchacha protagonizada por Margaret Qualley.
Obviamente también se muestra lo miserable que puede llegar a ser el ser humano cuando desaparecen las normas sociales, donde la violencia, los saqueos y la gente desagradable están a la orden del día, pero la película deja espacio para la esperanza.
El otro problema: ¿dónde está la traca final?
Hasta aquí, todo bastante bien. Tenemos una historia entretenida, una fotografía magnífica, personajes que funcionan y escenas de acción que cumplen. Predecible y pastiche, pero bien.
Pero llega el final.
Y aparecen los créditos.
Y yo me quedé con cara de: “¿Ya?”.
Este es, para mí, el gran problema de La constelación del perro.
No es que el desenlace esté mal contado. Lo que ocurre es que la película me había preparado para algo más grande de lo que finalmente ofrece.
Eché de menos una última gran batalla, un enfrentamiento memorable, algún sacrificio heroico o sencillamente una escena que pusiera un broche más contundente a la historia. Algo que te hiciera levantarte del sofá con la sensación de haber visto un gran final.
Y me fastidia especialmente porque estamos hablando de Ridley Scott, el director de Gladiator y Alien. Un señor que sabe perfectamente cómo construir finales espectaculares y darles toda la fuerza que necesitan.
Aquí demuestra que sigue teniendo muy buen pulso para la acción, pero al conjunto le falta épica. Por lo menos para ser una cinta que recuerdes tiempo después. Sin ella, la sensación que deja es que es una cinta que pasará sin pena ni gloria.
No sé si la novela acaba igual o está contado de otra forma, pero a mí el final de la película me dejó frío.

Conclusión: una buena película a la que le falta punch
La constelación del perro me parece bastante mejor de lo que sugieren algunas de las críticas que ha recibido.
Tiene una fotografía excelente, escenas de vuelo magníficas, personajes interesantes, un ritmo diferente al de otras películas apocalípticas y un tono que transmite que todavía hay motivos para seguir adelante.
Sus problemas también están claros: resulta previsible, utiliza demasiados elementos que recuerdan a otras historias y algunos personajes podrían estar mejor desarrollados. Pero creo que lo que más pesa es el desenlace. Después de todo el universo que había construido, la conclusión se merecía algo con bastante más fuerza.
Y es una pena, porque Ridley Scott tenía todos los ingredientes sobre la mesa. Solo le faltó ajustar el picante.
Lo mejor de La constelación del perro
- La fotografía, los paisajes y los magníficos planos de la Cessna.
- Las escenas de acción, bien rodadas y con tensión.
- El tono más optimista que otras historias similares.
- Un ritmo pausado que permite disfrutar de los personajes y del entorno.
Lo peor de La constelación del perro
- Una historia demasiado previsible, con muchos elementos ya conocidos.
- Algunos personajes necesitan más desarrollo, especialmente el interpretado por Guy Pearce.
- Un desenlace al que le falta fuerza y una última gran escena memorable.
Ficha técnica de La constelación del perro
| Característica | Información |
| Título original | The Dog Stars |
| Título en España | La constelación del perro |
| Director | Ridley Scott |
| Guion | Mark L. Smith |
| Basada en | La novela de Peter Heller |
| Año | 2026 |
| Estreno en España | 26 de agosto de 2026 |
| Duración | 118 minutos |
| Género | Thriller posapocalíptico, ciencia ficción y drama |
| Reparto | Jacob Elordi, Josh Brolin, Margaret Qualley, Guy Pearce, Benedict Wong y Allison Janney |
| Producción | 20th Century Studios |
Nota
Para quien es
✔️ Para quien disfruta con películas y series postapocalípticas como The Last of Us o The Walking Dead.✔️ Para quien valora una buena fotografía y los paisajes naturales.
✔️ Para quien disfruta con un ritmo algo más tranquilo, sin necesidad de acción constante.
Para quien NO es
❌ Para quien busca una película original.❌ Para quien no soporta las historias previsibles.
Preguntas frecuentes
¿De qué trata La constelación del perro?
Cuenta la historia de Hig, un piloto que ha sobrevivido a una pandemia devastadora y decide explorar un mundo peligroso en busca de otros supervivientes y una nueva esperanza.
¿La constelación del perro está basada en un libro?
Sí. Es una adaptación de The Dog Stars, la novela de Peter Heller publicada originalmente en 2012.
¿Quién dirige La constelación del perro?
Ridley Scott, director de películas como Alien, Blade Runner y Gladiator.
¿Merece la pena ver La constelación del perro?
Sí. Tiene una fotografía magnífica, buenos personajes y un tono esperanzador, aunque resulta previsible y su desenlace podría haber tenido más fuerza.
¿La constelación del perro se parece a The Last of Us?
Sí, comparte elementos como la pandemia, los supervivientes y las bandas violentas. También tiene similitudes con The Walking Dead, Mad Max y Soy leyenda.
¿La constelación del perro tiene un buen final?
El desenlace encaja con el tono de la película, pero personalmente eché de menos una última secuencia más épica y contundente.

Deja una respuesta